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 CÓMO DISCUTIR CON TU PAREJA Y QUE MEREZCA LA PENA



Julio 20, 2015, 05:16:44 pm
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CÓMO DISCUTIR CON TU PAREJA Y QUE MEREZCA LA PENA
« en: Julio 20, 2015, 05:16:44 pm »
CÓMO DISCUTIR CON TU PAREJA Y QUE MEREZCA LA PENA
Aitor





Un simple amigo estará de acuerdo contigo. Con un amigo de verdad discutirás – Anónimo


Es inevitable. Da igual el tiempo que se lleve de relación. Sean unos pocos meses o muchos años, tarde o temprano surgirán las discusiones de pareja. Los motivos pueden ser muchos y muy variados, pero lo que es seguro es que las discusiones siempre serán iguales. Discutir es sano para una pareja siempre y cuando se haga desde el respeto y podamos sacar conclusiones valiosas que nos ayuden a mejorar nuestra relación y a nosotros mismos. Hay una serie de técnicas para discutir en pareja que nos pueden ayudar.
Muchas veces las discusiones no tienen un motivo aparente real. Hay situaciones cotidianas que se van acumulando y que poco a poco van llenando el tanque de nuestra paciencia para con el otro. Al final, el incidente más insignificante hace que salte la chispa y todo se descontrola. Empezamos a pelear por todo y por nada. Queremos que ciertas cosas se arreglen, pero todo se convierte en un “quien tiene razón” o en una simple batalla dialéctica, en la que lo único que importa es quedar por encima del otro. Si tu pareja te supera en habilidades dialécticas, la situación puede ser muy frustrante. Y lo peor de todo, que deja insatisfecha a las dos partes, y no lleva a nada.

¿Cómo convertir una discusión de pareja en algo positivo?

Identifica la razón por la que realmente estáis peleando

Se ha roto un vaso, y ese simple gesto provoca la pelea. Empiezan a surgir argumentos de un lado y del otro remontándose al principio de los tiempos. En general, nunca se pelea por el motivo que uno piensa. Tratar de identificar el verdadero motivo de lo que nos preocupa, molesta o incomoda, no solo nos calma, sino que además nos ayudará a centrarnos. Es posible que pienses que tu pareja no te hace mucho caso, o que creas que necesitas más libertad, o tienes miedo a que se acabe la relación. En general, estos motivos suelen ser los realmente importantes, pero también los que más nos cuesta identificar y reconocer. ¿Qué otros motivos ocultos creéis que motivan las discusiones de pareja?

No andarse con rodeos y pasar de todo

Soy hombre, y sé que hay muchos tópicos en cómo las mujeres piden las cosas, y en cómo los hombres no hacemos nada por pedirlas. En el caso de las discusiones de pareja, ninguna de estas dos actitudes ayuda. Confiar en que la otra persona adivine lo que ocurre realmente o lo que pasa por nuestra cabeza es imposible. Por otro lado, actuar como si nunca pasara nada, y dejar que pasen los días sin hablar sobre aquello que nos molesta, es fuente segura de problemas más adelante. Decir lo que pensamos es fundamental, aunque tengamos miedo a lo que pueda pensar el otro. Es mucho peor quedarse esperando a que “descubran” qué nos pasa. Y esto aplica a ambos sexos ¿no os parece?

Ser responsables de nuestros actos y asumirlos

Esto es lo más difícil de todo. Da igual el sexo. A nadie nos gusta reconocer que nos hemos equivocado. Pero lo hacemos. Constantemente. ¡Qué mas da quien haya tenido la culpa! Seguro que tú has tenido parte de ella. Asúmelo y discúlpate. Toma la iniciativa. Haciéndolo desde la humildad, reconoces que no eres perfecto. La otra persona estará, no solo en disposición de perdonar, sino también mucho más dispuesta a pedir perdón, y a reconocer sus propios errores.

No tratar de ganar las discusiones

No es un juego de ganar o perder. En una discusión, si uno gana y otro pierde, lo que es seguro es que la relación pierde. Puede que tengas muy buena capacidad dialéctica y con ciertas artimañas lleves el agua a tu terreno. Es inútil. Eso no es ganar. Eso es perder, tú, tu pareja y la relación. Guarda tus habilidades dialécticas para negociar la hipoteca, o la compra del coche o para conseguir un contrato en el trabajo. Una discusión de pareja debería tener siempre el objetivo de hacernos mejores y hacer mejor nuestra relación. Que no se nos olvide.

Cuida mucho las formas

Es muy muy fácil perder los papeles en una discusión. Por supuesto, no estoy hablando del caso extremo de la violencia física. Me refiero a cómo decimos las cosas, qué decimos, y cómo lo hacemos. Se puede ser muy directo y a la vez muy respetuoso en una discusión de pareja. Sin embargo, hay cosas que no debemos decir, cosas como siempre, nunca, tu obligación, me debes, etc.. Debemos dejar tiempo a la otra persona para expresarse sin que sea interrumpida por nuestras puntualizaciones. No hacer gestos demasiado exagerados o subir el tono de voz (complicado). Piensa si dirías lo mismo si otros te estuvieran viendo, ¿por qué dices cosas delante de tu pareja que jamás se te ocurriría decir en público?.

No trates de forzar a que el otro haga lo que quieres

De pequeño solía pensar que si se pudiera crear un equipo de fútbol de clones míos sería un equipo imbatible. Nada más absurdo. Las diferencias son las que permitan que surjan capacidades emergentes que no tenemos de forma individual. Puede que tu pareja no haga las cosas como quieres o como deberías. Es normal que se lo hagas saber, o que quieras que cambie, pero tienes que asumir de antemano dos cosas: 1. Es posible que no cambie nunca, 2. Puede que cambie pero no al ritmo que te venga mejor. En el primer caso lo que hay que valorar es si merece la pena el cambio, y si es justo lo que pedimos. En el segundo, no impacientarse, y recompensar cada pequeño paso en la buena dirección.

Mantén la regla del 5 contra 1

Por cada cosa mala que ocurra en tu relación, haz cinco que merezcan la pena. Podemos hacer que nuestra relación sea una sucesión de discusiones y momentos de calma chicha, o bien, una sucesión de muchos buenos momentos, discusiones, y periodos de tranquilidad. Esta relación hay que trabajarla, es más fácil destruir que construir, así que piensa cada semana que 5 momentos buenos con tu pareja. No hace falta que sean cosas complicadas, ver una serie juntos, hacer la cena, convertir un lunes en un sábado, ir a comprar algo juntos… Lo más importante es que ambos sean conscientes de que están viviendo uno de esos momentos. De que ambos lo saboreen y lo disfruten como pareja

Llegar a un acuerdo

Como he dicho al principio, de poco sirve una discusión si no se llega a un acuerdo o a una conclusión. Si solo discutimos con nuestra pareja para dar salida a las frustraciones o como mero desahogo, tarde o temprano, nos cansaremos de discutir y de la relación. Hay buscar siempre lo positivo de una discusión, en qué hemos fallado, cómo podemos evitar que vuelva a suceder o cómo hacer que la próxima vez sea menos grave. Si no podemos cumplir con lo que se nos pide, podemos pensar en soluciones alternativas, o simplemente hacerle ver a la otra persona por qué lo que nos pide es imposible para nosotros. Hay que ser sinceros en esto.