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 ¿QUÉ ES DIOS?



Junio 22, 2013, 06:00:45 am
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Desconectado milena

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¿QUÉ ES DIOS?
« en: Junio 22, 2013, 06:00:45 am »
¿QUÉ ES DIOS?
¿QUIÉN ES DIOS?


“El día que un amanecer o un sentimiento despierten una lágrima tuya, habrás visto a Dios.”
(Tadeo Rivas)


Suelo imaginar que, a veces, Dios se esconde, quizás para jugar, y cuando no le buscamos, se aburre en su escondite, piensa cosas tristes, se siente abandonado…

Imagino que otras veces somos nosotros los que nos escondemos, pero no para jugar, sino porque no queremos que nos encuentre, o porque, en ese momento, no queremos saber nada de Él.

Y es que, muchas veces, seamos sinceros, nos pesa mucho lo que nos pone delante. Sentimos una cierta crueldad en las pruebas que tenemos que superar, y notamos, con todo su peso, el conflicto interno.

Pretendemos escondernos, ingenuos, para que no sepa dónde estamos, y no nos siga enviando esas situaciones no siempre bien entendidas.

En ocasiones, la relación con Dios es un poco extraña.

Al principio, de niños, le desconocemos. En casa o en el colegio nos hablan de Él, y luego nos obligan a hacer la primera comunión.

Esta experiencia inicial del conocimiento de sus cualidades, del descubrimiento de un tipo tan genial y poderoso, dura un tiempo. Durante varios domingos seguimos yendo a misa y comulgando. Luego, en muchos casos, poco a poco, nos vamos olvidando, porque descubrimos otras cosas más terrenales que nos dan satisfacciones más tangibles e inmediatas.

Dios queda relegado, durante una etapa más o menos amplia, a las beatas y los curas –con una cierta ironía-, a los incultos que no saben reflexionar –eso decimos aunque sin palabras-, a los ancianos que ven cercano el encuentro con Él –y les empieza a entrar la duda de si existirá, y por si acaso…-, a los que tienen “temor de Dios” –que se dirigen a Él más por miedo que por amor-, a los desgraciados y los que sufren –para pedir que se les acabe ya-, a los que necesitan con desesperación pero sólo pedir, nada más que para Pedirle…

El resto de personas, en muchos casos, los que aparentemente no tienen graves problemas, ni un ser querido muriéndose, ni una desgracia muy cercana, creen que no necesitan a Dios y se olvidan de Él.

Luego se pasa otra etapa, de diferente duración e intensidad según el caso de cada uno, de rebeldía contra la Iglesia y contra Dios (cosa que algunas personas piensan, equivocadamente, que son lo mismo)

Después, llega la última etapa: Uno piensa en Dios, siente a Dios, intuye a Dios, cree en Dios, y Dios se le repite continuamente aunque no lo mencione, o lo mencione con otro nombre.

Cada uno tiene en su interior una idea ya un poco distinta de la que le dieron de Dios, y le satisface ese pensamiento.

Uno se atreve a cuestionar al Dios incomprendido o incomprensible, castigador y cruel, del que habla el Antiguo Testamento, y no le encaja con lo que siente que tiene que ser Dios. Se produce un conflicto interno y hay una necesidad de solución.


“Dios sólo te pide una cosa, y es que te salgas de tu “yo”, en cuanto eres un ser creado, y le dejes a Dios ser Dios en ti”. (Meister Eckhart)


Dios te pide un encuentro de igual a igual, que te acerques, o le dejes acercarse, sin miedo y sin prejuicios, para conocerle como a un nuevo amigo.

Decía Tony de Mello: “ver a Dios cara a cara no es privilegio minoritario de unos pocos místicos, sino derecho elemental de todo cristiano”.

No hace falta llegar un día a la conclusión de que es necesario poner a Dios en nuestra vida; Dios ya está en ella. Lo que hay que hacer es reconocerlo.


¿Alguna vez has hecho un acuerdo con Dios para Reconocerle cuando se muestre?

Esta pregunta es seria. Uno puede concertar con Dios que haya entre ellos una señal, que puede ser una emoción concreta, una frase determinada, o una situación que, cuando sucede, nos recuerda que, como siempre, sigue estando ahí.

Dios es una realidad, pero Dios también es un sentimiento.

A Dios no se debe llegar por el camino de la razón, aunque también sería posible, sino que ha de sentirse en algún momento como una presencia, o un algo, que desde la creación del mundo y de los humanos ha estado ahí.

Un Dios que es libre, que anda suelto por entre todas las personas, todos los países, y todas las religiones.

Dios no es negro, ni blanco, ni judío, ni árabe… o, más bien, es negro, es blanco, es judío, y es árabe. Es de todos los colores y formas, de todas las creencias y religiones.

El hecho de no tener una imagen determinada puede ser debido a eso precisamente: si fuera de una raza o color concreto, se podría crear un monopolio y una sensación de ser el pueblo, la raza o el color elegido.

Que nadie pretenda encerrar en su iglesia o religión a Dios.

Dios, está, en cada momento, en cada sitio.

Libre.

Íntegro.

Fuera de las definiciones y las formas.


Quizás debieras dejar de buscar un Dios definible, ¡pobre de ti si buscas a Dios para definirle y encerrarle en una definición!

A Dios hay dejarle que more en el corazón, pero con la puerta abierta para que pueda salir y compartirse.

Dios reúne en Sí todo.

Desde las más hermosas cualidades que se Le pueden suponer hasta los más profundos conocimientos.


A pesar de que queramos representarlo como persona, con los atributos y adjetivos correspondientes, no es una persona.

Por eso se deberían olvidar todas las definiciones que se puedan dar de Él, y es más acertado no hablar de un solo Dios, sino que hay un Dios para cada persona, porque cada uno Le entenderá de una forma distinta, Le pondrá con el pensamiento un marco más o menos brillante, y unas características de bondad, misericordia o Amor, distintas.

Le hará a su medida –o así debiera hacerlo-, para poder tutearle y confiarle las alegrías y desventuras de su vida; o Le rodeará  de una barrera aislante para decir que es inaccesible -y estará cometiendo un error-, y actuará a escondidas de Él, ya que su conciencia no estará en paz; negará Su existencia –a veces por despecho y sin tener una razón convincente- o Le verá en todo lo que se ponga delante de sus ojos –y será un Iluminado-. Todas estas posibilidades confirman que cada persona tiene un concepto distinto de Él.


Cuando dos personas hablan de Dios están de acuerdo en la esencia de que está hecho, pero habrá discrepancias en los matices, aunque… Dios es Dios, y no lo que se diga que Es.

Por lo tanto, descubrir a Dios es sólo cuestión de tiempo y atención.


Dios espera en calma el reencuentro sincero, el abrazo abierto, la confidencia de amigo, el paseo por el campo juntos, el diálogo a dos voces, el Amor eterno.

Puede ser una buena idea salir a su encuentro.


No se trata de pensar en Dios ni de hablar de Dios sino de estar con Él, de relacionarse con Él.

Yo creo –del verbo creer- en Dios y yo creo –del verbo crear- a Dios.

Yo creo a Dios -en mi sentimiento, en mi corazón…-, sin ideas preconcebidas, sin suposiciones… sino desde mi impresión y mi vivencia.


Creer en Dios basándose en la tradición familiar, cultural,  religiosa, o en una creencia dogmática impuesta, es una convicción de segunda mano, que no vale nada; es una creencia basada en un “rumor que circula” y no en el acto de CREER a partir de Su aparición constante, de Su sentimiento indiscutible e innegable y de esa NADA (sin forma) que Le permite SER TODO.


Dios es todo al mismo tiempo, y es tan moldeable o tan infinito, que puede ser como cada uno siente que Es.

En el día de hoy considero –pero no me atrevo a afirmar lo que consideraré dentro de un tiempo- que Dios Es lo que cada uno cree que Es.

O que Dios es lo que uno no acepta que uno mismo es, o lo grandioso que uno no se atreve a ser.

Creer en Dios como algo externo, lejano e inaccesible físicamente, es renunciar a la aceptación de la responsabilidad de que uno también es Dios –en la escala que considere oportuna-, o que uno es humano y divino al mismo tiempo –y es un honor y un compromiso aceptarlo-, o que la divinidad no consiste en ser eterno y hacer milagros asombrosos, sino que la divinidad es el corazón natural, la bondad innata, y el Amor sin limitaciones que cada persona posee.

Pero estas últimas frases son solo para los muy osados, o los que no se ponen límites innecesarios, no lo entienden desde el ego que se puede equivocar, y son capaces de asumir, con la humildad y el compromiso que ello requiere, que cada uno es una pequeña sucursal de Dios.

Junio 23, 2013, 03:09:09 pm
Respuesta #1

Desconectado viento7

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Re: ¿QUÉ ES DIOS?
« Respuesta #1 en: Junio 23, 2013, 03:09:09 pm »
Gracias por tu artículo. Me ha hecho recordar algo que leí y me ayuda en mi caminar y que comparto:  ""LO NO MANIFESTADO MANIFESTANDOSE EN TODO""

Junio 23, 2013, 05:53:01 pm
Respuesta #2

Desconectado Juanmi Solano

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Re: ¿QUÉ ES DIOS?
« Respuesta #2 en: Junio 23, 2013, 05:53:01 pm »
Muy buen artículo. Alegra el CÓRAZON encontrar gente tan despierta. Compartimos este sueño en la mente del SER, como humanos, con hermanos dormidos, vislumbrantes y comprensores del juego. ¿Cómo puede morir lo que nunca ha nacido?, sólo nos queda el AMOR, lo demás sólo es cuestión de tiempo y espacio...

Junio 25, 2013, 05:37:54 am
Respuesta #3

Desconectado lucas

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Re: ¿QUÉ ES DIOS?
« Respuesta #3 en: Junio 25, 2013, 05:37:54 am »
Estoy de acuerdo con esta visión de Dios.
Saludos

Noviembre 16, 2015, 02:02:27 am
Respuesta #4

Desconectado Unamuno

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Re: ¿QUÉ ES DIOS?
« Respuesta #4 en: Noviembre 16, 2015, 02:02:27 am »
"SOY EL QUE SOY"

Un artículo muy bonito y lucido. Yo se que Dios existe y es el creador de todo pero soy muy poca cosa para poderlo definir

Lo que si puedo e ELUCUBRAR sobre Él

SALUDOS CORDIALES