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 ¿QUÉ ES UN MENDIGO?



Octubre 18, 2019, 06:07:04 am
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Desconectado francisco de sales

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¿QUÉ ES UN MENDIGO?
« en: Octubre 18, 2019, 06:07:04 am »
¿QUÉ ES UN MENDIGO?


En mi opinión, esos mendigos, esos indigentes, o esos vagabundos con los que nos encontramos por la calle con mayor presencia de la que sería deseable –lo correcto es que no hubiese ninguno-; esos a los que a veces evitamos ver o mirar –para que nuestra conciencia no nos provoque un terremoto emocional-, esos que despiertan en nuestra mente un comentario egoísta (“ojalá nunca ni mi familia ni yo nos veamos en esa situación”), o que tocan la fibra más sensible de nuestro corazón y despiertan nuestra empatía, nuestra conmiseración y solidaridad, o cualquiera de los sentimientos más nobles de los que disponemos como Seres Humanos… esas personas merecen que les dediquemos nuestra atención.

Y conviene estar muy atentos y no olvidar ni por un solo instante que son personas por encima de la definición gramatical o social que les adjudiquemos. No son mendigos: son personas ejerciendo la mendicidad. No son vagabundos: son personas sin hogar. Siempre son personas.

La persona que mendiga, por el hecho de hacerlo, está reconociendo ante la sociedad lo que ésta considera “un fracaso”, está reconociendo su falta de éxito en lo que la sociedad tipifica como tal. Está humillándose ante aquel a quien pide, y está renunciando a una parte de su dignidad al mostrarse de ese modo –aunque la dignidad no debiera abandonarle nunca y en ningún caso-.

Detrás de la decisión de pedir en la calle hay una gran frustración como persona, el hundimiento más doloroso, el abatimiento más inconsolable, y para llegar a esa decisión, detrás de ella, hay llantos, desesperación, muchos días y noches de desesperación sufriendo ante su situación, de no encontrar salida, tal vez teniendo que ver y padecer las necesidades que pasan sus hijos o allegados, y con la renuncia dolorosa a todas sus ilusiones y proyectos y deseos.

Mendigar, o pedir, o suplicar -que es el reconocimiento de no tener-, parece ser una degradación y deshonra. Extender la mano pedigüeña, con la mirada gacha la mayoría de las veces, con la tristeza reflejada en toda su presencia, sin que la desesperación le abandone ni un momento, es uno de los actos más desgarradores por los que puede pasar una persona.

Detrás de cualquiera de esas personas hay una autoestima desecha, una vida sin vida. Decidir “voy a salir a la calle a pedir” es un acto al que sólo lleva una impotencia desesperante. Aunque también hay personas que no mendigan en la calle pero también necesitan -y lo sabemos- y conviene hacer algo por ellos, aunque no lo pidan.

Me gustará que la próxima vez que te encuentres con un mendigo le veas con otra mirada. Que le des los buenos días, que le mires a los ojos con ternura y toques su mano, que le dediques una sonrisa y una palabra de ánimo, que veas el Ser Humano que es, que sientas empatía hacia él. Y si le puedes ayudar económicamente, aunque sea poco, que lo hagas. No dudes de que si lo haces desde tu corazón, lo recibirás multiplicado.

Te dejo con tus reflexiones…