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 Conciencia superior: El proceso básico



Enero 27, 2011, 11:05:57 pm
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Desconectado Gaizka84

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Conciencia superior: El proceso básico
« en: Enero 27, 2011, 11:05:57 pm »
Mirar adentro es una actitud, más que una técnica o una práctica espiritual. Esto significa renunciar a la fascinación que ejercen los contenidos de la mente y el mundo que ésta refleja. Inicialmente este desapego puede sentirse como una posible pérdida, como si uno se enfrentara a la muerte del mundo y todas sus promesas.
Esta muerte se puede experimentar pasivamente como tal, pero no es más que la superación de una ilusión. La fuente de placer nunca estuvo fuera, siempre estuvo dentro. No era el mundo el que concedía el placer en absoluto, pues éste provenía del disfrute que uno mismo encontraba en él.
En realidad lo que se teme no es perder el mundo en sí; lo que se teme es el aburrimiento. Pero el aburrimiento desaparece cuando se le reconoce simplemente como la consecuencia de aferrarse a un anhelo por el pasado o por el futuro, y es sólo el ego el que se puede aburrir.
El ego medra con la novedad, y es dependiende de lo que vaya a suceder desués. Por tanto el ego medra con y vive en la anticipación de la satisfacción futura, en vez de experimentar la totalidad absoluta, que sólo está disponible en el ahora.
Junto con el miedo al aburrimiento está la ilusión subyacente de que el aburrimiento está constituido de nada. Surge la ilusión de un posible vacío y se nos antoja una amenaza. De ahí que el sendero consista en desprenderse de la ilusión del reino de la totalidad de la mente/mundo, pasando a través de la ilusión del vacío/nada, hasta llegar a la conciencia de la Totalidad, que reemplaza los estados ilusorios previos. Resulta tranquilizador recordar que todos los estados son ilusiones, y por tanto, se pueden atravesar mediante la voluntad espiritual y una consciencia progresiva.

¿Quién es el que busca?

La ilusión del ego se disuelve cuando el prefijo "yo" se quita de toda acción. Lo que el ego reivindica como acciones propias no son más que caratéristicas autoexistentes cuyas funciones son automáticas, determinadas por acciones locales y sin un "yo" imaginario que las active. Uno no piensa, ni siente, ni siquiera existe debido a la acción de algún "yo" interior e invisible. El pensamiento y el sentimiento tienen lugar sin que se les invite.
El que está buscando la verdad personal no es un "yo" personal, sino un aspecto de la misma consciencia que se expresa como inspiración, devoción, dedicación y perseverancia, todos los cuales son aspectos de la voluntad espiritual. Por tanto la fuente de la búsqueda del Yo es el mismo Yo, que actualiza los procesos necesarios gracias a sus propias cualidades, que se facilitan mediante la Gracia.

Como ejemplo, la curiosidad es una cualidad que existe sin un "yo" o decisión personal que la active. Se podría decir que la curiosidad es una cualidad independiente e impersonal de la consciencia, y universal, pues se halla también en el reino animal.
No hay un "yo" interno personal e independiente que tome decisiones; prefijar con el pronombre "yo" todo pensamiento, acción y sentimiento es solo algo que conviene hacer a la hora de hablar. También nos podemos referir al "yo" personal interno como "ello" o "eso".
Hay estadios a lo largo de la evolución espiritual en que tanto la mente como el cuerpo parecen ser "esos" durante ciertos periodos de tiempo. El cuerpo realiza sus actividades como si las tuviera ensayadas, y la mente habla con los demás en las conversaciones sin un "yo" personal que la dirija.
No hay un pensador interior tras los pensamietnos, no hay un acedor tras las aciones, no hay un buscador en la busqueda de la iluminación. La búsqueda tiene lugar por sí misma cuando llega su momento y emerge como centro de la atención. Todos los aspectos y cualidades de la consciencia actúan por si solos y se potencian unos a otros bajo la dirección genera de la voluntad.

¿Dónde se debe buscar la realidad?

La vida sólo se puede vivir en el nive de la experiencia y en ningún otro. Toda experiencia, toda vivencia, es subjetiva y no lineal, y por tanto, no se puede experimentar la delineción lineal, perceptiva y secuencial de la realidad salvo subjetivamente. Toda verdad es una conclusión subjetiva.
En el momento que se comprende que el único sentido y la única importancia del mundo lineal y perceptivo es cómo se experimenta subjetivamente, la búsqueda de la verdad pasa de orientarse de ahi fuera al interior. Para la persona del mundo, el logro es algo de ahí fuera que hay que tener y adquirir.
Para la persona más experimentada y sofisticada, queda claro que a través de la sabiduía que la fuente de la felicidad está dentro, en el mundo interior y subjetivo de la vivencia, que es el resultado de las cualidades, el sentido y el contexto interiores.

"Porque la fuente de placer es la siempre presente conciencia y el gozo de existir a cada momento"

David Hawkins
« Última modificación: Enero 27, 2011, 11:10:18 pm por Gaizka84 »