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 Enseñanzas de la Naturaleza



Abril 29, 2011, 11:58:26 pm
Respuesta #45

Desconectado francisco de sales

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #45 en: Abril 29, 2011, 11:58:26 pm »
Para Flor del Desierto, cuando regrese de volar:

Dices muy bien: "Encender la linterna es un trabajo arduo, de constancia, sinceridad, responsabilidad, amor, auto-observación y  muchas cosas más, gracias a Dios el amor es grande y cada día nos queremos un poco más".

Siguiendo con la metáfora, recuerda que las linternas funcionan con pilas, y esas pilas tienen que estar "cargadas" para que funcionen. Y, a mi entender, se cargan, precisamente, con "amor, auto-observación y  muchas cosas más, gracias a Dios el amor es grande y cada día nos queremos un poco más".

Abrazos,

Mayo 11, 2011, 08:36:55 pm
Respuesta #46

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #46 en: Mayo 11, 2011, 08:36:55 pm »
- La meta

Imaginaros una amapola aspirando a ser la encina que existe justo a su lado. O la oruga que, mientras es oruga, ansía en convertirse en una preciosa y espectacular mariposa.

¿Cómo serían sus vidas?.

La oruga llegaría a convencerse que tendría que hacer lo posible para desarrollar alas, para así poder volar. Y no para, a cada instante, de mirarse las patas. Intentando comprobar si algunas han empezado a crecer como las de las mariposas.

La amapola, por su parte, se concentra en extender muchísimo sus raíces para poder hacerse fuerte y grande como el roble. Y también mira constantemente el diámetro de su frágil tallo para ver si ha aumentado.

Comprendámoslas: Han generado ilusiones, unas metas a alcanzar. Sería loable, sin duda. Aspiran a alcanzar lo que ambas creen que sería su perfección.
Pero ¿llegarán a convertirse a lo que aspiran realmente?. Sin duda que no. La amapola, mientras que dure su vida, no será más que una preciosa amapola, pero nunca un roble. Y la oruga sí que se convertirá en una mariposa. Pero cuando acabe el ciclo que le toca cumplir como oruga. No antes.

¿Qué les podríamos decir?. Si ya empezamos a sentirnos un poco parte de la “Vida” en general, y  hemos aceptado que no existe lo especial, al menos respecto a los demás, aunque sí lo único (y que tal vez sea esto lo especial, “eres especial porque eres único”),…… ¿Qué diríamos a la amapola o a la oruga si nos preguntaran confusas por sus inalcanzables anhelos?.

Lo más razonable supongo que sería hacerles ver que la Vida les ha elegido para ser lo que son y desarrollarse como lo que son. Simplemente. Nada más. Y nada menos.

Tendríamos facilidad para hacerle entender a la amapola que no es el tamaño y la fuerza del roble la meta a alcanzar. Cada uno tiene un camino, un sentido. El suyo es diferente. Ha de identificarse con él y concentrarse en desarrollarlo. Así, sólo así, podrá llegar a ser aquello para lo que ha sido creado: una preciosa amapola.

Y lo mismo o parecido le diríamos al gusano. Una completa y perfecta oruga, no ha de tener alas. Y ha de reptar con sus múltiples patas. Y sólo si se acepta como tal, se desarrollará completamente. Es todo lo que la Vida le pide. Nada más. Ni nada menos. No debe siquiera amar su vida de gusano “para ser” una mariposa.

Si nos hicieran caso, muy posiblemente podríamos captar su felicidad. Es su esencia y harían bien en seguirla. Alcanzarían la Iluminación. De hecho, ¿cuántos casos de suicidio, depresión, tristeza y ansiedad solemos ver en los animales y en las plantas?. ¿Y en el ser humano?.

Bueno. Ahora nos toca a nosotros ponernos en el papel de la oruga y de la amapola.

¿Te has parado a pensar que a lo que espiritualmente aspiras, que los objetivos que tienes fijados sobre ello, las fantásticas metas ansiadas, pueden no ser más que producto de tu imaginación, de tu mente,…. Algo realmente ficticio?.

¿Y si el verdadero Camino no fuera más que SER nosotros mismos?. ¿Y si la meta a alcanzar sólo fuera el sentirnos, dejando a un lado las ideas, los proyectos, las aspiraciones, los objetivos,….., los “hay que..”,  los “debo de…”…… la mente en definitiva?.

No encuentro nada extraordinario en la vida de las cientos de hormigas que, cada día, evito pisar en mi camino. Tampoco en la de los mirlos que anidan en el árbol frente a mi casa, y que me ocupan mucho tiempo cada día, intentando saber algo de sus vidas y, a mi manera, hacerme cómplice con ellos.

Volverá a haber luna llena dentro de poco, algo que tiene imán para mí, me resulta como si hubiera una invisible conexión entre mi ser y el universo. Pero, realmente, tampoco percibo nada que podríamos llamar “espectacular”, o “especial”.

Cuando veo a la hormiga o al mirlo vivir como tal, una luna llena o un amanecer tras otro,…… siempre pienso que algo en mi “mente” debe estar a la fuerza equivocado.

No creo que vaya a alcanzar un estado de “éxtasis” iluminativo en ningún momento. Pero mucho menos, como “premio” a un proyecto vital cargado de “debo de…” o “tengo que…”, pues percibo que esto no es más que producto de la mente.

Y tiene que ser de la mente, porque siempre cuenta con el futuro. Si hago esto conseguiré (ya es futuro) aquello.

¿Y qué demuestra la vida?. Que dos segundos seguidos ya no son iguales. Que es un eterno presente, y que el futuro no existe como realidad.

Por tanto, y si jugamos a ser “lógicos”: si nuestra vida es el presente ¿no sería en el presente en el que se debería alcanzar la iluminación?.

A la oruga le diríamos que disfrute cada momento en SER oruga. Pero para nosotros nos diseñamos un premio extraordinario, pero para el futuro, como si fuera basado en el “mérito”. Y, tal vez, paradójicamente, debería ser  algo de lo más normal, nada extraordinario, con luces  y trompetas. No. Igual que para la hormiga y para el mirlo.

Si pudiéramos dejar la mente en blanco, a un lado, prescindir de ella, y simplemente sentirnos ¿no SERÍAMOS desde ese mismo momento nosotros mismos?. Y si fuéramos nosotros mismos en ese instante, ¿no habríamos alcanzado la iluminación?. O dicho de otro modo, ¿No sería la iluminación que llevamos dentro la que podría expresar su luz en nuestro espíritu?. Pero sin el objetivo de alcanzar nada. Meditar, pero sin objetivo. Fundirte con la naturaleza, pero no persiguiendo una meta. Simplemente dejarte llevar. O dejarte fluir. Si te fijas metas, tal vez sea tu mente que siga estando ahí, aprovechando la situación.

Muchos “debo de…” o “tengo que…”, no son más que oscuridad. Por más que los trabajemos, no conseguiremos suprimirlos. Es la luz la que elimina la oscuridad.

¿Crees que es posible estar en la Luz, hoy mismo, así, sin más?. ¿Que sería tan fácil como SENTIR el espíritu que llevas dentro, dejando la mente a un lado?. ¿Puedes sentir el amor y la alegría que llevas dentro, sin que resulte nada extraordinario?.

Pero….. ¿a que se lo dirías convencido a la amapola y a la oruga?.

Mayo 18, 2011, 10:22:17 pm
Respuesta #47

Desconectado francisco de sales

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EL ESTIÉRCOL
« Respuesta #47 en: Mayo 18, 2011, 10:22:17 pm »
Al campo se le echa estiércol y lo transmuta en abono. Esa es su sabiduría.
 
Todo ser humano va a recibir a lo largo de su vida contratiempos, desprecios, desatenciones, dificultades, insultos, golpes morales… todo ser humano va a sufrir, a llorar, a sentir el vacío difícil, a no comprender actos y hechos, a sentirse solo, y a no encontrar sentido a muchas cosas.
Y eso es prácticamente inevitable hasta que uno se embarca en los procesos de Autoconocimiento o Crecimiento Personal.
Cuando uno empieza a tomar conciencia real de sí mismo, y se da cuenta del sentido de la vida, acepta y asume sus carencias, abraza sus necesidades, reconoce sus errores, y se poner a la noble tarea de resolverlos.
 
El ser humano se pasa toda la vida aprendiendo.
Algunas lecciones son moralmente muy caras, y muy difíciles de comprender. Las repite una y otra vez porque no termina de aprehender (coger para sí) y comprender (integrar dentro de sí, hacerlo suyo).
 
Ante una situación desagradable se reacciona de diferentes modos, según sea cada persona: olvidarlo lo antes posible y no volver a pensar en ello; negar que ha sucedido; disfrazarlo de otra cosa; culpabilizar al destino y sentirse víctima sufriente; quedarse enganchado a ello y regodearse en el pesimismo… o verlo con ojos de ver, con los sentimientos de la consciencia muy atentos, y con el corazón de sentir.
 
Quedarse sólo en el dolor y no sacar nada positivo de ello es un error: no habrá servido de nada la experiencia.
Pero el destino es lo suficientemente sabio como para darse cuenta de que es una experiencia interesante, o imprescindible, y que lleva implícita una lección importante o necesaria, y la repetirá una y otra vez –como una madre cariñosa- hasta que se haya aprehendido.
 
Todo lo malo lleva entre sus ingredientes algo bueno, aunque sea sólo en una pequeña  proporción.
Los cristianos, los que creen en que la vida es un lugar para experimentar la evolución, o los que sienten que han sido creados por un Ser Superior, encuentran una razón muy lógica para entender esto: Ningún Dios o Ser Superior puede tener la mala voluntad de poner en nuestra vida momentos desagradables o dolorosos por simple capricho.
O tienen un sentido que no somos capaces de comprender en este instante, o suceden por nuestro bien y para mejorar nuestro futuro.

Conviene aprender a transmutar en enseñanza los desprecios, insultos, abandonos, reproches, desgracias, llantos.
Conviene sacar provecho de ello, como hace el campo con el estiércol.
 
Pararse.
Darse cuenta.
Reconocer la realidad que hay más allá de la apariencia en lo que ha sucedido.
Y ponerse a la noble e imprescindible tarea de aprender un poco más.
 

Julio 02, 2011, 07:07:08 pm
Respuesta #48

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #48 en: Julio 02, 2011, 07:07:08 pm »
- El cambio y la pérdida

La serpiente cambia la piel por otra nueva, cuando la que poseía ya no puede contenerla. Y cuando llega su momento, la abandona, tal vez agradecida por las experiencias vividas, pero sigue adelante con la nueva, con la que afrontará los próximos retos de su vida.

La flor más bonita y los frutos más sabrosos, cuando llega su momento son "soltados" por el árbol que les dió la vida. Prescinde de ellos, con la conciencia tranquila de que, mientras estuvieron bajo su cobijo, recibieron todo lo que necesitaron. Sabe que, en la próxima primavera, nuevas flores y nuevos frutos volverán a la vida bajo su tutela. Seguro que se concentra durante el invierno con esta ilusión.

El pájaro más bonito y colorido, asume que una vez al año cambiará su plumaje por otro nuevo, presentando mientras tanto un aspecto menos atractivo que el que poseía. No importa, pues cuando llegue su momento, le convertirán de nuevo en un regalo para los ojos y en un luchador por conseguir la supervivencia de su especie.

Piensa que casi todo alrededor nos habla de im-permanencia, prácticamente nada en la naturaleza es permanente.

Si ves que has introducido un cambio en tu vida, o que estás necesitado de efectuarlo, al menos que te quede la sensación de que no estás sólo. Toda la Vida ya lo hace. Tal vez, sintiéndote acompañado en ello, asumas con más fé en tí,  lo que debes de asumir.

Julio 22, 2011, 11:45:42 am
Respuesta #49

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #49 en: Julio 22, 2011, 11:45:42 am »
- La Totalidad vs. la falacia del Ego

Un fruto ha de madurar, incluso pudrirse, para que la semilla que alberga genere la próxima vida.

La noche es necesaria para tenga lugar el amanecer.

Los días grises, carentes de luz y profundidad de visión hacia las alturas, llenos de nubes cargadas de agua, son necesarios. Esa agua es tan vital para la vida, como lo es el sol del día despejado

Los árboles de hoja caduca asumen sin aparente contradicción la caída de todas sus preciosas hojas, mostrando su completa desnudez hasta que tenga lugar la siguiente primavera. Y no se sienten acomplejados en su entorno.

Todos los partos de los animales son dolorosos. Y sus ansias de vivir se hermanan perfectamente cada día con el temor a su disolución.

Buscamos, al estilo Aristotélico, el bien, lo útil y lo agradable. Y ello está bien, sin duda, pero no podemos negar toda la parte de nuestra naturaleza que nos compone.

¿Eres risueño y divertido?.  ¿Aspiras a ser bondadoso?. ¿Eres el primero en la lista de la busca de la perfección?. ¿Eres una persona muy activa y competente?,……

No te engañes. Tú sabes que también puedes llegar a ser brusco y agresivo si las circunstancias lo favorecen. También duermes. Y te equivocas, cometes errores. Y por mucha colonia o perfume que te eches, tras una jornada laboral tus partes íntimas, tus axilas y tus pies tendrán su propio olor, que no coincidirán con el del perfume que has elegido para que sea “tu” olor.

Todo eso también eres tú. Y mucho más.

Acéptate en tu totalidad, cuando te quedas sin hojas preciosas, cuando sientes miedo, cuando no tienes confianza en ti mismo, cuanto te equivocas, cuando necesitas consuelo,…….. Ése también eres tú.

¿Quién te ha dicho que sólo debes aceptar lo bueno que hay en ti?. ¿Por qué no aceptas la noche y las tinieblas que también te conforman?. ¿Cómo has podido llegar a creerte que alcanzarás la Perfección, sin tener en cuenta las imperfecciones?.

El Ego.

Nada que ver con lo que la Naturaleza nos enseña. Acéptate en tu plenitud (que no perfección), desde el deseo más profundo de amarla completamente. Eres tú quién está detrás de ella.

Julio 23, 2011, 05:41:23 am
Respuesta #50

Desconectado luz

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #50 en: Julio 23, 2011, 05:41:23 am »
El Bambú Japonés

” No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece
¡más de 30metros!

¿Tardó sólo seis semanas en crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué…

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
quizá solo estés echando raíces.

Namasté....

(de Valeria Pérez)

Julio 23, 2011, 07:40:32 am
Respuesta #51

Desconectado luz

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #51 en: Julio 23, 2011, 07:40:32 am »
Querido Tuareg:

Se nota que eres una persona que sabe observar y observarse tranquilamente, que está atento a las mal llamadas insignificancias, que ve un poco más allá y se permite sentir.

Gracias por compartir tu ejemplo.

Julio 30, 2011, 02:20:24 pm
Respuesta #52

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #52 en: Julio 30, 2011, 02:20:24 pm »
-   Hijo de la Tierra

Eres, y te sientes, hijo de la Luz.

Percibes el Ser dentro de ti, y aunque a veces sea tímidamente,  la plenitud, la eternidad y el pleno Amor se te presentan como una promesa certera, que terminarás alcanzando. Es normal, muy comprensible,  que tendamos a querer ser perfectos, incluso en esta vida.

Pero también eres hijo de la Tierra.

Y , como todos sus hijos, estás sujeto a sus inalterables leyes.
No establezcas la dicomotomía entre ambas naturalezas (la divina y la terrenal), no las clasifiques como una mejor que la otra. Ambas te constituyen. Has de estar convencido de ésto.

Los ciclos son la clave. La muerte sigue a la vida, va íntrinsecamente unida la una a la otra. La luz del día da paso a la oscuridad de la noche. El frío cede su sitio al calor. La primavera, llena de vida, llegado su momento, da un paso atrás y permite que todo haya parecido un sueño, cuando le toca el momento al otoño.

Y al revés.

Cuanto más larga es la noche, más cercano está el amanecer. Cuando más duro y largo es el invierno, más explosiva y florida será la próxima primavera. Cuando el fruto se haya podrido, la semilla que albergaba en su interior será el inicio de una nueva vida. Cuando la tormenta haya pasado, volverá a brillar el sol, la oruga desaparece y es sustituída por una preciosa mariposa………… y así sucesivamente.

Has comido y has saciado tu hambre. Has dormido y has recuperado el sueño acumulado. Has tenido relaciones sexuales satisfactorias y tu libido ha quedado en paz.  Has generado una nueva ilusión terrenal cualquiera, y has recuperado la motivación. Has trazado una meta en tu vida y pones todo tu empeño en conseguirla.

Tranquilo. En el mismo momento que has satisfecho tu necesidad, se ha iniciado el ciclo en que ésta empieza a formarse de nuevo, a crecer. Justo cuando acabas de tomar el postre, empieza un nuevo ciclo de volver a tener hambre. Y la ilusión que te has forjado sobre algo, es el principio de su final, ya sea por su consecución o por su propia desilusión.

Y al revés.

Mira hacia atrás brevemente y podrías enumerar muchas situaciones adversas ocurridas en tu vida. Y….. ¿a que pasaron?. ¿A que se superaron?. ¿A que tuvieron su final?.

Anímate, pues. En tanto que ERES hijo de la Naturaleza, no ignores sus leyes. Y así, entendiéntote un poco más, seguro que disfrutarás de la noche (valga como un simple ejemplo), convencido de que cuanto más larga sea, más cercano está el amanecer.

No te sientas sólo, pues la Vida está contigo. Mucho más de lo que nuestra pobre y limitada mente puede llegar a alcanzar.

Agosto 04, 2011, 12:34:39 pm
Respuesta #53

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #53 en: Agosto 04, 2011, 12:34:39 pm »
- El Camino entre 2 puntos

Dicen las matemáticas y la física que el camino más corto entre dos puntos es la línea recta.

Y es cierto, es el más corto, el que implica menos recorrido.

Pero no siempre vemos la línea recta entre dos puntos cuando miramos a la Naturaleza.

La mayoría de los ríos llegan al mar tras una enorme suma de curvas, saltos, meandros, apartamientos aparentemente absurdos respecto a lo que sería una línea recta entre su nacimiento y el mar. Lo he podido comprobar en persona, andando por la ribera de unos cuantos rios, y terminas teniendo fé en que la inclinación del terreno, el sorteo de obstáculos y la ley de la gravedad, conseguirán que esos cambios de su curso no van a ser decisivos para que consiga llegar al mar.

Con mi abuelo materno contacté bastante con la naturaleza: gallinas, conejos, sembrar huerto, andar por las dehesas de toros bravos con las lógicas precauciones,...... pero nunca se me olvidará, cuando le acompañaba a pescar, momento que él elegía según la subida o bajada de las mareas, la sensación descrita respecto al curso de los ríos. La marea, según mi abuelo, iba a subir, pero yo era incapaz, mientras jugaba en la arena con lo que en ella encontraba, era incapaz, como digo, percibir de modo progresivo la subida de la marea. Las olas subían pero se iban, las rocas se cubrían pero volvían a verse libres del agua. Al cabo de las seis horas previstas, era cuando tomabas conciencia real de que la marea había subido. Y, para mí, sólo era la convicción de que tuvo que ser en un momento puntual, pues mientras yo no percibía su subida gradual.

¿Tienes alguna planta recién comprada?. ¿Te has fijado en los árboles del parque más cercano, sin ir más lejos?. Sus ramas tienden a la horizontalidad. Especialmente en primavera, con más hojas y flores aún, da la sensación de que se expande hacia los lados, y casi puedes llegar a creer que el árbol NO crece hacia arriba. Llega el otoño, las hojas caen, y es cuando percibes la gran verticalidad de todo el árbol. Ha crecido hacia arriba respecto al año anterior, pareciéndote entonces todas las hojas que te despistaban un simple adorno.

El río va desde su nacimiento al mar.
La marea sube cuando tiene que subir y bajar cuando ha de bajar.
El árbol, aunque crezca hacia los lados, no para de crecer hacia arriba.

¿Tienes o has tenido hijos?. ¿Te fijaste, alrededor de su primer año de vida, cuando ya tiene las facultades para adquirir la conducta de "andar"?. Se incorpora a cuatro patas, se agarra a algo y......¡zas!!!, al suelo. Herida, llanto y......¡de nuevo a intentarlo!!!. En tan sólo unos meses habrá alcanzado la bipedestación, pero fíjate que en ese proceso ha tenido aparentes fracasos, retrocesos, golpes, nuevos intentos,.......... Algo muy parecido a lo que le ocurre al río antes de llegar al mar.

Fíjate ahora en los demás. En tu trabajo, entre tus amigos o vecinos, verás personas que te parecen estar por "debajo" del nivel "normal". Ya sea por su insulsez, su egoísmo, su falso concepto de amistad, por......... por lo que quieras.

Y ahora fíjate en tí. Tú, que andas "buscándote" y que "crees" que casi te has encontrado, no eres muy diferente del bebé intentanto aprender a andar o del río persiguiendo su camino hasta el mar. ¿Cómo te valorarías hace tan sólo 10 años con respecto a ahora?. ¿Estabas también por debajo de un supuesto nivel normal, o tenías los valores tan magníficos que ahora mismo valoras?.

Todo está en nosotros y nosotros estamos en todo.

Si te fijas en una simple hormiga pero sólo le dedicas un minuto de observación, te marcharás con la sensación de que está perdida. Sólo da vueltas, regresa, gira a la izquierda, a la derecha, da otra vuelta, ahora en sentido contrario,......

Si le dedicas todo el tiempo necesario, comprobarás que sus giros eran fundamentales para su propia existencia, (exploraba, reconocía, deshacía lo hecho,....) así como que, no lo dudes, terminará llegando a su hormiguero. No se perdió.

Juzgar es la herramienta del ego. La utiliza para poder seguir manteniéndose vivo. Sabe que si no juzga su propia existencia corrre peligro.

Va esta aportación para animar, al menos, que, mientras juzguemos, intentemos tener una perspectiva más amplia. Tal vez nos haga más comprensivos. Y ésto, la comprensión, incluída su aplicación a nosotros mismos en esos aparentes giros en círculo sin sentido, aunque no lo elimina, si es una buena bofetada para el Ego, pues le presenta su gran enemigo: el Amor.

Besos y abrazos.
« Última modificación: Agosto 04, 2011, 12:52:12 pm por Tuareg »

Agosto 07, 2011, 09:58:32 am
Respuesta #54

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #54 en: Agosto 07, 2011, 09:58:32 am »
-   El Grupo

¿Os habéis fijado en las aves cuando van en migración?.

Forman una silueta casi idéntica a una flecha. El que va en primer lugar es el que realiza el mayor esfuerzo pues ha de vencer la resistencia del aire. Los demás, aprovechando su rebufo por ambos lados, se colocan en perfecta alineación y avanzan con menos dificultad. El relevo del que va primero es constante, con lo que todos colaboran, y, curiosamente, todos van a la misma velocidad.

El objetivo para la bandada es ir de un punto a otro, y si bien podrían hacerlo de forma individual, “algo” les dice que haciéndolo del modo cómo lo hacen es la mejor forma posible para conseguir su objetivo.

¿Habéis visto una playa llena de leones marinos o morsas?.

Si viniéramos de otro planeta y observáramos la imagen, creo que lo primero que pensaríamos es que son animales sociales, que gustan de estar juntos, aunque sea en un pequeño espacio reducido.

La realidad es que en esas colonias la tensión es muy elevada. Los enfrentamientos entre machos son habituales y, en sus bruscos desplazamientos no hay ningún inconveniente en aplastar a cualquier pequeña cría que se encuentre en su camino.

Cojamos el espejo y veamos qué nos dicen estos sencillos ejemplos:

¿Cuántas reuniones familiares, de amigos, asistencia a fiestas o reuniones de trabajo en las que participas, te parecen muy parecidas al ambiente de tensión de las morsas sobre la playa?. Las damos por “normales” y, al salir de ellas, lo más habitual es que digamos que qué hipócritas, incoherentes o malas personas  es la gente.

Y puede ser cierto, que tengas toda la razón. Sólo te dejo con una reflexión: ¿Seremos alguna vez nosotros “gente” para los demás?. Y de ser así, ¿no tendrían también ellos razón?. 

Como segunda reflexión,  y mirando a las aves en el cielo, en perfecta formación y desempeño de cometidos mientras efectúan su migración, ¿Tienes ese concepto de colaboración y de equipo en tu trabajo, en tu familia, con tus amigos?. ¿Te consideras un miembro más que lo que aporte, aunque sea de mayor responsabilidad que lo que aporten otros, debería considerar que lo más importante es que el trabajo del grupo, en su totalidad, salga bien?. ¿Te guardas tus conocimientos porque eso te otorga “poder”, o los compartes alegremente, independientemente del uso que los otros hagan, pensando que la rosa es tu ejemplo,  difuminando su aroma a todo aquél que lo pueda recibir?. ¿Tienes claro que el dedo meñique de tu pie colabora, a su modesta manera, lo mismo que órganos más vitales para que todo tú sea un completo organismo vivo?. ¿Te percibes así en tu grupo de trabajo, de amigos, de familia?. ¿Es importante conseguir el objetivo común, que la migración permita a todos sus miembros llegar al lugar que debían llegar, porque todos han colaborado?.

No te aburro más por hoy.  Si te es útil, me alegraré. Y tu manada o bandada, seguro que también.



Agosto 19, 2011, 09:01:35 pm
Respuesta #55

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #55 en: Agosto 19, 2011, 09:01:35 pm »
- El lugar adecuado

Parece que el árbol está donde el pajarillo tenía que fabricar el nido.

Y  el insecto donde la golondrina lo buscaba para alimentarse.

Contemplas la vida y te da la sensación que todo está en su lugar.

La luna gira sobre sí misma, pero a la vez sobre la tierra. Y ésta, a su vez, sobre el sol.

Y lo mismo que hace la tierra, hacen los demás planetas y sus satélites, en un orden y una sincronización increíbles.

¿Dónde está ahora mismo Ganímedes?. En el lugar que tiene que estar respecto a Júpiter.

Cuesta creer que sólo por el hecho de que tengamos conciencia de nosotros mismos, nos podamos llegar a plantear si realmente estamos en el sitio y en el momento que tenemos que estar ahora mismo, si la vida que llevamos o las cosas que nos pasan, son equivocadas.

Tal vez si cuestionamos este hecho, sea porque nos movamos por el "gusto". Es decir, estoy aquí, pero no es lo que me "gusta", sino que me gustaría estar allí o que ésto sea de otro modo.

¿Cuántas veces, especialmente cuando miramos atrás, es cuando entendemos el por qué de algunas cosas que no nos gustaban,  tenían que ser del modo en que fueron y cuando fueron?.

El nido de mirlos frente a casa, ya prosperó. Los polluelos ya han adquirido independencia, aunque suelen moverse por la zona próxima a donde nacieron. Los he visto salir del nido, hacer sus primeros pequeños vuelos y cada día lo han comenzado con las "manos vacías". Hoy los he vuelto a ver, juntos los hermanos, antes de oscurecer, en lo alto de una antena de televisión. Las orugas o las semillas que necesitaban, estaban donde tenían que estar, pues ellos siguen vivos.

Podría ser interesante reflexionar sobre si lo que necesitamos lo recibiremos, así como si estamos en donde estamos, es porque es donde tenemos que estar.

Eso si, dejando el "gusto" (y por tanto el "deseo") a un lado, y considerándonos como una pequeñísima chispa de vida entre el infinito universo, donde sí que parece que cada pieza y cada ser está donde tiene que estar.

Saludos.





Agosto 20, 2011, 02:46:41 am
Respuesta #56

Desconectado flor del desierto

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #56 en: Agosto 20, 2011, 02:46:41 am »
Hola tuareg con esa sencillez y naturalidad tan tuyas, nos haces sentir algo que es  difícil, y es dejar nuestro ego a un lado y sentirnos una ínfima célula de vida en este macro cosmos y mucho más difícil aún, el de aceptar que estoy en este momento justo donde debo estar, cuando nos han enseñado que la felicidad es estar donde y como queremos, o sea teniendo el gusto y el deseo como base y no resignarse a donde nos toque. Está claro que la lucha entre el “querer” y el  “tener” se ha convertido en la semilla de nuestra insatisfacción.
Desde luego y aunque en muchas ocasiones me he sentido en el lugar y el momento equivocado, lo que siempre he tenido claro es que cada uno de nosotros, aunque nos cueste verlo, estamos cumpliendo un papel fundamental en el engranaje de la vida.
un abrazo
 

Agosto 20, 2011, 09:59:02 am
Respuesta #57

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #57 en: Agosto 20, 2011, 09:59:02 am »
Otro abrazo para ti, flor del desierto.

Como bien apuntas, no se trataría de resignación, sino de aceptación. Hay una diferencia entre ambos conceptos, pues la resignación parece que te hace decir "bueno, vale....", mientras que la aceptación te estimula, al aceptar una realidad.

Tal vez a lo que haya que resignarse es a aceptar que estamos más dominados por el ego de lo que en el fondo nos gustaría admitir.

Lo más probable es que lo único que dependa de nosotros sea la intención, no el resultado. Hay que tener aspiraciones, sin duda, y ponerlas en marcha, pero es posible que sólo seamos dueños de nuestra intención.

Mi intención es transmitir una reflexión, ¿depende de mí quién la lea o qué efecto le produzca?. Y quien pincha en este post, decide hacerlo, pero..... ¿acaso sabe qué va a leer?.


Agosto 23, 2011, 08:28:33 am
Respuesta #58

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #58 en: Agosto 23, 2011, 08:28:33 am »
- Hijo de la Luz

Bueno, ésto ya suena mucho más atractivo, ¿verdad?.

Como hijo de la tierra, inexorablemente estamos sujetos a una serie de principios que más o menos ya hemos repasado, si bien seguro que alguno se me habrá quedado sin expresar, a lo que sin duda cualquiera debería llegar a percibir.

Todo es efímero, nada es realmente tuyo pues todo pertenece a la existencia, la coexistencia y alternancia de los contrarios, como la rosa no podrás desligar las flores de las espinas en muchas circunstancias, lo que realmente es interesante es percibir que la armonía y el equilibrio -por otra parte siempre cambiante- cuenta con lo divino y especial de cada elemento, pero no con que algún elemento sea especial respecto a los demás, y,........ bueno, algunas cosillas más.

Coge un papel y un lápiz y traza una línea horizontal: esa sería la representación de tu naturaleza, digamos "terrestre".

Pero también eres hijo de la Luz, llevas una chispa de la divinidad dentro de ti, posiblemente tu espíritu haya vivido unas cuantas vidas y, tras ésta, continuará viviendo, en un camino sin fin hacia la perfección y el Amor.

Buscas trascender el ego, la mundanidad, la terrenalidad y adquirir, como hábito de vida, esa expresión de la divinidad que llevas dentro. Te encantaría hacerte sabio, adquirir el verdadero conocimiento, la ansiada sabiduría que, a través de textos, has percibido en esos grandes personajes que, a lo largo de la historia, han sido en cierto modo nuestros "maestros". Te encantaría vivir cien por cien en el amor. Y ya percibes algo de eternidad en ti, pues el hecho de que no recuerdes tu nacimiento ni tengas sensación de tu muerte, en el fondo no es más que un reflejo, una foto, de lo que es la eternidad.

En el folio, traza una línea vertical, a unos centímetros de distancia de la horizontal que antes dibujaste.

Bien,..... ¿con qué naturaleza te quedas, cuál es la que más te atrae y la que más te seduce?.

Sin duda, la que corresponde a ser hijo de la Luz. La línea vertical que dibujaste.

Tus esfuerzos te dirigen a adquirir todo el conocimiento que te pueda servir para que tu existencia cobre esa identidad de sabio en la tierra, de místico terrenal, de tocar con los dedos y el corazón esa perfección que has imaginado en tu mente, sólo que estando en la tierra.

Lees libros, haces meditación, así como todo lo que, según tu personal forma de ver las cosas, entiendes que te van a permitir vivir en esa línea vertical que representaría tu naturaleza divina.

Está muy bien si lo consigues, sería genial.

Pero no olvides que, aunque no quieras reconocerlo, mientras estés en este mundo tienes que hacerlo sin dejar en absoluto de lado la línea horizontal que dibujaste en primer lugar.

Deberás aprender a ver al prójimo como a ti mismo, ni menos ni más. Deberás aprender a convivir con los fracasos, a contar con la incertidumbre en la toma de decisiones, con la fatiga y el desánimo, a percibirte como un miembro más del todo que supone la vida tal y como la conocemos, a saber perdonar así como aceptar al débil o al inepto, a convivir con el nacimiento y la muerte a tu alrededor, incluída la tuya propia.......

Haz ahora un tercer dibujo, resultado de combinar ambos trazos: un signo + o una cruz, como quieras.

El punto de intersección de la línea horizontal respecto a la vertical es el territorio en el que, más o menos, tal vez debas moverte.

Si crees que sólo debes moverte en la línea vertical, regocijándote en los "logros" en ella, tal vez sólo estés espiritualizando tu ego. Percibirás que es remar contra la corriente, por mucho que quieras, no acabas de llegar a dónde tu mente "quiere". ¿Es así?.

Y si te mueves sólamente en la horizontal, posiblemente sigue encapsulada esa parte divina que hay en ti, en silencio todavía, algo que por otra parte tampoco debería agobiarte, pues cuando tenga que brotar,....... brotará.

Con ésto te dejo. Saludos.












Octubre 31, 2011, 07:57:56 pm
Respuesta #59

Desconectado Tuareg

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Re: Enseñanzas de la Naturaleza
« Respuesta #59 en: Octubre 31, 2011, 07:57:56 pm »
-   De cascadas y cataratas

Toda el agua de un  río nace del mismo lugar.

No obstante,  en su curso hacia el mar, y desde su nacimiento, se va encontrando con factores externos que la van modelando. Ahora una curva, ahora una zona de remanso, objetos que ha de librar en pleno curso, pendientes más inclinadas,…… incluso saltos increíbles como los que dan lugar a las cascadas y cataratas.

Es precioso el espectáculo. Ni siquiera la altura coarta al agua, que, sin temor alguno, se lanza al vacío desafiando todo miedo a la gravedad, generando un impresionante estrépito, cambiando su naturaleza transparente y sólida por pequeñas gotas de color blanco, que son capaces de atraer y atrapar entre sí los rayos del sol, mostrando un precioso arco iris donde todo parece simplemente una nube, ingrávida, como si hubiera perdido la solidez de su anterior naturaleza.

Es el espectáculo habitual de la zona, motivo de admiración por los turistas, pasando desapercibido, en muchas ocasiones, el resto del curso del rio.
Miras a la cascada y ves su continuidad, su constante permanencia en el tiempo. Puedes tirarte dos horas a su pie, que ahí seguirá cayendo el agua exactamente igual que al principio.

Pero hay dos detalles que pueden escapársete:

-   Que el agua que cae en cada instante es diferente de la que ha caído en el instante anterior y lo será de la que caiga en el instante siguiente.

-   Que el agua de la cascada, por tanto, tarde o temprano caerá abajo, perdiendo su atractivo, su apariencia de ingravidez, su estado más de apariencia gaseosa que líquida, que dejará de tener entre sí apresados los rayos de luz y que el arco iris que le envolvía parecerá haber sido simplemente un sueño.

¿Qué ha ocurrido pues?.  Que se ha integrado con el resto del agua que forma el rio, ha pasado a formar lo que es su auténtica naturaleza, agua que, desde su nacimiento, fluye sin cesar hasta encontrar su camino en el mar. Su disolución e integración con el resto de moléculas idénticas a ella tras la festiva y exultante caída libre desde la catarata. Sin dejar por ello de perder su composición, su identidad. Sólo que su lugar realmente está en la formación de algo más grande que ella misma: el propio rio.

¿ Y bien?.

¿No nacemos todos más o menos en las mismas condiciones que el agua de un rio, sin experiencia en la memoria?.

¿No nos modelan los padres, amigos, colegio, cultura,…. Al modo que los accidentes que va encontrando el rio en su curso le marcan su ritmo, su fluir?.

¿No parece nuestro ego un poco como el agua de una catarata, que desde arriba podría llegar a sentirse importante, como si fuese especial, impresionando a turistas y espectadores, con una apariencia nada que ver respecto al agua mansa de tan sólo unos metros más abajo?. ¿No nos comportamos así, en cierto modo, con el prójimo?.

¿Y no será tal vez que la disolución del ego pase por integrarnos con todo y con todos, sin resaltar sobre nadie, sintiéndonos uno más, convencidos de que sólo así es cómo puede manifestarse la fuerza del Universo, la fuerza del Espíritu, la fuerza del Amor?.

No hay nada malo en que el agua experimente y se complazca en haber formado parte de la catarata. En cierto modo podría decirse que hasta no ha dependido de ella. Y sin duda que cuando llegue al mar habrá aumentado y enriquecido sus experiencias. Tal vez, una vez que ha caído y se ha mezclado íntimamente con el resto del rio, no debiera anhelar seguir siendo admirada como cuando caía libremente sobre su inevitable curso.

Que disfrutes de tu  próxima visita a una catarata.

O de la visita a ti mismo.

PD: Dedicado a Irene Zambrano por su interés en que continúe con el hilo.