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 CASI TODO SOBRE LA AUTOESTIMA (DOS)



Septiembre 18, 2011, 08:13:18 pm
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Desconectado francisco de sales

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CASI TODO SOBRE LA AUTOESTIMA (DOS)
« en: Septiembre 18, 2011, 08:13:18 pm »

COSAS A EVITAR:

-   Ser demasiado crítico; más bien, lo que hay que hacer es dar ánimos.

-   No acentuar los fallos ni los defectos, sino centrarse en los aspectos positivos.

-   Evitar el temor de experimentar y el miedo a fracasar.

-   Pretender cosas que se saben imposibles, es decir, acometer cosas en las que hay posibilidades de logro y triunfo de un modo realista.

-   Admitir errores en aspectos puntuales, pero no globalizarlo y achacarlos a la persona entera. Se busca mejorar la Autoestima y no culpables.



ERRORES EN LA BÚSQUEDA DE LA AUTOESTIMA:

Hay una tendencia inconsciente, injusta y dañina, a criticar a los demás para sentirse mejor. En las críticas ponemos al descubierto las deficiencias o debilidades ajenas, y eso nos produce un agradable sensación de superioridad. Se nos olvida que nosotros fallamos en otras cosas, pero, el pobre consuelo, es que, en el motivo de la crítica somos mejores. Es una “victoria” fácil, en la que no hemos corrido ningún peligro. Pero, si consigue subir nuestra Autoestima, será con una trampa que, para honrados buscadores que somos, no es admisible.
Quien base su estima personal en las riquezas materiales que haya conseguido, o en el éxito en su trabajo, o en lo que recibe de los demás, y no es capaz de valorar que lo trascendente es la sensación personal e íntima, más que los aplausos externos, pierde la oportunidad de valorarse en lo que realmente es: su valor personal y su auténtica realidad. En este erróneo caso, su Autoestima será siempre circunstancial y condicionada por factores externos, ajenos por tanto.



MÁS INFORMACIÓN
(Extractos de un libro de Nathaniel Branden)
      
Nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quién y qué pensamos que somos. Los dramas de nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que poseemos de nosotros mismos. Por lo tanto, la Autoestima es la clave del éxito o del fracaso. También es la clave para comprendernos y comprender a los demás.
De todos los juicios a que nos sometemos, ninguno es tan importante como el nuestro propio. La Autoestima positiva es el requisito fundamental para una vida plena.
La Autoestima esa la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Tener una Autoestima Baja es sentirse inútil para la vida; equivocado, no con respecto a tal o cual asunto, sino equivocado como persona.
Tal vez no podamos jamás estar satisfechos con nosotros mismos a causa de la aportación negativa de los demás, o porque hemos faltado a nuestra propia honestidad, integridad, responsabilidad y autoafirmación, o porque hemos juzgado nuestras acciones con una compresión y compasión inadecuadas.
Desarrollar la Autoestima es desarrollar la convicción de que uno es competente para vivir y merece la deshaceros, y por lo tanto enfrentar la vida con mayor confianza, benevolencia y optimismo, lo cual nos ayuda a alcanzar nuestras metas y experimentar la plenitud. Desarrollar la Autoestima es ampliar nuestra capacidad de ser felices.
Alcanzar el "éxito" sin alcanzar una Autoestima positiva es estar condenado a sentirse como un impostor que espera con angustia que lo descubran. Así como el aplauso de los otros no genera nuestra Autoestima, tampoco lo hacen el conocimiento, ni la destreza, ni las posesiones materiales, ni el matrimonio, ni la maternidad o paternidad, ni las obras de beneficencia, ni las conquistas sexuales, ni las cirugías estéticas. A veces estas cosas pueden hacernos sentir mejor con respecto a nosotros mismos por un tiempo, o más cómodos en determinadas situaciones; pero comodidad no es Autoestima. Lo trágico es que la mayoría de las personas buscan la auto-confianza y el auto-respeto en todas partes menos dentro de sí mismas, y por ello fracasan en su búsqueda. La Autoestima positiva se comprende mejor como una especie de logro espiritual, es decir como una victoria en la evolución de la conciencia.
El estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma ni con los demás, es una de las características más significativas de una Autoestima sana. La Autoestima es la base de esa serenidad de espíritu que hace posible disfrutar de la vida.
La Autoestima es la reputación que adquirimos con respecto a nosotros mismos.
A veces la gente llama "pensar" al mero reciclaje de las opiniones ajenas, no al verdadero pensamiento. La independencia es una virtud de la Autoestima.
 La auto-aceptación es la prueba definitiva de la Autoestima. Aceptarnos a nosotros mismos no significa carecer de afán de mejorar o evolucionar. Lo cierto es que la auto-aceptación es la condición previa al cambio. Si aceptamos lo que sentimos y lo que somos, en cualquier momento de nuestra existencia, podemos permitirnos ser plenamente conscientes de la naturaleza de nuestras elecciones y acciones, y nuestro desarrollo no se bloquea. Aceptar no significa necesariamente "gustar"; significa experimentar, sin negación ni rechazo, que un hecho es un hecho. Aunque no guste o no cause placer lo que se ve cuando uno se mira al espejo, aún se puede decir: "Ése ó ésa soy yo, en este momento. Y no lo niego. Lo acepto". Eso es respeto por la realidad.
RECORDAR: no sostener una relación de rivalidad con la propia experiencia que se esté viviendo.
MEDITAR   : sobre esta frase "Lamento mis errores pasados, pero no creo que la manera de redimirme sea empeorarlos rechazando de nuevo mis deseos".
Cuando luchamos contra un bloqueo, éste se hace más fuerte; cuando lo reconocemos y aceptamos, comienza a desaparecer, porque su existencia continua requiere oposición.
El objetivo es poseer un concepto de nosotros mismos resistente y positivo, y deshaceROS más allá de nuestra habilidad o fAlta de ella en cualquier ámbito concreto, y más allá de la aprobación o desaprobación de cualquier persona.
La intransigente severidad hacia nosotros mismos no es algo de lo que nos debamos jactar. Nos vuelve pasivos e impotentes. No inspira cambios; paraliza. Sufrir es la más fácil de las actividades humanas; ser feliz es la más difícil. Y la felicidad requiere, no que nos rindamos a la culpa, sino que nos emancipemos de ella.
      


MÁS INFORMACIÓN
(De otro autor, Anónimo)
Es importante que quede claro que la Autoestima no es algo fijo ni inamovible; de hecho, puede cambiarse ya que se va formando a lo largo de nuestra vida. Para que sea potenciada es importante observar los factores que influyen en la formación de la misma porque, conociéndolos, estaremos en condiciones de modificarlos y corregir aquellos aspectos que limitan la confianza en nosotros mismos.
La forma en que cada quién se percibe y se valora a sí misma, influye en la calidad de vida personal.
La palabra Autoestima está compuesta por dos conceptos, el de "auto" que alude a la persona en sí y por sí misma y "estima" que alude a la valoración. Por lo tanto, podemos definir la Autoestima como la valoración que hace una persona de sí misma.
En nuestra vida cotidiana existen personas o circunstancias que ocasionan que dudemos de nuestra importancia. Por eso hoy en día la frase de Goethe "La peor desgracia que le puede suceder a un hombre es pensar mal de sí mismo", es actual y real.
La Autoestima es parte fundamental de la realización del ser humano porque este amor a nuestra persona nos lleva a una buena salud física y mental, a una mejor productividad y a una mayor creatividad.
La Autoestima permite descubrir nuestras capacidades, además de valorarlas y saber utilizarlas. En pocas palabras, somos capaces de crear, construir y aprender a ser felices.
La Autoestima no nos lleva a un egoísmo o a una actitud soberbia sino a la humildad, pues esto nos permite poner los pies en la tierra; conocernos; saber cuáles son nuestras limitaciones y cuáles nuestras capacidades y a partir de ello, realizarnos como personas.
Cuando la Autoestima es negativa, nuestra salud se resiente debido a la falta de confianza en nosotros mismos para afrontar los sucesivos retos que nos presenta la vida desde una perspectiva positiva, ocasionando que nuestra calidad de vida no sea todo lo óptima que pudiera serlo.
Algunas claves para mejorar nuestra Autoestima:
- Aceptarnos tal como somos. Para ello hay que tomar conciencia de nosotros mismo cuestionándonos acerca de nuestra autovaloración y reflexionando sobre los modelos familiares y culturales que están influyendo en la opinión que tenemos de nosotros mismos.
- Intentar cambiar los modelos negativos por otros positivos que fomenten nuestra Autoestima.
- Evitar compararnos con otras personas, puesto que cada persona es única y singular; además, que al compararnos siempre encontramos a alguien que a nuestros ojos es mejor  o más feliz.  


REFLEXIONES PETULANTES:

Uno de los principios, no sólo del camino de Descubrimiento sino de todo el proceso de vida, es el respeto a Uno Mismo, porque cualquier cosa que yo no haga por mí, ya es una falta de respeto; porque cualquier principio mío íntimo, profundo, sincero, que yo no respete, es un atentado contra mí; porque faltarme al respeto en mi dignidad de ser humano, es una afrenta; porque he de respetar mis ideas y mis decisiones, a pesar de los desaciertos; porque he de escuchar la sabiduría de mi cuerpo, y respetarla; porque he de respetarme a mí mismo en esos momentos de apatía



MEDITA EN ESTO HASTA QUE LO INTEGRES EN TI:
Yo soy Yo y esta es mi situación actual. No la niego. Pero tampoco me voy a estancar en ella. Voy a emprender la noble tarea de restituir mi Autoestima al lugar que le corresponde.


CREENCIAS SOBRE UNO MISMO QUE APOYAN LA AUTOESTIMA:

Yo tengo derecho a existir.
Yo tengo un gran valor para mí mismo.
Yo tengo el derecho a satisfacer mis necesidades y deseos, a considerarlos importantes.
No estoy en la tierra para cumplir las expectativas de nadie; mi vida me pertenece. (Y esto vale igualmente para cualquier otro ser humano. Cada persona es el propietario de su vida; nadie está en la tierra para cumplir mis expectativas.)
Yo no me considero propiedad de nadie y no considero a nadie propiedad mía.
Yo soy una persona encantadora.
Yo soy una persona admirable.
Normalmente las personas a las que admiro y respeto me apreciarán y respetarán.
Debo tratar con los demás de manera justa y equitativa y los demás deben tratarme justa y equitativamente.
Merezco ser tratado cortésmente y con respeto por todos.
Si la gente me trata de manera descortés o irrespetuosa, eso es un reflejo de ellos, no de mí. Sólo será un reflejo de mí si acepto como correcto el trato que me dispensan.
Si alguien a quien aprecio no me corresponde, puede resultar desalentador o incluso doloroso, pero no es un reflejo de mi valía personal.
Ninguna otra persona o grupo tiene la potestad de determinar cómo tengo que pensar y sentir respecto a mí mismo.
Yo confío en mi mente.
Yo veo lo que veo y sé lo que sé.
Si yo persevero, puedo comprender las cosas que tengo que comprender.
Si yo persevero, y si mis metas son realistas, yo soy competente para conseguirlas.
Yo soy competente para hacer frente a los retos básicos de la vida.
Yo merezco la felicidad.
Yo soy “suficiente” (esto no quiere decir que no tenga que aprender nada más ni crecer más; significa que tengo el derecho a aceptarme a mí mismo, como vimos antes).
Yo soy capaz de recuperarme de una derrota.
Yo tengo el derecho a cometer errores; ésta es una de las maneras de aprender. Los errores no son suficiente razón para condenarse a uno mismo.
Yo no sacrifico mi criterio, ni pretendo que mis convicciones son diferentes de lo que son para conseguir popularidad o aprobación.
No es lo que “ellos” piensan; es lo que yo sé. Lo que yo sé es más importante para mí que una errónea creencia en la mente de otra persona.
Nadie tiene el derecho a imponerme ideas y valores que no acepto, igual que yo no tengo derecho a imponer a los demás mis ideas y valores.
Si mis metas son racionales, merezco conseguir lo que intento.
La felicidad y el éxito son condiciones naturales para mí –igual que la salud- y no aberraciones temporales del orden real de las cosas; al igual que la enfermedad, el desastre o la aberración.
El desarrollo de uno mismo y la satisfacción de uno mismo son metas morales adecuadas.
Mi felicidad y mi autorrealización son propósitos nobles.



POR SI NO LO SABES

EL CONOCIMIENTO HACIA NOSOTROS MISMOS Y LA AUTOESTIMA.
(basado en información y algunas ideas de Nathaniel Branden y http://www.adrformacion.com/cursos/coaching/coaching.html)

Es evidente que cuanto mejor nos conozcamos mejor sabremos las necesidades reales que tenemos para sentirnos mejor con nosotros mismos.
La Autoestima es un asunto de creencias, emociones y sensaciones. Nuestra realidad casi nunca tiene que ver con la idea que tenemos de nosotros mismos.   Todos los que padecen una Autoestima Baja tienen tendencia a infravalorarse, desvalorizarse, despreciarse, no aceptarse, sentirse a disgusto consigo, odiarse, maltratarse… en resumen, atentar contra la propia dignidad personal. La dignidad es el concepto que uno tiene de sí mismo como persona, sobre todo en cuanto a ser merecedor de algo.

A la hora de auto-valorarnos no sólo cuenta nuestra opinión más o menos equivocada o pesimista, sino también cómo nos valoraron nuestros educadores, el montón de censuras y reproches que nos hayamos hecho, qué opinan los demás de nosotros, qué creemos que los demás opinan de nosotros que se callan y no dicen… todo ello, y alguna otra cosa más, nos llevan al desequilibrio psicológico y la inestabilidad emocional que es la fAlta de una Autoestima correcta.
Si fuéramos plena y certeramente conscientes de nuestros valores –y esto es fácil si usamos la misma vara de medir para nuestras cualidades que para nuestros defectos- valores que, sin duda tenemos, porque todos somos buenos por naturaleza y todos somos buenos en algo, nos resultaría mucho más fácil convencer a nuestra Autoestima de su auténtica valía.
El conocimiento perfecto y absoluto es tarea difícil sin un largo proceso de Descubrimiento y Realización, y no sólo por el hecho de que somos seres en continuo cambio o evolución, sino porque tenemos demasiadas facetas y es difícil llegar a todas.
Lo que sí es posible es conocerse todo lo que se pueda, conocerse más y mejor, y conocerse de un modo sincero.
Este conocimiento es imprescindible, para tener estabilidad y equilibrio, tanto en el plano emocional como en el psicológico.
El conocimiento justo nos lleva a la valoración justa, que es el preámbulo de la Autoestima justa.
No es ecuánime aprovechar el momento de auto-valoración propia, que ha de ser una tasación recta, para ponerse todas las zancadillas, para sacar todos los menosprecios, o para realizar todas las auto-venganzas pendientes. Y, aún en el peor de los casos, cuando uno descubre que vale poco –y sólo hará este descubrimiento si se compara con otro, porque comparándose consigo mismo no es posible saber si uno vale poco o mucho, y, además, si uno se compara con otro está equivocándose, porque uno no es el otro, y cada uno es como es, y cada uno vale el cien por cien de lo que vale- pero si uno cree que descubre que cree que vale poco, eso no es importante, porque todos estamos abiertos al crecimiento, y a valer más, y, además, en este momento, para empezar a mejorar la Autoestima, esta es la única materia prima con la que contamos y hemos de aceptarla y quererla con todo nuestro amor.

Hay dos formas de valorarse: por lo exterior –por cómo son nuestras acciones, comportamientos, atención a los demás, valores sociales, etc.- o por lo interior –nuestra auténtica naturaleza, capacidad de amar, generosidad, integridad, etc.- Y tenemos que ser objetivos: ni justificaciones, ni desprecios, pero sí reconocer las limitaciones y no marcar metas imposibles que nos llevarían a la frustración. Seamos realistas en todos los aspectos, como ha de serlo el proyecto que emprendamos de modificación de conductas y de aspiraciones para el presente y el futuro.

Aquí tienes una propuesta que te harán reflexionar acerca del conocimiento que tienes de ti. Coge papel y bolígrafo y responde.
•   ¿Qué palabras utilizarías para describir a la persona que te gustaría ser?
•   ¿Qué palabras utilizarías, sin reparos ni limitaciones, para describirte?
•   ¿Qué distancia consideras, sinceramente, que hay entre las palabras que utilizarías para describir tu yo deseable y las que utilizarías para describir tu yo real?
•   Recuerda y describe lo más específicamente posible, un momento en tu vida en el que crees que te acercaste más a tu yo deseable. ¿Qué pasó en esa situación que te hizo sentir así?, ¿Qué hiciste para cambiar la situación?
•   Igualmente recuerda y describe lo más específicamente posible, un momento en tu vida en el que crees que te alejaste más de tu yo deseable. ¿Qué pasó en esa situación que te hizo sentir así? ¿Qué hiciste para cambiar esa situación?
•   Indica tres valores en tu vida que son esenciales para ti.
•   ¿Tu forma de vivir se corresponde con esos valores?
                                            
Según el psicólogo Luis Rojas Marcos, la Autoestima es "el sentimiento de aprecio o de rechazo que acompaña a la valoración global que hacemos de nosotros mismos. Esta autovaloración se basa en nuestra percepción de cualidades concretas, como la habilidad para relacionarnos con los demás, la apariencia física, los rasgos de nuestro carácter, los logros que alcanzamos o las cosas materiales que poseemos". También se dice que la Autoestima es “la opinión emocional profunda que cada persona tiene de sí misma.” Que es “un estado mental; el sentimiento o valoración personal que hemos aprendido, que podemos variar y mejorar, basado en pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que hemos ido acumulando, asimilando e interiorizando cada uno de nosotros”. Y que la Autoestima es el propio concepto que tenemos de nosotros.
Nosotros hemos creado en nuestro interior una imagen propia, consciente o inconscientemente, que nos ofrece la idea de quiénes somos como personas y lo que valemos. Esta idea puede ser real o no, en cualquier caso es nuestra referencia y base para constituir nuestra guía vital, plantear nuestras metas y dejar que un coach nos apoye.
Estos sentimientos que tenemos en relación a nosotros mismos van a afectar de forma continuada y decisiva en todos los ámbitos de nuestra vida, desde el trabajo a nuestras relaciones familiares, sentimentales, amistosas, etc.
La reacción que tengamos teniendo en cuenta los diferentes acontecimientos que se produzcan, dependerán de quién sea la persona que los realice, y qué puedan pensar los demás de cómo somos.
Lo externo es un reflejo de nuestra vida interna, siendo clave tanto para comprendernos a nosotros mismos, como para entender a las personas que nos rodean. Por todo esto podríamos decir que la Autoestima tiene que ver mucho con la idea de éxito y/o fracaso.
Independientemente de los problemas que tienen su origen en aspectos biológicos, prácticamente todas las dificultades psicológicas tienen una parte en la que está implicada la Autoestima, que puede ir desde la depresión, angustia, el temor, desorientación vital, consumo excesivo de drogas legales e ilegales, hasta agresiones, crímenes o inmadurez emocional.
Pensemos que, nosotros somos nuestros mayores jueces, lo que hemos de ser ecuánimes y buscar una Autoestima positiva como punto de partida para alcanzar una vida plena.
Podríamos dividir en este caso, la Autoestima en dos, un sentimiento de: capacidad personal y otro de valía personal.
O dicho de otra forma, podríamos decir que: Autoestima es la unión entre confianza y respeto por uno mismo. Se refiere a ese juicio personal, en el cuál cada uno expone su habilidad para afrontar las situaciones vitales, así como su derecho a ser feliz.

« Última modificación: Septiembre 18, 2011, 08:16:13 pm por francisco de sales »