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 LOS CELOS OBSESIVOS DE LA PAREJA



Agosto 17, 2011, 11:14:59 am
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LOS CELOS OBSESIVOS DE LA PAREJA
« en: Agosto 17, 2011, 11:14:59 am »
LOS CELOS OBSESIVOS EN LA PAREJA

CELOS OBSESIVOS

Los celos, en distinto grado, son parte del día a día en numerosas parejas. El problema reside cuando esos celos se convierten en algo obsesivo y convierten la convivencia en algo insostenible. Nuestra Experta Amiga María José Miguel te da las claves.

Los celos forman parte de los sentimientos o emociones del ser humano. Existen algunas emociones de tinte negativo, es decir, que pueden ser molestas para la persona (celos, ansiedad, tristeza…) y otras de corte positivo que se viven con bienestar (ilusión, alegría, optimismo, creatividad, etc…). Ambos tipos de emociones son normales y constructivas para el ser humano. Las emociones llamadas negativas no es que sean "malas". Las llamamos negativas simplemente porque no se viven con agrado.

Por el contrario, todas las emociones tienen su función, y nos ayudan a reaccionar de manera apropiada en muchas situaciones, incluso las negativas. Si un día decimos algo hiriente de forma impulsiva a otra persona y le herimos, sentir culpa o remordimiento puede ayudarnos a encontrar la motivación para pedir perdón por ello, y así restablecer la relación. Del mismo modo, si nos preocupamos por el comportamiento de nuestra pareja, podremos detectar problemas en nuestra relación y solucionarlos.

El problema de las emociones negativas reside en que a veces no logramos desembarazarnos de ellas incluso cuando ya hemos actuado y la situación está solucionada. Entonces seguimos sintiéndonos culpables aun habiendo pedido perdón, o seguimos sintiéndonos celosos aun cuando ya no hay motivos para sospechar. En estos casos, las emociones negativas dominan nuestra vida y todos nuestros esfuerzos van encaminados a reducirlas o disminuirlas, sin buenos resultados.

A la persona que tiene celos obsesivos, le ocurre precisamente esto. El intenso malestar que sufre, provoca que el celoso busque modos para reducir el sufrimiento, que desgraciadamente sólo funcionan a corto plazo pero agravan el problema a largo plazo. Se trata de las llamadas "conductas de comprobación y/o tranquilización", en las que el celoso intenta salir de dudas y descartar el temor: registrar bolsillos o carteras, llamar al trabajo para comprobar que la pareja efectivamente está allí, leer los sms o emails, prohibir que la pareja realice determinadas actividades o frecuente a determinadas personas, etc…

Si analizáis bien lo que le ocurre a una persona que sufre de celos obsesivos, observaréis que toda su atención está centrada en lo que teme, en lo que le molesta. Sólo piensa en cómo dejar de sentir ansiedad, en cómo dejar de sentir incertidumbre, en cómo controlar a su pareja. Cuando esto ocurre, la persona pierde de vista la inmensa ayuda que puede otorgarle algo tan humano como centrarse en sus emociones y aspectos positivos. ¿Qué tal volver a ocuparse de sí mismo, hacer cosas agradables que le distraigan y relajen? ¿Qué tal retomar actividades y amistades, compartir emociones y diversión con sus iguales? ¿Por qué no retomar aquella actividad que tan bien se le daba y que hacía ya algún tiempo que tenía descuidada? ¿Por qué no hacer una lista de sus cualidades y fortalezas? ¿Y si repasa aquello que le une a su pareja, las razones por las que siguen juntos?

Se sabe que la experimentación de emociones positivas puede reparar el daño que algunas emociones negativas provocan, ayudando así a nuestra regulación emocional. Centrarse en las emociones positivas y los aspectos positivos de nosotros mismos y nuestra relación, en lugar de obcecarnos simplemente en cambiar los negativos, puede ayudar a ponernos de nuevo de cara a la vida, listos para surcarla con ilusión, pese a las dificultades.

(María José Miguel Quilis)