ESCRIBE TUS PENSAMIENTOS.
Todos nuestros pensamientos conviven de un modo caótico, pero amigablemente, en nuestro cerebro.
Allí están todos revueltos, incluso los que son contradictorios entre sí.
Podemos pensar 50 cosas distintas sobre algo y las 50 están latentes, pero vivas, y en algún momento puede surgir cualquiera de ellas.
Al mismo tiempo, resulta que muchas personas llaman “pensar” a dar vueltas a la misma cosa dentro de la cabeza una y otra vez.
Cuando nos hacemos o nos hacen una pregunta, toda la información que tenemos sobre ese asunto pasa al preconsciente, que es donde se forman las frases y es donde se hace la criba y se selecciona lo que se quiere decir una vez que se ha descartado lo que NO se quiere decir.
Algunas personas tienen dificultades para llegar al fondo de lo que realmente sienten, piensan, quieren, creen… y para eso les puede servir escribir sus pensamientos.
Esto se puede hacer, básicamente, de dos maneras.
Una puede ser elaborando muy bien lo que se va a escribir, después de una reflexión profunda y atinada.
La otra manera es escribir todo lo que se forma en nuestro cerebro tal como llega, caóticamente, sin orden, sin dejar que intervenga la mente en lo que llega (sin filtros), sin ni siquiera preocuparse de hacer bien la letra o poner las comas en su sitio, porque eso puede cortar el chorro de información que nos puede llegar desde lo más inconsciente.
Es mejor que el contacto sea directo, que no intervenga la mente con opiniones o críticas, que no se salga uno de ese contacto con su profundidad.
Esta es una buena manera de enterarse de lo que realmente pasa por dentro, de lo que hay dentro, porque incluso aparecerán cosas en las que uno no quiere pensar o no las quiere reconocer: no quiere que lleguen al consciente.
También hay sabiduría y cosas bellas.
Recomiendo escribir los pensamientos como una terapia, como un modo de llegar a lo reprimido en el inconsciente –donde mora la sombra-, y hay que hacerlo sin miedo y con ilusión, como una catarsis.
“La catarsis es la liberación, purificación o transformación interior de emociones intensas, reprimidas o negativas, provocando una sensación de alivio, claridad y bienestar psicológico”.
Te animo a que lo pruebes.
Francisco de Sales