Buscandome

Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

 


Traductor Google

Mensajes recientes

Páginas: [1] 2 3 4 5 6 7 8 9 10
1
MÁS ARTÍCULOS DE FRANCISCO DE SALES / Y LA VIDA SIGUE
« Último mensaje por francisco de sales en Julio 22, 2019, 07:03:26 am »
Y LA VIDA SIGUE


En mi opinión, no siempre nos hemos parado a tomar consciencia del significado real de muchas de esas frases hechas que hemos oído y dicho en numerosas ocasiones, y ésta es una de ellas.

La decimos, o la escuchamos, y parece que con ella podemos dar por zanjada una conversación que ha llegado a su fin; al decirla filosofamos con una filosofía ajena, con una frase cargada de verdad que lleva encerrada entre tan pocas palabras el compendio de todo el conocimiento y la sabiduría de la humanidad. La decimos y con ella sustituimos nuestra opinión personal… o nuestro desconocimiento.

Es la realidad que la vida sigue. Incluso cuando no somos conscientes de que está sucediendo, siempre es así. Mientras disfrutamos y mientras dormimos. Mientras la aprovechamos y mientras la perdemos. En cada instante la vida y nuestra vida siguen. No se detienen.

Es interesante tener esto claro porque en numerosas ocasiones nos quedamos aferrados a un instante, una rabia, un desconcierto, un sufrimiento, o el pasado, y mientras permanecemos anclados a ello nos estamos perdiendo de vivir la parte del presente en la que estamos.

Perdemos el tiempo y la vida sigue. Estamos distraídos y la vida sigue. Estamos furiosos, rabiosos, poseídos por la ira, en la más desastrosa inconsciencia y, mientras, la vida sigue. En algún momento llegamos a cierto período de nuestra vida –el Tiempo de los Arrepentimientos- en el que un rápido balance de lo que ha sido o lo que está siendo nuestra estancia en este mundo nos presenta muchos momentos de vida sin VIDA, y nos viene a la mente esa verdad de que la vida es IRREPETIBLE e IRRECUPERABLE, y un pesar inconsolable se instala en nuestra alma, un abatimiento desconsolado nos invade, y una angustia que no encuentra alivio se hace dueña de nosotros.

Ahora, con gran penar, descubrimos en carne propia eso de que la vida sigue. Ha seguido. Y nosotros no hemos sido conscientes de ello, no le hemos sacado todo el jugo a todo lo que nos ha ofrecido. Una tragedia que ni el llanto ni el arrepentimiento van a conseguir remediar.

La vida sigue. La vida pasa. Y queda claro en esta conocida poesía.

INSTANTES

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.


Te dejo con tus reflexiones…

2
LA AUTOESTIMA: BASE DE LA PERSONALIDAD / AUTOESTIMA POSITIVA
« Último mensaje por adonis en Julio 22, 2019, 07:02:07 am »
AUTOESTIMA POSITIVA

1. Nunca más volveré a someterme o a ceder sumisamente ante nadie. Cualquier hombre o mujer que me lleve a un estado de sumisión no merece mi afecto ni menos aún ser dueño de mi corazón o de mi alma.

2. Nunca más volveré a tolerar comentarios críticos, mordaces o cínicos que puedan herirme en torno a mi aspecto físico, mi edad, mi cuerpo, mi peso, mi profesión, o cualquier otro tipo de inseguridades que pudiera tener. Un buen compañero nunca buscará hundirme, sino levantarme y aceptarme incondicionalmente.

3. Nunca más huiré hacia adelante en una relación. Me comprometo a tomar distancias al menos una vez al mes para retirarme y meditar acerca de adónde va mi relación con alguien, asegurándome de ser amado y respetado y no meramente seducido o adulado mediante bombardeos amorosos.

4. Nunca más dejaré que ninguna pareja amorosa me maltrate psicológicamente o de otra forma. Recordaré preguntarme periódicamente si yo trataría a alguien de este modo, y si la respuesta es negativa, no permitiré seguir siendo maltratado.

5. Nunca más dejaré al margen mi intuición o mi sexto sentido para detectar desde el principio las malas vibraciones, los sentimientos de confusión, de culpa o el mal rollo. Pondré coto a mis racionalizaciones y confiaré en mi yo interno.

6. Nunca más preferiré estar en malas compañías a estar solo.

7. Nunca más permitiré que me echen la bronca, me denigren o me hablen en un tono de superioridad o paternalista. Las buenas parejas no abroncan.

8. Nunca más permitiré a mi pareja llamarme celoso, posesivo, controlador, loco, o inestable ni le permitiré ninguna otra forma de proyección.

9. Nunca más aceptaré la inequidad o la falta de reciprocidad en una relación de pareja. La reciprocidad positiva y la mutualidad hace crecer la relación. La inequidad, el abuso y la dominación psicológica y mental, no. El amor nada tiene que ver con dominar al otro.

10. Nunca más volveré a sentir dubitación o inseguridad sobre estos principios sagrados que deben regir mis relaciones afectivas. Si en algún momento me olvidare de ellos, buscaré ayuda de un amigo o de un terapeuta experimentado y no actuaré bajo la presión o los impulsos, ni aún menos desde la vergüenza o la culpabilidad.


POLET
3
AUTOLESIONES: POR QUÉ HAY PERSONAS QUE SE AUTOLESIONAN Y CÓMO AYUDARLES
 
Hace unos días leí un artículo de prensa que me dejó impactada: cada vez más personas (especialmente jóvenes) se autolesionaban cortándose el cuerpo, golpeándose o quemándose, dañándose como una forma de escapar del dolor de sus vidas por no saber hacerlo de otra manera. Las autolesiones, como definición, es el acto de dañarse el propio cuerpo mediante cortes, golpes o quemaduras, sin que haya, generalmente, una intención clara de suicidio.

Si bien es cierto que en las consultas de psicología estamos acostumbrados a ver estos comportamientos, me inquietó mucho la noticia. Lesionarse el propio cuerpo es una conducta propia del trastorno límite de la personalidad, pero el artículo se refería a jóvenes que no parecían cumplir las características de este trastorno.

Muchas preguntas me vinieron a la cabeza, una con especial fuerza: ¿Qué estamos haciendo mal como sociedad? Todo me sorprendió más aún cuando leí que estos chavales estaban compartiendo sus cortes, su dolor y su angustia vital en las redes sociales. ¿Estamos ante una posible pandemia autolesiva?
 
¿POR QUÉ SE AUTOLESIONA UNA PERSONA?

Aunque nos pueda parecer incomprensible, dañarse el propio cuerpo (no por placer) tiene una función:

•   Las personas que se autolesionan lo hacen principalmente por no poder gestionar sus emociones de otra manera. Ésta falta de recursos internos les hace sentir la emoción como algo desbordante que no pueden controlar o frenar, ni mucho menos tolerar. La ira, rabia, tristeza, culpa o vergüenza, entre otras emociones, pueden ser altamente desestabilizadoras cuando sentimos que no podemos frenarlas o salir de ellas, o que nadie nos puede ayudar a calmarnos. Las autolesiones servirían entonces para poner un punto y final a una emoción que angustia y desestabiliza.
•   
•   Otro motivo que lleva a las personas a realizarse cortes es la necesidad de sentirse vivo o salir de un sentimiento crónica de vacío. La autolesión produce dolor e incluso placer (por ejemplo el ver la sangre correr) que les recuerdan que están vivos o que pueden sentir algo más allá de su ansiedad o soledad.
•   
•   El castigo es otra de las causas de la autolesión. Estas personas suelen ser altamente sensibles a los comportamientos y reacciones de los demás, por ello cualquier gesto, tono o palabra de otro puede hacerles sentir como inadecuados, malos o no merecedores de amor. La culpa y la vergüenza que habitualmente sienten les llevará a un castigo en forma de lesión corporal de cualquier tipo: cortarse, darse golpes, morderse.
•   
•   Los recuerdos traumáticos: muchas personas que se autolesionan han tenido historias difíciles en su vida. Recordar acontecimientos dolorosos puede convertirse en un disparador para lesionarse.
•   
•   Los juegos sociales: algo que me llamó la atención del artículo de prensa es que algunos jóvenes se estaban autolesionando por seguir juegos de moda. Esto es escalofriante. Necesitamos que nuestros hijos sepan poner límites y decir que a estas modas autolesivas. Para ello debemos ayudarles a crear un autoconcepto valioso, una autoestima sana y una personalidad definida. En definitiva, un “yo fuerte”. El apego seguro es un arma fundamental para esto. Para conseguirlo el amor debe combinarse con límites y reglas precisas que deben ser regirse por el sentido común y la coherencia. El objetivo es proteger a nuestros hijos, no dominarlos ni controlarlos. Por otro lado, hay que hacer sentir a los hijos queridos, aceptados y valiosos, teniendo en cuenta sus necesidades (y no imponerle las nuestras), escucharles e intentar entenderles desde la curiosidad y el respeto por sus vivencias. Esto es fundamental para que aprendan a regularse emocionalmente, sean independientes y asertivos, lo que evitará comportamientos auto-lesivos futuros.
•   
•   La llamada de atención. No debemos pensar que una llamada de atención es algo que debemos pasar por alto. Si la persona necesita lesionarse para llamar nuestra atención, esto indica que su mundo interno no tiene una base sólida y necesita ayuda. Recordar que las llamadas de atención son un porcentaje muy bajo dentro de las causas de las autolesiones. También se debe tener especial cuidado con reforzar la conducta: hacer más caso a la persona después de la autolesión e ignorarle si está tranquila, cuidarle más cuando se auto-agrede, etc.

CÓMO DETECTAR SI UNA PERSONA SE ESTÁ AUTOLESIONANDO

La primera forma de ayudar a una persona que se autolesiona es dándonos cuenta que lo está haciendo. Esto no suele resultar fácil puesto que la mayoría de las veces lo hacen a escondidas. Veamos algunos casos:

•   La persona esconde su cuerpo, incluyendo épocas de calor.
•   La persona presenta cicatrices, heridas o hematomas.
•   Son personas impulsivas, con baja tolerancia a la frustración y poca o nula capacidad de regulación emocional.
•   Presentan sentimientos de vacío, frustración, desesperanza vital y odio o desprecio por sí mismos.
•   Escode objetos afilados cerca de sí.
•   Se hacen preguntas del estilo: ¿para qué sirve la vida? ¿qué hago aquí? ¿por qué tengo que existir?.
•   Suelen cortarse cuando las situaciones externas o las emociones internas se vuelven descontroladas o insoportables para ellos.
•   Son muy susceptibles al las miradas o comentarios de otras personas.
•   Se sienten constantemente inadecuados.
•   Pueden preferir la soledad o el aislamiento y tender a comportamientos agresivos o depresivos, o variar de forma rápida de uno a otro.
•   Su comportamiento (especialmente la autolesión) puede ser incomprensible para quienes le rodean.
 
CONSEJOS PARA AYUDAR A PERSONAS QUE SE AUTOLESIONAN:

•   Que sienta que puede mostrarse como es.
•   No juzgar, mostrar empatía e interés.
•   Dejar hablar a la persona de cualquier cosa que necesite, sin juicios.
•   Mostrarles que, aunque no los entendamos, sabemos que tienen un motivo para haberlo hecho.
•   Decirles que deben pedir ayuda antes de cortarse.
•   Potenciar las formas alternativas de conducta (en lugar de los cortes) que se hayan entrenado con el psicólogo.
•   Acudir a psicoterapia y psiquiatría. Si es un adulto, proponerle amablemente que busque ayuda profesional.

ESPECIAL ATENCIÓN A ESTO:

Aunque la persona que se lesiona puede no querer suicidarse, en ocasiones llegan a hacerlo debido al riesgo de la autolesión. Nunca hay que menospreciar la conducta autolesiva.
 
 
Autora: Sara Sarmiento


4
CONFERENCIAS... CHARLAS... ENTREVISTAS... PROGRAMAS... / NO DEJES QUE LA IRA AMARGUE TU VIDA
« Último mensaje por luz en Julio 22, 2019, 06:58:24 am »
NO DEJES QUE LA IRA AMARGUE TU VIDA
Maytte


Charla de 59 minutos


https://www.youtube.com/watch?v=Aq09AQCQ_EU
5
MEDITACIONES DIRIGIDAS Y MÚSICA PARA MEDITACIONES / MÚSICA DE MEDITACIÓN TIBETANA
« Último mensaje por OM en Julio 22, 2019, 06:56:18 am »
MÚSICA DE MEDITACIÓN TIBETANA

12 horas



https://www.youtube.com/watch?v=fozyNJuasgA
6
MÁS ARTÍCULOS DE FRANCISCO DE SALES / CONVIENE SER TOLERANTE
« Último mensaje por francisco de sales en Julio 21, 2019, 08:09:57 am »
CONVIENE SER TOLERANTE


En mi opinión, una de las cosas que más cuesta hacer, y que es algo que requiere mucho tiempo de vida para empezar a comprender y aplicar, es ser tolerante.

De entre las diferentes acepciones de tolerar, me quedo con la que dice “respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”, también “permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente”, y “llevar con paciencia”.

Además, se puede añadir otra forma de definir la palabra: “aceptar a los otros tal como son”. Y si ya son difíciles y complicadas de asumir las anteriores definiciones, lograr esta última requiere un esfuerzo especial.

Por naturaleza parece que a todos nos surge la norma de suponer que son los otros los que están equivocados, los que no hacen las cosas bien, los que son raros, los complicados… y cuesta aceptarlos tal como son porque no cumplen nuestras expectativas, porque no están en sintonía con nuestra forma de ser y actuar, que, por supuesto, según nuestro criterio, es la correcta. Eso es lo que creemos, claro.

Cada día estoy más convencido que hay que des-identificarse de las cosas que ocurren, y no permitir que todo-todo lo que hacen los demás nos afecte; que no hay que implicarse innecesariamente en cosas que no son de nuestra incumbencia y que además no nos aportan nada bueno, que hay que eliminar los juicios y más aún los prejuicios, que hay que ser muy respetuoso y comprensivo, que hay que meterse en los zapatos del otro antes de opinar y de juzgar, y que hay de reconocer los propios fallos y limitaciones antes de exigir la perfección a los otros.  (¿Y qué autoridad tenemos nosotros para decirles cómo tienen que ser?)

La paciencia y la objetividad son unas aliadas imprescindibles. La capacidad de comprensión también es necesaria. Y también la aceptación desde la comprensión y la empatía.

Es bueno estar predispuesto para aceptar que las cosas no siempre van a ser como nosotros deseamos, que no se van a cumplir todos nuestros sueños, que la vida no siempre transcurre a nuestro gusto, que el mundo no gira a nuestro alrededor, que hay que ser siempre muy comprensivo y muy indulgente, que la capacidad de perdonar –o sea, de comprender- tiene que estar siempre activada, que no todo es tan grave como aparenta o como nos parece en un primer momento, que lo importante es que uno prevalece por encima de todas las adversidades y que con el tiempo, si se desea, todo se va minimizando, todo pierde su aparente agresividad inicial.

Es bueno no oponerse a lo inevitable, no martirizarse, no frustrarse continuamente, resignarse sin sentimiento de derrota ante lo irremediable, ser un poco flemático y conformarse con lo que hay cuando no puede haber más.

Es bueno tomarse la vida con más tranquilidad y los inconvenientes con menos drama. Se trata de VIVIR y no de sufrir. Conviene ser objetivos, neutrales y a veces un poco fríos –o sea, sensatos-. Eso ayuda a ver las cosas como realmente son y no como nuestra confusión nos hacer verlas.

Sé tolerante. Serás más feliz.

Te dejo con tus reflexiones…









7
MÚSICA DE FLAUTA INDÍGENA CON SONIDOS DE NATURALEZA


177 minutos


https://www.youtube.com/watch?v=DhvQN5N_9MA
8
CONFERENCIAS... CHARLAS... ENTREVISTAS... PROGRAMAS... / PROHIBIDO DECIR “NO PUEDO”
« Último mensaje por luz en Julio 21, 2019, 08:07:27 am »
PROHIBIDO DECIR “NO PUEDO”
Maytte


Charla de 61 minutos

https://www.youtube.com/watch?v=PdfTHs_3EMA
9
POR QUÉ REPETIMOS LOS MISMOS ERRORES Y ELEGIMOS LAS MISMAS PAREJAS
 
El presente artículo es un acercamiento que intentar explicar por qué algunas personas tienden a escoger el mismo tipo de personas cuando inician una relación así como al estilo que usan para interactuar con ellas. La reproducción de estos patrones de comportamiento, que suelen ser relativamente estables en el tiempo, suelen estar guiados por motivos inconscientes que se desarrollan en la infancia y que pueden variar poco o nada a lo largo del desarrollo del individuo.

POR QUÉ ESCOGEMOS LOS MISMOS TIPOS DE PERSONAS

Todos conocemos a personas que se lamentan constantemente de lo mal que les va en las relaciones amorosas. Dicen que siempre se encuentran con el mismo tipo de parejas, hombres o mujeres con las que emprenden relaciones con muchas ganas e ilusión, pero que siempre acaban de la misma manera, y esto suele ser en forma de catástrofe que deja al enamorado destrozado tras la ruptura. La pregunta aquí es clara: ¿Es mala suerte o estamos siguiendo un guión preestablecido que hace que siempre repitamos las mismas historias?

Según algunos autores la respuesta se encuentra cuando analizamos cómo nos vamos formando desde que nacemos hasta que nos convertimos en personas con edad de buscar relaciones amorosas. Para empezar hay que entender que el cerebro se construye a lo largo de nuestra evolución como personas, y para que se forme total y completamente necesitamos de otros individuos de nuestra especie que nos protejan y estimulen, así como un ambiente que nos proporcione todo lo necesario para nuestro desarrollo. Pues bien, nuestra cultura y sobre todo nuestras figuras tempranas de apego, son cruciales para la formación de nuestro cerebro así como de nuestra personalidad. Si bien es verdad que existe una carga genética en nuestra forma de ser (conocida como temperamento), la interacción con los nuestros es lo que hace que nos desarrollemos como humanos. Si esto lo extrapolamos a las relaciones, tenemos que tener en cuenta que nuestra forma de comunicarnos con los demás vendrá aprendida de lo que hemos vivido, especialmente de nuestra familia de origen, que suelen ser nuestros padres y en especial, la relación con nuestra madre.

Atendiendo a esto, es fácil entender que nuestra forma de ver la vida venga dada por aquello que hemos vivido a lo largo de nuestra existencia. Y nuestras relaciones estarán fuertemente influidas por lo vivido con nuestros padres, así como por la relación que hemos visto que estos tienen entre sí. Y es en este punto donde podemos entender que existe algo dentro de nosotros que podemos llamar “guión de vida”, que es un plan que seguimos de manera inconsciente porque lo que buscamos con nuestras acciones es satisfacer algún tipo de necesidad. De ahí que se repita el mismo tipo de relaciones o el mismo tipo de parejas a lo largo de nuestra historia personal. Es decir, cuando actuamos, nos movemos por la motivación de solucionar algún tipo de necesidad creada a lo largo de nuestro desarrollo. Esto, unido con que tomamos a nuestros padres o figuras de apego tempranas como modelo a seguir (o a evitar) en nuestras relaciones, explica en gran parte los motivos que nos hacen entrar en el bucle de los fracasos amorosos.

Y entonces se plantean dos preguntas lógicas: ¿Cuál es esta necesidad? ¿De dónde surge? Ambas preguntas tienen múltiples respuestas que dependerán de la persona que venga a consulta. Puede que en muchas personas la necesidad sea el hecho de sentirse única, especial, capaz de conseguir al otro, conseguir cambiar a la pareja para que sea mejor persona, o un largo etc. A estas necesidades los expertos en psicología transaccional le llaman “caricias”, y son necesidades que de pequeños no nos fueron satisfechas o que no sentimos como satisfechas, por lo que en la edad adulta utilizaremos diferentes estrategias para conseguirlas. Seguramente, dependiendo del estilo de apego desarrollado en nuestra infancia, tendremos unas necesidades y no otras, pero por lo general las caricias más habituales suelen ser:

• Protección.
• Comprensión.
• Reconocimiento.
• Afecto.
• Apoyo.
• Compañía.
• Agradecimiento.
• Respeto.
• Admiración.
• Obediencia, entre otras.

Como en nuestra sociedad se extiende la idea de que dichas caricias no se deben dar ni pedir, los adultos recurrimos a diferentes métodos de manipulación para obtenerlas del otro, las cuales habrán sido aprendidas a lo largo de nuestra vida. De este modo, se crean muchos de los problemas de comunicación en la pareja, la cual entra en un juego en el que se produce el “triángulo dramático”, esto es, los miembros de la pareja adoptan diferentes papeles que hacen que la relación se sostenga gracias al problema que crean. Muchas veces, este problema o causa real proporciona síntomas, como pueden ser problemas en las relaciones sexuales de la pareja, pero lo que realmente se esconde debajo es un problema de roles y necesidades insatisfechas, mucho más complejas que la disfunción sexual. Por lo tanto, abordar el problema desde la raíz es fundamental para la resolución de los síntomas.

¿QUÉ ES EL TRIÁNGULO DRAMÁTICO?

Un juego que desarrollan los miembros de una pareja que no se consideraría “sana” según los terapeutas. Este juego tiene un objetivo básico: mantener la unión. Se basa en la idea que siempre es mejor tener algo, aunque sea malo, doloroso o perjudicial, que no tener nada, por lo tanto la pareja no ha de disolverse de ninguna manera y para ello cada miembro desarrolla un rol. Las parejas suelen compenetrarse bien en este juego, puesto que los roles son complementarios, los problemas surgen cuando alguno de los dos miembros quiera salir de este juego, lo que hace que comiencen los conflictos en la pareja, que suele expresarse con diferentes síntomas.

LOS ROLES QUE ASUME CADA MIEMBRO DE LA PAREJA SON:

• Salvador: Necesita que le necesiten, manipula incapacitando al otro. “Si no fuera por mi...” Este rol queda reflejado por otras corrientes como el papel de “madre”, que necesita a un hijo al que cuidar y proteger, al mismo tiempo que necesita sentirse útil.
• Víctima: Necesita ser protegida. Su manipulación es dar lástima. “Yo no puedo”, “que haría sin ti”, “te necesito”. Verbal o no verbalmente. También se puede identificar este rol como “el niño” que busca una madre que le proporcione cuidados.
• Perseguidor: Es un rol que aparece si uno de los dos miembros de la pareja intenta salirse del juego dejando de usar alguno de los dos papeles anteriores. El perseguidor necesita sumisión, su manipulación es atemorizar. “Sí, pero...”, “No vas a poder”. El perseguidor crea a la víctima, le pone pegas a las actitudes, pensamientos y conductas del otro para poder dominarle. Es una manera de anular el criterio y el poder del otro y mantener el equilibrio perseguidor-víctima.

Como he apuntado, si uno de los dos miembros quiere salir del juego, comienza el conflicto. No quiero profundizar en este tema pero es fundamental conocer el triángulo dramático, que en el fondo es similar a la relación madre-hijo que presentan algunas parejas, para entender los errores que se comenten en las relaciones desde el “punto de vista femenino”.
 
¿POR QUÉ ERRORES DESDE EL PUNTO DE VISTA FEMENINO?

El ser humano no adopta un rol femenino ni masculino de nacimiento, sino que es la sociedad la que nos dicta el papel que tenemos que desempeñar, por lo tanto, cada uno es influenciado directa o indirectamente por ambos roles, por lo que todos tenemos un lado femenino y otro masculino, creando un continuo en el que
nos situamos más o menos en un extremo u otro.

Por eso podemos ver hombres que desarrollan un rol que es más específicamente femenino (definido el rol por la sociedad en la que vivimos) y mujeres con roles más típicamente masculinos, etc. Con lo cual, cuando diga “mujer” me refiero a personas que adoptan roles más femeninos que masculinos.

El lado femenino tiende a la protección y a la pasividad, sobre todo porque eso es lo que nos han enseñado a lo largo de generaciones de patriarcado y cultura tendente al poder del hombre sobre la mujer. Aparte de esto, nosotras como mujeres o hembras mamíferas que somos, tenemos la capacidad de sacrificarnos por otra persona para asegurar su vida, y esta persona es, por supuesto, nuestro bebé. Esto no quiere decir que por tener esta capacidad, la capacidad de dar la vida, tengamos que hacerlo o que no podamos refrenar ese instinto. El instinto maternal en sí, ponerlo en práctica o no, no es un problema. Es más, no tiene porqué existir, si bien es verdad que en el momento que la mujer decide ser madre un cúmulo de hormonas comienzan a prepararla para proteger a su hijo, posiblemente por encima de cualquier cosa, siempre y cuando el medio en el que se hallen tenga los recursos suficientes para garantizar la salud y la vida de ambos.

El problema es que a veces nos sacrificamos no por un bebé, sino por un hombre como si fuera un niño, perdiéndonos en éste, aguantando conductas que no deberíamos aguantar porque nos dañan, igual que una madre aguanta que su hijo no la deje dormir en toda la noche con una estoicidad admirable. Porque ver la sonrisa de su hijo, ver que está bien y que crece sano, borra cualquier falta hacia ella por parte del pequeño, el cual lo hace sin darse cuenta, porque es un bebé, cosa que deberíamos recordar cuando hablamos de un hombre adulto, que sí sabe perfectamente lo que hace.

Si la mujer decide (inconscientemente) ver en el hombre a un niño desamparado, se sacrificará “in extremis” por el otro, aguantando todos los improperios para perdonárselos a voz de pronto con solo que éste ejecute una llamada, o tenga un pequeño detalle, o vuelva cuando él quiera. Y la mujer, aunque muchas veces con resentimiento, vuelve al ruedo y perdona como si nada hubiera pasado. Porque muchas veces su vida ha quedado apagada porque él había desaparecido, como si él tuviera un mando que activa y desactiva a la mujer cuando quiere. Todos conocemos a mujeres que se ponen de mal humor, o no comen, no salen de casa, o se hinchan a helado de chocolate, porque han discutido con “su” hombre. Y que parecen renacer cuando éste vuelve a aparecer en escena. Mujeres que en otros campos son totalmente independientes, parecen dominadas cuando establecen una relación con un hombre. Esto no quiere decir que tengan una autoestima baja y que por eso se dejen tratar así por un hombre, muchas veces es justo lo contrario.

Una mujer fuerte, decidida e independiente, asume al hombre como un reto, algo que ella puede mejorar, lo que la mayor parte de las veces deja a la mujer agotada y con otra historia amorosa que acaba en un desastre inentendible para ella y los que le rodean. Y es que, tratar al hombre como un bebé es solo una parte de los errores que las mujeres cometemos. Porque, como para cualquier madre, el bebé es su dios, no hay nada más maravilloso que nuestro bebé. En el caso de la madre verdadera tiene una explicación muy lógica: Su pequeño dios es parte de ella, si ella lo cuida y lo ama puede llegar a ser un hombre maravilloso, y ella se sentirá orgullosa de lo que “ha creado” (es una forma de hablar, las madres quieren lo mejor para su hijo, por esto dan todo de ellas).

El problema es cuando “endiosamos” a un bebé con barba y patas de gallo. Este bebé adulto, al que convertimos en dios, no se aleja de esta visión. Nos enamoramos de lo que el hombre “puede llegar a ser” y no de lo que es. De lo que nosotras podemos sacar de él, del hombre bueno que nadie ve, que solo nosotras sabemos que existe, y al cual nosotras le vamos a ayudar a salir para que todo el mundo lo vea, que todo el mundo admire la transformación que nosotras hemos logrado y de paso que admiren el pedazo de hombre, de dios, que está a nuestro lado. Un dios tan maravilloso que entre todas las mortales nos ha escogido a nosotras como su sierva. Lo que, por qué no decirlo, hace que se nos suba la autoestima, que nos sintamos importantes, necesarias, indispensables, exactamente igual que una madre es indispensable para que un niño consiga sobrevivir.

Pero las mujeres no somos las únicas culpables de todo esto. Si analizamos la sociedad vemos que desde pequeños nos lo han inculcado en la literatura, la televisión, el cine y en general por todo lo que rodea al rol de la mujer. Un ejemplo sería la famosa y reciente obra: “50 Sombras de Grey”, donde Grey “escoge” a Anastasia y ésta, a base de amor incondicional, saca su lado tierno que esconde ese hombre maltratador. Un buen consejo para darle a las pacientes es que si su pareja tiene problemas para sacar su parte buena, que se vaya a un psicólogo. Lo único que conseguirán en su lucha será dejarse en segundo lugar y salir muy mal paradas. Hay que hacer entender tanto a mujeres como hombres que una cosa es estar al lado de la pareja en momentos difíciles y otra muy diferente es aguantar estoicamente todo lo que el otro decida hacer, porque puede convertirse, en los casos más extremos, en maltrato encubierto y en los más ligeros, en un amor mal
encauzado que les hará mucho daño.

¿Pero por qué la mujer (o el hombre, recuerdo que hablo de lado femenino) hace estas cosas?, ¿Tan buenas y altruistas somos? La respuesta es no. En este proceso de convertir al hombre en “eso maravilloso” que nosotras hemos creado, la mujer se convierte en toda una heroína y de este modo ya no se sabe quién necesita más a quién, si la mujer (madre, esclava, subordinada) o el hombre (hijo necesitado, esclavista, aquel que no puede mantenerse sin la otra). Al final como he dicho antes, los dos están cubriendo una necesidad no resuelta y de este modo crean una dependencia mutua, retroalimentándose ya que los dos se necesitan y es esto lo que mantiene la pareja unida de forma poco saludable (tal y como vimos en el triángulo dramático).

Por lo tanto, parece lógico conocer la necesidad que se esconde bajo estos patrones para que deje de influir en nuestra vida. Podemos pedirla, satisfacerla por otros caminos o entenderla y de este modo, no quedar subordinadas a ella. Por lo tanto, el consejo que le doy a todas las mujeres y a todos los hombres es que intenten conocer su hoja de ruta, su agenda oculta, cuál es la necesidad que en algún momento de su vida dejaron sin satisfacer. Así pueden trabajar en ella y ganar libertad para poder entablar relaciones de igualdad con sus parejas.

Otro punto sería evitar a aquellos hombres que adoptan papel de niños. Está claro que en algunos momentos todos necesitamos que nos cuiden. Cuidar y ser cuidados no está mal, pero esos roles deben de ser flexibles para poder mantener la salud de la pareja. Del mismo modo que nunca debe hacer una dependencia total del uno y del otro. Con esto me refiero a que ambos miembros deben tener sus espacios
individuales donde actúen sin la interferencia del otro, para que puedan seguir evolucionando como persona y tengan campos de actuación independientes al a su pareja, lo que es muy aconsejable en caso de una posible ruptura. “Cuantos más pies tiene una silla, más difícil es tumbarla en caso de que falte una pata”.


Autora Psicóloga Sara Sarmiento


10
PSICOLOGÍA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES / 10 SEÑALES DE QUE TU HIJO HA SIDO VÍCTIMA DE ABUSO
« Último mensaje por elisa en Julio 21, 2019, 08:03:47 am »
10 SEÑALES DE QUE TU HIJO HA SIDO VÍCTIMA DE ABUSO
   
Julia Borbolla
Psicóloga

• El abuso sexual infantil es 65 veces más común que el cáncer pediátrico
• En 6 de cada 10 casos de abuso sexual a niños el agresor es familiar directo
• 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños es abusado sexualmente durante la infancia o adolescencia.
• El lugar más habitual en abuso sexual intrafamiliar, es la casa de la víctima.
• Más del 30% de las víctimas nunca revela su experiencia a NADIE
• La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) reporta que México ocupa el primer lugar, a nivel mundial, en abuso sexual, violencia física y homicidio en menores de 14 años.
• En México, cada 24 horas son denunciados 80 casos de delitos como abuso sexual, pederastia y hostigamiento; sin embargo, muchos nunca lo cuentan.
• El 60% de la pornografía infantil que se produce a nivel mundial sale de nuestro país y México

CÓMO SABER SI ALGUIEN ESTÁ EN SHOCK Y CONGELADO DEL MIEDO

¿QUÉ ES EL ABUSO SEXUAL CONTRA UN NIÑO, NIÑA O ADOLESCENTE?

• El abuso sexual ocurre cuando un niño es utilizado para la estimulación sexual de su agresor (un adulto conocido o desconocido, un pariente u otro) o la gratificación de un observador.

• Implica toda interacción sexual en la que el consentimiento no existe o no puede ser dado, independientemente de si el niño entiende la naturaleza sexual de la actividad e incluso cuando no muestre signos de rechazo.

¿QUÉ ACTIVIDADES SE CONSIDERAN ABUSO SEXUAL?

• Los manoseos, frotamientos, contactos y besos sexuales.
• El coito interfemoral (entre los muslos).
• La penetración sexual o su intento, por vía vaginal, anal y bucal aun cuando se introduzcan objetos.
• El exhibicionismo y el voyeurismo.
• Actitudes intrusivas sexualizadas, como efectuar comentarios lascivos e indagaciones inapropiadas acerca de la intimidad sexual de los pequeños.
• La exhibición de pornografía. En ocasiones, disfrazada como “educación sexual”.
• Instar a que los niños tengan sexo entre sí o fotografiarlos en poses sexuales.
• Contactar a un niño (a) vía internet con propósitos sexuales (grooming).

10 SEÑALES DE ALERTA

1.   Cambio notorio de conducta
2. Irritabilidad o llanto fácil
3. Retraimiento
4. Defensivo ante el contacto físico
5. Que se niegue a realizar ciertas posturas
6. Signos en su cuerpo o infecciones en genitales
7. Dibujos o conductas sexuales inapropiadas a su edad
8. Rechazo ante ciertas personas o lugares que antes aceptaba
9. Regresiones en su conducta (volver a mojar la cama)
10. Conocimientos sobre sexualidad que no corresponden a su edad

SECRETOS DE FAMILIA: ¿TESORO O MALDICIÓN? ESCUCHEN

¿POR QUÉ LOS NIÑOS CALLAN?

Son muchos los motivos que influyen:

• Tienen miedo de las consecuencias que sus dichos puedan ocasionar en el agresor y su familia
• Callan por temor a ser acusados de complicidad
• Evitan ser estigmatizados y rechazados
• Sienten culpa y vergüenza
• Muchas veces, al padecimiento sufrido se suma otro

¿CÓMO LOGRO QUE MI HIJO ME HABLE DE ESO? ¿QUÉ PREGUNTAS HACERLE?

• Antes de esperar que él o ella te cuente algo tú debes abrir el tema y ponerle nombre al abuso, al maltrato, para que tus hijos puedan nombrarlos o responder si los han sufrido.
• Un lenguaje en clave entre ustedes puede facilitar las cosas “Trastadas”

ASÍ SON LAS RELACIONES DE ABUSO, ¿ESTÁN O CONOCEN A ALGUIEN QUE ESTÉ EN UNA?

TIPS PARA ALENTAR LA COMUNICACIÓN SEXUAL

1. Enseña a los niños y las niñas los nombres de las partes privadas del cuerpo.

2. Enfatiza que un agresor sexual puede ser tanto un familiar, como una persona conocida o desconocida.

3. Hazle saber que tienen el derecho de decidir acerca de su propio cuerpo.

4. Bríndales seguridad en sí mismos. Anímalos a decir ¡NO! cuando no deseen ser tocados, aún en formas que no sean sexuales.

5. Deja en claro que desde los 3 años de edad ya no necesitan ayuda de otros, adultos o adolescentes, para ocuparse de sus partes íntimas. Promueve la autonomía del niño para ir al baño, vestirse y bañarse.

6. Enséñale a cuidar sus partes íntimas para que no tengan que depender de otros.

7. Enséñale la diferencia entre los buenos secretos (una fiesta sorpresa) y los malos secretos. ¿Qué es un mal secreto? Aquel que se supone que los niños deben guardar por siempre y esconde acciones que no están bien.

8. ¡Confía en sus instintos! Si no estás cómodo a la hora de dejar a un niño con alguien, no lo hagas. Y si tienes preocupaciones acerca de un posible abuso sexual, toma una actitud de escucha compresiva y haz las preguntas adecuadas.

Páginas: [1] 2 3 4 5 6 7 8 9 10