Buscandome

Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

 


Traductor Google

 5 - DESCUBRIRSE



Septiembre 03, 2025, 06:43:04 am
Leído 262 veces

Desconectado Francisco de Sales

  • Administrator
  • *****

  • 7595
    Mensajes

  • Karma: 8

5 - DESCUBRIRSE
« en: Septiembre 03, 2025, 06:43:04 am »
CAPÍTULO 5 - DESCUBRIRSE


Este es el capítulo 5 de un total de 82 -que se irán publicando- en los cuales se explicarán los conocimientos necesarios acerca de TODO LO QUE HAY QUE CONOCER PARA HACER BIEN UN PROCESO DE DESARROLLO PERSONAL.


Sí, se trata de Descubrir.
 De Descubrirse.
Descubrir es hallar lo ignorado o destapar lo que estaba cubierto.
 Pero algo que ya estaba.
 Nada se añade.
 Era desconocido, pero estaba.

“ El maestro sólo influye en los demás provocándoles
 el Descubrimiento de su Ser Interior.”
 (Keyserling)

El ser humano se interesa en Descubrir a Dios, en descubrir las cosas,
 pero no se ocupa de Descubrir el Sí Mismo.





Descubrir, cuando se refiere a Descubrir el Uno Mismo, se merece siempre las letra mayúscula.

Quien comienza un Camino de Búsqueda, aunque no lo sepa, está ambicionando realizarse.
(RAE: realizar: sentirse satisfecho por haber logrado cumplir aquello a lo que se aspiraba.)
(RAE: descubrir: destapar lo que está tapado o cubierto.)
Realizarse es descubrirse y convertirse en realidad.

La realización es el Descubrimiento. Es llegar a ser quien uno es realmente en vez de estar siendo el que aparenta o se cree ser. O sea, quitar todo lo que se ha puesto encima, deshacerse de los personajes, quitar a quien ha usurpado el puesto.
El proceso del Descubrimiento siempre es largo y atraviesa diferentes etapas y niveles. Conviene conocer los obstáculos que impiden la recepción de las energías Supra-conscientes y el contacto con ellas, y conviene eliminarlos sin olvidar a ninguno de ellos.
Tenemos la obligación de desarrollar todas esas funciones superiores de las que nos sabemos portadores.
Y hay que dejar, también, en algunos periodos, que el Yo Superior actúe, estando receptivos a sus sugerencias o directrices, teniendo la confianza suficiente como para no dudar de su capacidad de hacerlo bien, siempre en nuestro propio interés.
Es una etapa desconocida, pero gratificante, en la que suceden los cambios sin parar, pasando con naturalidad de la claridad más absoluta a otros momentos de oscuridad y falta de expectativas, yendo de los momentos más íntimos de esperanza y de contacto con Dios a otros momentos de sufrimiento aún no comprendidos.
Es una etapa de metamorfosis: vamos hacia una nueva situación pero sin haber abandonado del todo la anterior, con un pie en cada escalón, sin levantar del todo el pie más bajo pero sin querer bajar el que ya ha subido. Es el momento peor: uno está más confuso y desorientado que de costumbre.
La teoría aprendida reconforta un poco, pero parece casi imposible llevarla a la práctica. No se sabe exactamente qué es lo que pasa y qué es lo que debería hacerse, porque uno siente falta de fuerzas y de seguridad; la mente dice una cosa pero las dudas le contradicen; se piensa una cosa y se siente otra distinta.
Además, por si esto fuera poco, uno debe seguir ocupando su lugar en el mundo, manteniendo las obligaciones sociales, familiares y laborales, y haciendo multitud de cosas no relacionadas con el proceso, porque son inevitables. Seguimos perteneciendo al mundo. En la tarea de vivir no hay vacaciones.
Según vamos trabajando en el Descubrimiento vamos notando, o por lo menos intuyendo, el progreso, que es lento al principio pero se va haciendo un poco más rápido cada vez.
Se siente un bienestar en el proceso: vamos teniendo la sensación de que la vida va adquiriendo un sentido ligeramente mejorado, parece que encontramos otro propósito, y algunas cosas van cogiendo otro color.
A medida que se sigue en el trabajo, se va adquiriendo otra visión de la humanidad en su conjunto y se empieza a aceptar la naturaleza superior que nos pertenece. Se tiene la intuición de que todo lo que somos y las cosas que nos van pasando forman parte de un plan más amplio. Empiezan a cambiar conceptos, puntos de vista, las formas de encarar las cosas; reaccionamos con más paz y paciencia, se va entendiendo mejor lo que pasa y casi todo nos habla de nosotros y de nuestra situación; casi todo nos da pistas para dar el siguiente paso y aprender la siguiente lección; comprendemos que cada movimiento es necesario y que todo va teniendo un sentido; entendemos que eso que tanto nos duele o que no queremos comprender es el preámbulo del siguiente paso; empezamos a sentir esporádicamente una serenidad que nos será muy útil y que ayuda a frenar tensiones e impaciencias.
Se empieza a sentir un punto de quietud donde todo está en paz y todo está bien.
En el camino del auto-descubrimiento hay muchos momentos en que uno tiene que estar solo y en silencio. Esto da la sensación de separación de los demás y de la vida, pero no es así. La Vida está dentro, y lo que se vive dentro se refleja fuera. Se ha de encontrar el equilibrio y saber alternar el recogimiento con la extroversión, y la frivolidad con la más profunda espiritualidad. El equilibrio se encuentra cuando se conocen los extremos.
Si nos identificamos con las teorías sin cuestionarlas con la razón y con la vida, y nos limitamos a almacenarlas en la mente, seguiremos sin Descubrirnos.
Los cursos, charlas, libros, etc… son externos. Nos recuerdan cosas, pero las cosas ya están dentro. Es imposible sentir con convencimiento que algo externo se encuentre dentro con otro algo exactamente igual.

LO ÚNICO VÁLIDO ES DESCUBRIR LA IDENTIDAD Y SER LA IDENTIDAD.

Nuestra única seguridad real proviene de una identificación con aquella parte de nosotros que permanece cuando nos vemos despojados de todo aquello que creíamos ser. Es lo que evoluciona con las experiencias; crecimiento implosivo, cada vez más hacia el núcleo, resumen y esencia en el que todos nos unimos, del que todos partimos.
En Descubrir todo es positivo. Incluso a aquello que aparece como desagradable se le puede encontrar la lección positiva que conlleva. Todo es enriquecedor, todo aporta. Y el contacto con el que somos y ha permanecido escondido nos ha de conceder algunos de los momentos más emocionantes de nuestras vidas.
Encontrarnos con el desconocido, con el niño olvidado, con el joven perdido, con el tímido, con el ávido de vida, nos ha de proporcionar felicidad y optimismo mayores que el reencuentro con un amigo o familiar querido al que lleváramos años sin ver.
Pero, eso sí, el impulso válido para Descubrirse ha de venir del corazón, y no de la mente.


TRABAJA TÚ

¿Desde dónde vas a realizar el proceso de Descubrirte? Si ya tienes claras  las cosas que has visto hasta ahora, si las has incluido dentro de ti y forman parte de ti, si las asumes como propias, sabrás encontrar respuesta a la pregunta.
El proceso se ha de realizar, ya veo que lo has acertado, desde la actitud de Observar, de convertirte en el Yo Observador que se espera de ti.
Se requiere, eso sí, voluntad y deseo.
Si pretendes hacer el proceso desde la mente, el Descubrimiento sólo será real mientras tengas la mente activada y atenta. Pero en cuanto la mente se distraiga con otra cosa, se parará el proceso. En este caso, los resultados sólo los apreciarás cuando los mentalices.
En cambio, si el proceso se realiza desde la actitud, con cada una de tus actitudes se manifestará.
Deberías realizarlo desde el amor al Sí Mismo, para crecer, para acercarte del todo al proyecto que eres, pero, a veces, no se encuentra ese amor para ponerlo en marcha, y es necesario llegar a lo más desolado y dramático, hasta el fondo de la desesperación y toda la mierda, para que se despierte la rabia, porque es de esa rabia desde el único sitio que puede salir la fuerza para sentir, ya insoportablemente, el deseo de Descubrirse.
Muchas veces, que te pase algo “malo” es lo mejor que te puede pasar, y tendrás que agradecerlo el día que lo comprendas.


DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL

Tus inquietudes y preguntas aumentan.
Cada pregunta que te haces se subdivide en dos o tres que a su vez necesitan de más respuestas y no se para nunca.
Lo importante no son las preguntas, sino las respuestas.
Lo importante no es ser un gran interrogador,  sino tener la valentía de superar el primer instante largo que habitualmente se liquida con un no lo sé.  Hay que quedarse quieto, esperando pacientemente una respuesta, aunque sea pobre, monosilábica, desordenada, indecisa o temporal, pero hay que tener una respuesta que darle a la pregunta.
Con el tiempo, con el oficio, las respuestas cada vez son más completas, más llenas de matices, y más certeras y profundas.
Justo cuando aprendes a escuchar a tu viejo sabio que te envía verdades, cuando aprendes a separar los sentimientos de los pensamientos mentales, cuando te concedes el don de ser asesorado directamente por Dios, sin intermediarios, cuando confías en que la única respuesta que debe valerte es la tuya, puesto que es así como vas evolucionando y no mediante los avances de los demás, cuando te valoras a precio de diamantes (tu precio justo), cuando eres consciente de que las auténticas satisfacciones vienen siempre de ti, y que sólo tus auto-premios te deben importar.
Entonces, sólo entonces, se cumple el milagro presagiado de tu Descubrimiento como Ser que va más allá de las dudas. El Descubrimiento del corazón está hecho para escuchar, y el milagro de la paz se te ha de instalar definitivamente.
Si se queda un poco de tiempo, si espera hasta conocerte no se marchará nunca, porque, ya lo sabes… eres un Ser maravilloso.



SOLUCIONES O SUGERENCIAS

Los procesos de Descubrirse son muy parecidos, y los pasos bastante similares.
Lo primero es RECONOCER lo que uno es: no querer reconocerse o reconocerlo no va a cambiar la realidad.
Después, ACEPTAR LA REALIDAD ACTUAL: si no se hace así, se creará un conflicto, una situación de desacuerdo, y si no estás de acuerdo contigo no lo vas a conseguir. Aceptar, ya lo sabes, no quiere decir rendirse.
El paso siguiente es AMAR LA SITUACIÓN, sea la que sea: en este momento eres esto y no lo que te gustaría ser. Con amor es más fácil, y además deja un buen regusto; con sufrimiento se quitan las ganas de seguir.
Por fin, HACER UNA SERENA AMENAZA DE FINALIZAR a lo que has sido y ha formado parte de ti, pero que ya no te vale. Por supuesto que desde una actitud positiva, colaborando a favor de se produzca bien.
Y dándole el TIEMPO que requiera: si es rápido no se asume, y uno se siente extraño en la nueva situación.



POR SI NO LO SABES

Si es tu intención comenzar un proceso de autodescubrimiento, te sugiero…

-   Quítale las pilas al reloj.
-   Entierra las hachas de guerra.
-   Aprende a no hacer nada, pero siendo consciente de ello.
-   Despídete de las actitudes que te dañan.
-   Comprende que perderás ciertos “amigos”.
-   Confía en ti por encima de todo y de todos.
-   Disfruta el placer de tu reencuentro.
-   Graba en tus sentimientos “sí, puedo”.
-   Descubre la felicidad de estar contigo.
-   Busca lo que te gusta.
-   Escúchate cuando suspires.
-   Siéntete co-creador, junto con Dios, de tu nueva identidad.


ATENCIÓN

Al efecto que va a producir en los demás nuestro Descubrimiento: rechazo, alejamiento, indiferencia… no todos se van a alegrar por lo que debiera ser un motivo de alegría. Algunas personas nos admiten si somos según la idea o el interés que tienen por nosotros, y no de otro modo. Prepárate para el rechazo de ciertas personas, y también para nuevos brazos abiertos de personas que van a aparecer en tu vida y te van a acoger, incondicionalmente, a medida que el proceso se vaya consolidando.


RESUMIENDO

Sin duda, una de las experiencias más bellas de tu vida será  tu Descubrimiento y el encuentro con tu auténtico Ser, el que se ha mantenido esperándote a pesar de las desatenciones. Saber cómo eres de verdad, auténticamente, te va a llevar al encuentro con algo que es, sin duda, mejor que lo que conoces de ti hasta ahora. Te lo garantizo.



 

TinyPortal 1.6.5 © 2005-2020