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 kARMA



Octubre 29, 2010, 06:32:17 pm
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Desconectado antonio pina

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kARMA
« en: Octubre 29, 2010, 06:32:17 pm »
En el momento que la persona decide que quiere ser ella misma, empieza realmente a reconocerse como la causa y el efecto, el líder y el seguidor, la fuente y el espejo. En este punto empieza a darse cuenta del significado real del karma, ¡ya que lo único en común con todos los acontecimientos, circunstancias y gente en su vida es él mismo!

Karma es una palabra sanscrita, cuya raíz kri o kr, quiere decir, simplemente, “hacer”. Lo que casi todo el mundo acepta como sentido de la palabra karma es la ley de causa y efecto: si tú haces algo en esta vida, recibirás el bien; si es malo, pagarás por ello. Según esa lógica, lo que nos sucede ahora es el resultado de lo hayamos hecho en encartaciones anteriores.
Para los que creen en multitud de reencarnaciones y con eso se dan por satisfechos, puede ser convincente, razonable y, sobre todo, una excusa.
Es conveniente cuestionar ahora mismo el significado que hay detrás de la palabra, porque habitualmente la gente se queda a su amparo y se dedica a recibir con mayor conformidad lo que va sucediendo.
En la India, o en China, donde creen con mayor intensidad en ello, llegan a aceptar con resignación lo que les sucede sin querer reconocer que esto que les sucede es el resultado de su inactividad y, en algunos casos, la pereza. Se sientan debajo de un árbol y exclaman: ¿para que preocuparme?, tengo por delante una gran cantidad de vidas; que me dejen sentarme bien tranquilo y oler las flores de esta vida.
Los chinos tienen un dicho: “Si algo no tienen solución, ¿para que vas a preocuparte, si no puedes solucionarlo?; y si tiene solución, ¿para que vas a preocuparte?, ¡ya se solucionará!”
Y si no se profundiza en la realidad que hay tras ella y uno se queda atrapado por el juego de palabras, por la aparente lógica, le da por válida y empieza a actuar en función de ella.
En India ha sucedido muchísimas veces, por ejemplo, que si una persona se estaba ahogando en un río, nadie trata de salvarle porque creen que de esa forma impiden la realización del karma de la persona, y, además, el salvador tenía que hacerse cargo de ese karma.
El otro sentido que se le da a la palabra karma es el de “destino”. Y coincide con éste en el sentido mayoritario que lo equipara a “resignación”.
Tanto en la actitud del ejemplo de la India como en la mayoría de los occidentales que aceptan, por conveniencia o por falta de criterio propio, el karma como inevitable, hay una renuncia a la aceptación de la responsabilidad de la propia vida, y una renuncia a seguir creciendo a partir de lo que es ahora mismo y no en función de lo que hipotéticamente se haya sido en el pasado. Teorizando, sí hemos encontrado posibilidades de que hayan existido anteriores encarnaciones y puedan seguir existiendo, pero, de forma absolutamente demostrable, ¿Quién puede demostrar que existen?, y aun en el caso que existan, hay otra pregunta que hacerse: ¿qué tiene que ver lo que haya hecho antes con lo que soy ahora?
Si creo en una fórmula que me diga que he sido cruel e indigno en otra vida y ahora merezco los mayores sufrimientos, y todas las desgracias y calamidades, estaré renunciando a la obligación de vivir esta vida con toda la intensidad y belleza. Si me quedo quieto, viviendo anclado en mi evolución porque creo en una fórmula que me dice que en otra encarnación fui San Juan, ¿de que me sirve en este momento?
La UNICA y AUTÉNTICA realidad de este momento es que SOY YO y estoy AQUÍ.
Asuntos relacionados con otras encarnaciones no son más que curiosidades y como tal deben ser tratadas, en los ratos libres, y sin mayor transcendencia, sin que condicionen hacia el fanatismo que lo utiliza como razón de su fatalidad, o como obstinado místico.
Lo que se haya sido o se haya hecho ya tuvo su utilidad o inutilidad cuando fue presente, si es que fue.
Karma, y ya empiezo a escribir lo que quiero escribir, significa “hacer”. Lo opuesto a quedarse quieto, rendido e indiferente ante esta vida que con todo su esplendor se despliega, ante cada uno de nosotros, cada uno de los días.
Karma propone “hacer” en cada momento, para obtener los resultados ahora, ya que invertir de cara a futuras encarnaciones es algo utópico, casi increíble, porque, además, así como ahora no nos acordamos conscientemente de quiénes fuimos y qué hicimos, nos sucederá igual en las siguientes.
Yo digo que sí se debe hacer el bien en esta vida, pero “porque sí”, no para que en otra vida nos reporte unos resultados positivos más su interés correspondiente.
Se debe hacer el bien porque es la única forma decente y correcta, y no por orden de una palabra, karma, que es como todas las demás palabras, pero con el añadido de que, muchas veces, asusta y produce paralización.