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IDEAS, FRASES Y MOTIVOS PARA REFLEXIONAR -sólo para muy valientes-. / CREER EN TI
« Último mensaje por francisco de sales en Febrero 15, 2019, 07:05:27 am »
La reflexión que vas a leer a continuación no es solamente un conjunto de palabras correctamente ordenado, sino la esencia de una reflexión o de una experiencia.

Si la aprendes de memoria, estará bien; pero solamente surte su efecto si la lees con el corazón, y si la dejas que se repita dentro de ti para que la comprendas y la integres.

Déjala que peregrine dentro de ti… que se expanda… que te llene… que te hable más allá de lo condensado…


LO ÚNICO QUE SE INTERPONE ENTRE TI Y TU SUEÑO, ES LA VOLUNTAD DE INTENTARLO Y LA CREENCIA DE QUE EN REALIDAD ES POSIBLE.
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COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / EL VALOR DE LA TERNURA
« Último mensaje por Paz en Febrero 15, 2019, 07:04:10 am »
EL VALOR DE LA TERNURA
ÁLEX ROVIRA CELMA

Si algún elemento da belleza y sentido a la vida, ése es, sin duda, la ternura. La ternura es la expresión más serena, bella y firme del amor. Es el respeto, el reconocimiento y el cariño expresado en la caricia, en el detalle sutil, en el regalo inesperado, en la mirada cómplice o en el abrazo entregado y sincero. Gracias a la ternura, las relaciones afectivas crean las raíces del vínculo, del respeto, de la consideración y del verdadero amor. Sin ternura es difícil que prospere la relación de pareja. Pero además es gracias a la ternura que nuestros hijos reciben también un sostén emocional fundamental para su desarrollo como futuras personas.

La doctora Elisabeth Kübler-Ross, que acompañó a miles de enfermos terminales en su camino hacia la muerte y dio testimonio de sus experiencias en una serie de libros, cuenta que los recuerdos que más nos acompañan en los últimos instantes de nuestra vida no tienen que ver con momentos de triunfo o de éxito, sino con experiencias donde lo que acontece es un encuentro profundo con un ser amado, un momento de intimidad cargado de significado: palabras de gratitud, caricias, miradas, un adiós, un reencuentro, un gracias, un perdón, un te quiero. Son esos instantes los que al parecer quedan grabados en la memoria gracias a la luz de la ternura que revela la excelencia del ser humano a través del cuidado y el afecto.

Decía Oscar Wilde que en el arte como en el amor es la ternura lo que da la fuerza. Mahatma Gandhi apuntaba en la misma dirección cuando decía que un cobarde es incapaz de mostrar amor. Y así es: paradójicamente, la ternura no es blanda, sino fuerte, firme y audaz, porque se muestra sin barreras, sin miedo. Es más, no sólo la ternura puede leerse como un acto de coraje, sino también de voluntad para mantener y reforzar el vínculo de una relación. La ternura hace fuerte el amor y enciende la chispa de la alegría en la adversidad. Gracias a ella, toda relación deviene más profunda y duradera porque su expresión no es más que un síntoma del deseo de que el otro esté bien.

La ternura implica, por tanto, confianza y seguridad en uno mismo. Sin ella no hay entrega. Y lo más paradójico es que su expresión no es ostentosa, ya que se manifiesta en pequeños detalles: la escucha atenta, el gesto amable, la demostración de interés por el otro, sin contrapartidas.

La ternura expresa además la calidad de una relación. Sexo con ternura es expresión del amor; sin ternura, una relación basada en la sexualidad está condenada a la ruptura. Porque aunque pueda haber intensidad sensorial en el intercambio físico, sin ternura se produce una relación que se encierra en la búsqueda del propio placer y hace del otro un objeto de satisfacción y nada más. El ensayista francés Joseph Joubert decía que la ternura es el reposo de la pasión. En efecto, la pasión del enamoramiento es efímera y deja paso con el tiempo a una relación más reposada donde se instala la ternura. Sin ella, la relación de pareja está condenada al fracaso porque su ausencia genera aburrimiento, rutina, apatía, distancia y egoísmo.

Piero Ferrucci, en su libro El poder de la bondad, relata los resultados de un estudio en el que se interrogó a 10.000 hombres sobre su salud, hábitos y circunstancias. Según este estudio, el indicador más fiable de una angina de pecho era la respuesta a la pregunta: ¿le demuestra su esposa que le ama? Un sí por respuesta se relacionaba estadísticamente con el no haber sufrido una angina de pecho, mientras que quienes respondían no habían tenido esta dolencia cardiaca en un porcentaje muy superior a la media.

La ternura encuentra también un espacio para desarrollar su extraordinario valor en los momentos difíciles. Expresar el afecto, saber escuchar, hacerse cargo de los problemas del otro, comprender, acariciar, cultivar el detalle, acompañar, estar física y anímicamente en el momento adecuado, son actos de entrega cargados de significado. Y es que en el amor no hay nada pequeño. Esperar las grandes ocasiones para expresar la ternura nos lleva a perder las mejores oportunidades que nos brinda lo cotidiano para hacer saber al ser amado cuán importante es para nosotros su existencia, su presencia, su compañía. Ya lo dijo hace más de 2.000 años el poeta latino Publio Virgilio Marón: el amor todo lo vence. Y es verdad, a través de la ternura.

El cerebro del corazón. Día a día se realizan interesantes y sorprendentes avances científicos sobre el desarrollo del potencial humano. Hoy se sabe que la inteligencia está distribuida por todo el cuerpo y que hay maneras diferentes de pensar a las que hemos asumido como convencionales y basadas en el cerebro. El neurólogo Robert K. Cooper, en su libro El otro 90 por ciento, apunta que? ¡el corazón tiene cerebro! Constituido por más de 40.000 células nerviosas unidas a una compleja red de neurotransmisores. Según Cooper, el cerebro del corazón es tan grande como muchas áreas del cerebro craneal y su campo electromagnético es el más poderoso del cuerpo. Es, de hecho, unas 5.000 veces mayor que el campo que genera el cerebro, y es medible incluso a tres metros de distancia. Al parecer, actúa independientemente, aprende, recuerda y tiene pautas propias de respuesta a la vida. Lo interesante, además, es que dispone de habilidades hasta ahora intuidas, pero todavía no demostradas científicamente. Las corazonadas, las fuertes intuiciones que se revelan como realidades ciertas, se generan en el corazón. Diversos autores que han profundizado en el estudio de este tercer cerebro sostienen que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen de él: este cerebro está más abierto a la vida y busca activamente una comprensión nueva e intuitiva de lo que más le importa a la persona en la vida.

Probablemente en el futuro se descubrirá que en él residen nuevas y desconocidas capacidades del ser humano relacionadas con lo que ya hoy se define como "las claves de la inteligencia emocional": la empatía, la conciencia emocional de uno mismo, la transparencia, el optimismo, la iniciativa, la vocación de servicio, la inspiración, la alegría, la confianza y, cómo no, la ternura.

https://elpais.com/diario/2006/03/19/eps/1142753227_850215.html

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COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / TODO ADIÓS DEBE TENER UN RITUAL
« Último mensaje por lena en Febrero 15, 2019, 07:03:09 am »
TODO ADIÓS DEBE TENER UN RITUAL

Sufrimos pérdidas a lo largo de toda nuestra vida. Una y otra vez nos vemos obligados a decirle adiós a personas, sitios y situaciones amadas desde que nacemos y debemos abandonar el vientre de nuestra madre, hasta que morimos y nos despedimos de la vida.

Le decimos adiós a la infancia y a la juventud. Le decimos adiós a padres, hermanos, parejas y amigos. Nos despedimos de lugares entrañables y de momentos que jamás olvidaremos.

Sería justo decir que la vida es una sucesión de finales y comienzos. Lo cierto es que todo lo que empieza tiene que acabar para dar lugar a lo nuevo. Pero no siempre estamos preparados para decir “adiós”. No siempre, tampoco, llevamos esos finales a buen término.

“Siempre hay un tiempo para marchar aunque no haya sitio a donde ir.”
-Tennessee Williams-

A lo largo de la historia, las distintas sociedades han ideado rituales, ceremonias o actos especiales para decir adiós. Sin embargo, actualmente pareciera que no hay tiempo, ni disposición para ello y eso dificulta el buen trámite de las despedidas y de las pérdidas.

LOS RITUALES DEL ADIÓS

Uno de los primeros gestos de humanización del hombre prehistórico fue la construcción de ritos funerarios. A diferencia de otras especies, el ser humano comenzó a otorgarle un significado a la muerte y a la separación de las personas que formaban parte del entorno. Los primeros humanos comenzaron a sepultar a sus muertos, precisamente porque entendieron que la muerte era un acontecimiento trascendental.

Esos hombres prehistóricos se preguntaron por el sentido de la muerte y encontraron explicaciones básicamente mágicas. Asumieron que la vida no terminaba ahí y por eso diseñaron formas para decirle adiós al que se iba y confortar a quienes se quedaban.

Después se fueron introduciendo nuevos rituales, casi siempre de iniciación. El comienzo de la pubertad, el comienzo de la vida en pareja, el inicio de la cosecha, etc. Pero, por supuesto, celebrar un inicio es también consagrar un final. Todos esos rituales se mantuvieron a lo largo del tiempo. Evolucionaron y se adaptaron a las particularidades de cada cultura, pero en esencia persistieron.

LA SITUACIÓN DEL RITUAL EN LA ACTUALIDAD

En la sociedad actual, en cambio, cada vez son menos los rituales para anunciar la llegada de algo nuevo o despedir lo que se va. Se podría decir que el único de todos esos rituales que sigue sobreviviendo es el ritual funerario.

Sin embargo, en el mundo contemporáneo también el ritual para decir adiós a quien muere es cada vez más propiedad del mercado y no de los dolientes. Existen fórmulas “prefabricadas”. Las funerarias “se encargan de todo” y los dolientes son figuras pasivas.

Ni qué decir de esos adioses que duelen casi tanto como la muerte, pero que aparentemente no son tan definitivos. Es el caso de un divorcio, la salida del hogar paterno, o la ruptura de una relación.

¿PARA QUÉ SIRVEN LOS RITUALES DE ADIÓS?

Un ritual sirve, principalmente, para marcar el hecho de que estamos al frente de un acontecimiento especial. Un hecho que no es ordinario y que merece un alto en el camino para recibirlo, digerirlo y prepararse para el cambio.

Los rituales y ceremonias contribuyen a otorgarle significado a un hecho. En el caso de los rituales de adiós, al hecho de separarse de alguien a quien se ha amado, bien sea por decisión propia o debido a la muerte.

Un ritual de adiós permite remarcar el hecho de que ha ocurrido algo que cambiará nuestra vida. Que no seremos los mismos después de ello y que esto debe ser elaborado simbólicamente, para facilitar la aceptación.

Un adiós supone asumir una nueva perspectiva frente al pasado y al futuro, cambiar todo aquello que era habitual por algo nuevo que todavía no hemos construido. Implica también la conciencia de tener que aceptar un sufrimiento y de tramitarlo.

LAS CONSECUENCIAS DE NO HACER RITUALES

En la sociedad actual, no siempre hay lugar para todo esto. Muchas veces las personas deben vivir el drama de la separación en absoluta soledad. Se le repite solamente que tiene que seguir adelante y nadie quiere ver que esa persona se lamente, o exprese su dolor.

Se les invita a no llorar, a tratar de pensar en otra cosa, a realizar actividades para que se distraiga. Y con el tiempo, si acaso su dolor no sana, se les evita. En estas condiciones, se pasa fácilmente del dolor a la amargura. El doliente sabe que no puede cambiar los hechos, pero a la vez no logra conformarse. Eso termina traduciéndose en depresión, manías o dificultades con los demás.

Lo ideal sería que cada adiós tuviera su propio ritual. En el mundo contemporáneo es probable que cada quien deba diseñar sus propios rituales privados para despedirse, porque, en general, casi nadie quiere dar lugar a pensar en la muerte o en la separación.

LOS RITUALES DE ADIÓS SON SANADORES

Realizar un ritual de adiós es sanador. Permite mirar cara a cara la pérdida y es una primera señal de aceptación. Contribuye también a atar esos cabos que pueden estar sueltos en el vínculo que ahora se termina.

Se puede tomar un objeto simbólico para que sea consumido por el fuego, en señal de adiós. Se puede escribir una carta, o un poema, para marcar esa despedida. Se pueden recoger los recuerdos de quien se fue y darles un lugar físico especial para conservarlos.

Todos aquellos pequeños rituales que contribuyan a decir adiós, permiten sobrellevar el duelo con mayor entereza.

Edith Sánchez
 
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COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / ¿SIENTES QUE ABSORBES LAS EMOCIONES DE LOS DEMÁS?
« Último mensaje por lena en Febrero 15, 2019, 07:02:25 am »
¿SIENTES QUE ABSORBES LAS EMOCIONES DE LOS DEMÁS?

Seguro que alguna vez te has encontrado con un amigo que estaba muy feliz y emocionado con un proyecto y su entusiasmo te embargó tanto que te motivó a poner en acción uno que tenías en mente. Pero, después, tal vez te tropezaste con un antiguo compañero de clase que te comentó lo mal que le va todo y que hace tiempo que ha tirado la toalla. Tras este encuentro, decidiste que era mejor no arriesgarse por si acaso. ¿Te has dado cuenta de que esto puede significar que absorbes las emociones de los demás?

Cuando absorbes las emociones de los demás permites que su estado emocional te influya en cómo te sientes. Si estás rodeado de personas pesimistas, tú también empezarás a serlo. No importa lo bien que esté todo en tu vida o todo lo que hayas logrado. Sufres un contagio emocional que hace que te apropies de una emoción que no es tuya.

EL CONTAGIO EMOCIONAL NO ES LO MISMO QUE LA EMPATÍA

Si absorbes las emociones de los demás quizás creas que eres demasiado empático y no estás del todo equivocado. Sin embargo, debes saber que hay grandes diferencias entre la empatía y el contagio emocional. Veamos algunas de ellas:

•   Empatía: eres capaz de ponerte en el lugar de la otra persona, de tener en cuenta sus sentimientos y de entender su perspectiva sobre lo que está viviendo. Pero esta comprensión no hace que te deshagas de tus propias emociones.
•   
•   Contagio emocional: tomas los sentimientos de otra persona como propios. Esto afecta a tu vida y tiene serias consecuencias. Te involucras en un vaivén emocional en el que son las emociones de los demás las que dirigen tu vida.

“Yo puedo entender lo que te está sucediendo, comprenderlo e, incluso, sentirlo. Sin embargo, no debo apropiarme de tus sentimientos, pues hacer esto repercutirá en mí”.

LAS NEURONAS ESPEJO

La capacidad empática surge en las neuronas espejo, algo que mencionó Daniel Goleman en su libro Social Intelligence: the new science of human relationships. Según este autor, en el cerebro de las personas hay un grupo de neuronas que se activan igual cuando realizan una acción que cuando la observan en los demás.

Esta activación es lo que permite que se empatice con otra persona y que se sea capaz de entender lo que está sintiendo. Esto no es nada negativo, es más, ayuda a construir relaciones mucho más saludables. No obstante, se debe tener cuidado y no empezar a absorber las emociones de los demás.
 
¿PUEDO EVITAR EL CONTAGIO EMOCIONAL?

Si te estás haciendo esta pregunta, la respuesta es “sí”. Sin embargo, no es algo sencillo de conseguir. Te has dejado llevar por tu empatía hasta el punto de no saber ponerle límites, por lo que se ha difuminado la frontera que separa tus emociones de las de los demás. Entonces.., ¿qué deberías tener en cuenta?

INTENTA RODEARTE DE PERSONAS POSITIVAS

Este es un primer paso que puede ser muy interesante, porque si absorbes las emociones de los demás, mejor que estas sean positivas. El hecho de que te sientas motivado, con ganas de emprender y de iniciar nuevas actividades es algo fantástico.

Además, elegir a las personas de las que deseas rodearte impedirá ese vaivén emocional que puedes sentir cuando en un día te encuentras con cuatro personas positivas y otras cuatro negativas. Es cierto que no siempre podrás huir de estas últimas, pero si en tu vida hay más personas de las primeras, disfrutarás de un mayor equilibrio.

La empatía te ayuda a comprender lo que sienten los demás para que puedas entender su situación. Esta capacidad te permite ponerte en el lugar del otro, no apropiarte de él.

REFLEXIONA SOBRE LO QUE SIENTES

Cuando absorbes las emociones de los demás, es importante que reflexiones sobre lo que sientes. ¿Por qué me inunda esa motivación para iniciar mi proyecto cuando otra persona me habla sobre su éxito? ¿Cuál es la razón por la que me pongo triste y decaído cuando un amigo me relata lo mal que le va con su pareja?

Muchas veces ese contagio emocional que experimentas habla mucho de ti. En el caso de la primera pregunta, de lo que deseas hacer pero que aún no has puesto en acción debido a tus inseguridades. En la segunda, tal vez de tus miedos o porque te recuerda a una relación que te dejó un sabor amargo.

Entender tus emociones te permitirá poner esa distancia que te ayudará a evitar absorber las emociones de los demás. Porque no son tuyas, aunque quizás en su momento sí lo fueron. No estás viviendo las mismas experiencias de los demás. Por eso, aunque puedas entenderlas y empatizar con esas personas, no debes hacer tuyos sentimientos que no te corresponden.

El contagio emocional desgasta y produce agotamiento. ¿Alguna vez has sentido que absorbes las emociones de los demás como si fueras una esponja? ¿Has sabido, a día de hoy, cómo ponerle límites?

Raquel Lemos Rodríguez


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CRÓNICAS DE NARNIA

5 horas de música relajante



https://www.youtube.com/watch?v=5RHTt4_XVVU&t=14320s
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La reflexión que vas a leer a continuación no es solamente un conjunto de palabras correctamente ordenado, sino la esencia de una reflexión o de una experiencia.

Si la aprendes de memoria, estará bien; pero solamente surte su efecto si la lees con el corazón, y si la dejas que se repita dentro de ti para que la comprendas y la integres.

Déjala que peregrine dentro de ti… que se expanda… que te llene… que te hable más allá de lo condensado…


EL SECRETO DE LA EXISTENCIA HUMANA NO SOLO ESTÁ EN VIVIR, SINO TAMBIÉN EN SABER PARA QUÉ SE VIVE.
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COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / SOMOS INSTANTES LLENOS DE CASUALIDAD
« Último mensaje por elisa en Febrero 14, 2019, 07:45:19 am »
 SOMOS INSTANTES LLENOS DE CASUALIDAD

¿Crees en la casualidad? Nuestra sociedad está en su mayoría edificada sobre unos valores que priman el materialismo, la lógica y la objetividad. Es como si de alguna forma deseáramos tener cada aspecto de nuestra vida bien controlado para obtener el máximo beneficio en cada momento.

Ahora bien, en realidad, la vida diaria no suele regirse demasiado por estos conceptos. El ser humano debe adaptarse también a lo impredecible, a que no siempre se consigue lo que uno desea, a que no podemos controlar al prójimo.

El ser humano suele temer lo impredecible, lo que no puede controlar. Nos da miedo la sensación de vacío e incluso nuestra propia libertad, es como si en el fondo tuviéramos miedo de nosotros mismos.

Creer en la casualidad no es algo que mucha gente suela aceptar. Es una forma de perder el control de las cosas, y dejar que sea el azar y el caos quien nos gobierne en el día a día.

No obstante, no hay que ser tan extremos. Se trata de tener una mente abierta, de ser flexibles y entender que hay muchas cosas de nuestra vida que escapan a nuestro control, y eso, esa pérdida del dominio puede generar ansiedad o miedo en muchas personas.

En ocasiones, y cómo negarlo, cegados un poco por nuestro egocentrismo, solemos preguntarnos aquello de… ¡Y por qué me pasan a mi estas cosas! A veces nos lamentamos y nos victimizamos en lugar de enfocarlo de otro modo.

En lugar de preguntarte por qué te ha ocurrido esto y lo otro, pregúntate para qué crees que te ha sucedido. Obtén un aprendizaje y una buena reflexión sobre lo acaecido.
 
ACEPTANDO EL CAOS, LA CASUALIDAD Y LO IMPREDECIBLE

Somos conscientes de que no es fácil aceptar que en ocasiones puede surgir lo impredecible y romper el equilibrio que tanto nos había costado conseguir. Te esfuerzas, por ejemplo, en sacar lo mejor de ti para cumplir en el trabajo, pero de pronto, la empresa quiebra y tu estabilidad se va abajo.

Preguntarte sobre por qué te suceden cosas negativas es a veces como un lamento lanzado a contraviento: aumenta tu desesperación. Focaliza tus estrategias personales para modificar, de algún modo, el rumbo de tu existencia.

Lo que nos ocurre, sea bueno o malo puede ser resultado de la casualidad, no lo sabemos, pero lo que sí debemos tener claro es que ha sucedido para que aprendamos algo de nosotros mismos.

Seguro que conoces a más de una persona que vive una existencia donde tiene como principal obsesión controlar cada aspecto de su vida. Y no solo la suya, también la de los demás. Son personalidades con una alta autoexigencia que no suelen permitirse el error, el descuido, donde no se acepta lo imprevisto y donde la casualidad está cargada de incertidumbres de las que desconfiar.

Suelen preferir además los contextos muy estructurados, articulados en reglas, y en los cuales, cada persona tiene un papel fijo (el rol del buen padre, la buena esposa, el hijo obediente, los amigos fieles…)

Quien se obsesiona en lo predecible es que teme la casualidad y lo imprevisto, ahí donde la vida nos suele poner a prueba para que entremos en contacto con nosotros mismos, para retarnos, para conocernos mejor.
 
LA VIDA SON INSTANTES SATINADOS DE MARAVILLOSA CASUALIDAD

La vida son retazos, fragmentos orlados de emocionantes instantes, pero también de jirones que nos traen perfumes desagradables cargados de tristeza. No obstante, todo es vida que merece ser vivida. Todo son momentos que te quitaron el aliento para definirte tal y como eres ahora.

No deseches ningún instante de tu pasado, no lo quemes. Recíclalo para que sea una pieza más de tu ser, ese puzzle perfecto donde hay claroscuros, donde toda piedra hace pared para permitirte vivir de nuevo y abrirte a toda casualidad que desee ofrecerte el destino

Suele decirse que la vida es un caos ordenado que todos creemos comprender. Cuando en realidad, cabalgamos sobre ella a tientas, y como niños que ansían ante todo experimentar y no salir muy heridos de la experiencia.
 
CÓMO SACAR PARTIDO A LA CAUSALIDAD

Ahora bien, pero ¿de qué manera podemos en nuestro día a día beneficiarnos de lo imprevisto y de la casualidad? De hecho, mucha gente suele quejarse “de que nunca le pasa nada”, que “las cosas emocionantes solo les ocurre a los demás”. Reflexiona unos instantes sobre estas ideas:
?   Si en tu día a día eres de los que piensa que la felicidad no visita demasiado las puertas de tu vida, pero que aún así, crees mejor no desear nada más porque en ocasiones lo que llega es peor, estás vetando por completo la magia de la casualidad.
?   Nuestras creencias dan forma a nuestros pensamientos, y nuestros pensamientos a nuestras conductas, y las conductas a la realidad que tienes ahora. ¿Qué tal si encendemos la chispa y cambiamos alguno de nuestros pensamientos?
?   El simple hecho de creer que te mereces algo mejor, ya es un interruptor hacia el cambio.
?   Deja a un lado los pensamientos limitantes, las actitudes negativas o derrotistas, así tu mente estará abierta a cualquier estímulo.

La casualidad se esconde en mil esquinas, en cientos de instantes, en mil miradas entre las cuales, una de ellas puede tropezar de improviso con la tuya ¿Por qué no?

No te resistas a tus circunstancias, y observa la vida desde el cristal del aprendizaje sin valorar las cosas como muy buenas o muy malas. Todo es vida vivida, todo son instantes que tienen su sutil lectura.

Valeria Sabater
 

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CUANDO PUEDAS CONTAR TU HISTORIA SIN LLORAR, SABRÁS QUE TE HAS CURADO POR DENTRO


Las heridas emocionales pueden tardar más en curarse que las heridas del cuerpo. Los daños que causan el desprecio, el rechazo, la pérdida o el fracaso, dejan profundas cicatrices que no son fáciles de cerrar. A veces podemos pensar que esa historia forma parte del pasado para descubrir, no sin cierto desconcierto, que la herida aún supura.

El problema es que si nos precipitamos, corremos el riesgo de hacernos más daño o incluso dañar a las personas que nos rodean. Si aún no hemos superado una antigua relación de pareja y nos imbuimos en otra, lo más probable es que arrastremos toda esa carga emocional negativa y auto-saboteemos la nueva relación hasta que fracase.

De esta forma, es probable que terminemos encadenando una serie de fracasos y desilusiones, hasta el punto de pensar que existe un problema en nosotros cuando en realidad lo que ha ocurrido es que no estábamos preparados para empezar de nuevo. Para abrir un nuevo capítulo de nuestra vida, necesitamos cerrar los capítulos antiguos. Si miramos continuamente al pasado, si el fantasma del ayer nos persigue, no podremos aprovechar todo lo bueno que nos tiene deparado el futuro.

¿CÓMO SABER SI ESTOY PREPARADO PARA EMPEZAR DE NUEVO?

En ocasiones, cuando sufrimos un gran desengaño o desilusión, el dolor es tan fuerte que lo único que queremos es seguir adelante y que desaparezca. Eso puede hacer que nos desconectemos con nuestro interior y busquemos fuera de nosotros estímulos que desvirtúen nuestra atención del problema. Como resultado, podríamos engañarnos al creer que la situación está superada.

El deseo de sentirnos mejor y dejar atrás el pasado nos impide darnos cuenta de que aún no estamos preparados para empezar de nuevo y que necesitamos más tiempo. Por eso nos precipitamos al tomar decisiones, no notamos las señales que nos indican que todavía no hemos superado lo que nos ha sucedido.

No obstante, una de las señales inequívocas de que las heridas emocionales se han cerrado es cuando logramos contar esa historia sin experimentar las emociones intensas que nos bloqueaban al inicio.

Si se trata de una pérdida importante, por ejemplo, sabrás que la has superado cuando puedas contar lo ocurrido sin llorar o experimentar esa tristeza desoladora de los primeros tiempos, cuando en su lugar solo quede una dulce nostalgia.

Cuando se trata de una desilusión de pareja, por ejemplo, sabrás que has pasado página cuando en vez de recordar todo lo negativo y sentirte terriblemente mal, puedas recordar las cosas positivas sintiendo que has hecho las paces con ese pasado.

Para saber que te has curado por dentro, necesitas volver a sentir esa paz interior, recuperar el equilibrio mental que habías perdido. Reconectar con tu interior sin sentir miedo a las emociones que experimentabas y volver a sentirte a gusto contigo mismo.

Esas sensaciones no mienten, son un indicador fiable de que has recompuesto los pedazos rotos y estás preparado para empezar de nuevo, ya sea una nueva relación de pareja, un nuevo proyecto de trabajo o incluso una nueva vida en otra parte.

LAS PALABRAS COMO SIGNO DE RECUPERACIÓN EMOCIONAL

Todos no nos recuperamos de la misma forma después de sufrir un descalabro emocional. Hay quienes necesitan su espacio y no quieren abordar el asunto. De hecho, cuando se trata de heridas profundas, hablar sobre lo ocurrido en los primeros tiempos puede ser prácticamente imposible. Quizá experimentes un nudo en la garganta que te impida contar lo sucedido. Es normal.

De cierta forma, esa reticencia a hablar sobre el hecho traumático puede actuar como un mecanismo de defensa que nos protege para evitar que revivamos la situación que nos está dañando. Neurocientíficos de la Universidad de Harvard descubrieron cómo se quedan grabadas en nuestro cerebro las huellas dolorosas de un trauma.

Apreciaron que cuando las personas no han superado la situación traumática, revivirla provoca la activación de las zonas emocionales del cerebro como la amígdala y la corteza visual mientras que la zona del lenguaje, como el área de Broca, se desactivan.

Al contrario, procesar el trauma implica convertirlo en una experiencia narrativa que encuentre un espacio en nuestra historia vital. Eso significa que, antes o después, debemos hablar sobre lo ocurrido pues solo así podremos procesarlo y despojarlo de su enorme impacto emocional.

Por eso, la posibilidad de hablar sobre la situación que tanto daño nos causó también es un indicador de que estamos sanando por dentro.

Autor desconocido


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COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / LA PSICOLOGÍA DEL RENCOR
« Último mensaje por OM en Febrero 14, 2019, 07:43:34 am »
LA PSICOLOGÍA DEL RENCOR
Sonia Viéitez Carrazoni

El rencor es un sentimiento de enfado profundo y persistente; un resentimiento arraigado que desequilibra y enferma el cuerpo y la mente. El origen del rencor puede deberse a varias razones (insulto, abuso de confianza, engaños, ofensas, maltratos).

El resentimiento se va acumulando  hasta que finalmente se convierte en deseo de venganza. Un deseo que uno mismo va alimentando y provocando que crezca hasta el punto de que empieza a resultar insoportable.

Todos lo hemos padecido en alguna ocasión, adoptando a veces un comportamiento que va en contra de nuestra verdadera personalidad, para soportar los desequilibrios, y angustias que este sentimiento genera. Generalmente, todos vivimos fieles a nuestros  patrones de conducta, pero estos no siempre coinciden con las conductas de los demás.

Donde algunos ven una ofensa imperdonable, otros pueden considerarla como algo exento de importancia. Y aunque el acto ofensivo en sí haya sido el mismo, recibirá menos daño aquel que piense que menos importante ha sido.

EL RENCOR TE ENCARCELA

Existe una fábula que ejemplifica muy bien lo que es el rencor y cómo lo vive una persona:
Dos hombres habían compartido injustamente una celda en prisión durante  varios años, soportando  todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez en libertad, se encontraron años después. Uno de ellos preguntó al otro:
– ¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?
– No, gracias a Dios ya lo olvidé todo – contestó – ¿Y tú?
– Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas – respondió el otro.
Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo:
– Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso.


“Madurar es aprender a querer bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito”
-Frida Kahlo-

Como hemos podido ver en la fábula, el rencor termina convirtiéndose en una cárcel. Pero no una impuesta por los demás, sino por nosotros mismos. Este sentimiento de odio profundo no nos permite avanzar, pues continuamos arrastrando todo aquello que está en el pasado y que ahí se debería quedar.

UN ARMA PELIGROSA QUE NOS HACE DAÑO

Si sientes que alguien te ha maltratado injustamente, es la vida quien lo ordenará, pero uno no debe convertirse en juez, solamente debemos de ser responsables de nosotros mismos, modificando los patrones de asociación, teniendo en cuenta de que si alguna persona nos defrauda, no significa que  las demás personas también vayan a engañarnos.

Nosotros somos únicos, no cometamos el error de intentar que otros piensen como quisiéramos. Nunca la otra persona podrá ser como necesitamos que sea,  y existen por tanto numerosas posibilidades de que nos defrauden numerosas veces. Es necesario aprender que todo cambia, y que también nosotros somos capaces aun sin quererlo de defraudar.

Si tomamos la decisión de convertir la amargura, y la rabia profunda en un resentimiento duradero, estaremos fabricando rencor, un arma peligrosa que desequilibra y enferma el cuerpo y la mente impidiéndonos disfrutar de la vida. Y no olvidemos  que muchas veces, hace más daño el rencor que las ofensas recibidas.

El rencor termina, a veces, somatizándose en nuestro cuerpo dando lugar a enfermedades inexplicables y que tienen que ver con ese sentimiento tan negativo que arrastramos y mantenemos en nuestro interior. Está claro que las personas nos pueden defraudar y que nos podemos enfadar por ello. Hay muchas que nos harán daño y eso nos frustrará y nos hará sentir impotentes.

“Guardar rencor es como agarrar un carbón ardiendo y resistirse a no soltarlo. El único que se quema eres tú.”
-Anónimo-

Sin embargo, seguir odiando cuando todo ya ha pasado y no soltar todo ese dolor que otros nos han provocado, será un arma de doble filo. Un arma que se volverá en nuestra contra y que la única persona a la que hará daño será a uno mismo. ¿Por qué querríamos hacernos este daño?

El rencor reside en nuestro interior y, realmente, no se transforma en ninguna acción más que en deseos de que las cosas le vayan mal a la otra persona o de malas caras que le podemos poner. No va más allá. El odio nos lo quedamos todo para nosotros y si no lo soltamos, sufriremos.

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LAS PELÍCULAS QUE APORTAN ALGO / BUENOS DÍAS
« Último mensaje por OM en Febrero 14, 2019, 07:42:27 am »
BUENOS DÍAS

7 horas de música relajante


https://www.youtube.com/watch?v=hDCA1xKTPBw
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