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VIDEOS DE FRANCISCO DE SALES EN YOUTUBE / EL CAMINO DEL BUSCADOR
« Último mensaje por francisco de sales en Marzo 30, 2021, 05:45:14 am »
EL CAMINO DEL BUSCADOR


video de 10 minutos en este enlace:


https://www.youtube.com/watch?v=UkRWMqTvP5g


#psicologia #autoestima #autoconocimiento #autoayuda#Autoestima #Dios#espiritualidad  #felicidad #Vivir #crecimientopersonal#buscandome #franciscodesales #amor#perfección#mejorar

EL CAMINO DEL BUSCADOR


En mi opinión, ante nuestros pies se extiende un Camino hacia el Desarrollo Personal, hacia el encuentro con la Espiritualidad, con el Uno Mismo que se ha desgajado y ha perdido el  rumbo.

Es un Camino que nos llama poderosamente aunque tratamos de acallarlo a veces, aplazamos con mil y una excusas el momento de iniciarlo… porque es un Camino Iniciático, que nos lleva a una experiencia decisiva. Es la iniciación de un rito.

No nos lleva a un destino lejano: nos trae de vuelta al inicio, hacia el punto en el que llegamos a cierta bifurcación y elegimos el sendero menos correcto
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La reflexión que vas a leer a continuación no es solamente un conjunto de palabras correctamente ordenado, sino la esencia de una reflexión o de una experiencia.

Si la aprendes de memoria, estará bien; pero solamente surte su efecto si la lees con el corazón, y si la dejas que se repita dentro de ti para que la comprendas y la integres.

Déjala que peregrine dentro de ti… que se expanda… que te llene… que te hable más allá de lo condensado…



CADA PERSONA NACE CON UN TALENTO, Y LA FELICIDAD DEPENDE DE DESCUBRIR ESE TALENTO A TIEMPO.
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LA COMPASIÓN EN LA TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL
Dr. José Antonio García Higuera

La compasión es un comportamiento dirigido a eliminar el sufrimiento y a producir bienestar en quien sufre. Es fundamental para lograr la calma y el bienestar y potencia nuestras relaciones sociales. La autocompasión se refiere a cómo nos comportamos con nosotros mismos cuando las cosas no nos salen bien y tiene un efecto terapéutico en la  vergüenza y la autocrítica. Puede ser necesario construir y desarrollar la compasión y esta página da pistas de cómo hacerlo.
La compasión tiene connotaciones negativas en español, porque parece implicar menosprecio hacia quien sufre. Muchos nos plantearíamos que no queremos que sientan compasión hacia nosotros. Podríamos emplear otros términos diferentes, como cariño, amor, etc. pero estos tienen otras acepciones más amplias que desvirtuarían lo que queremos decir. Si somos capaces de entender que la compasión es totalmente contraria a que el otro se sienta menospreciado, podremos comprender a qué tipo de emoción y comportamiento se refiere este artículo.
La compasión juega un papel fundamental en la activación de nuestro sistema neurológico del bienestar. Su importancia terapéutica hay que encuadrarla en el hecho de que es un proceso que ayuda a superar las consecuencias negativas de la autocrítica destructiva y de la vergüenza en las relaciones sociales y que genera emociones positivas que son muy importantes para sentirnos felices.

DEFINICIÓN DE LA COMPASIÓN

La compasión es un comportamiento dirigido a eliminar el sufrimiento y a producir bienestar en quien sufre. En ella se pueden considerar diferentes facetas:

•   Un componente emocional que, ante la presencia de un estímulo, y nos provoca un impulso a actuar. En este sentido la compasión es una emoción que  surge ante la percepción del sufrimiento ajeno y nos provoca un impulso dirigido a paliar el sufrimiento que percibimos. La conducta compasiva genera fuertes reacciones emocionales asociadas al sistema neurológico del bienestar.
•   Un componente conductual que incluye el compromiso y la decisión de realizar acciones dirigidas a eliminar el sufrimiento.
•   Un componente cognitivo que incluye varias facetas:
o   La atención al sufrimiento ajeno.
o   La evaluación de ese sufrimiento.
o   La evaluación nuestras capacidades concretas para intervenir eficazmente y poder paliarlo en ese momento.
o   
Todos los componentes se combinan y relacionan en la acción compasiva. Así, paliar el sufrimiento de alguien nos provoca sentimientos asociados con nuestro bienestar; percibir el sufrimiento ajeno nos puede generar la emoción que nos impulsa a ayudarle, etc.

UN CAMINO HACIA LA COMPASIÓN: LA EMPATÍA Y LA SIMPATÍA

La compasión es algo más que la empatía, que es la capacidad de entender la conducta y los sentimientos de los demás. La empatía consiste en una reacción cognitiva, se trata de entender intelectualmente el sufrimiento del otro. La compasión se diferencia de ella porque no solamente entendemos el sufrimiento que percibimos, sino que nos despierta un impulso de realizar una acción dirigida a neutralizar o hacerlo desaparecer. También es algo más que la simpatía, porque esta es una reacción que nos lleva a sentir la emoción que está sintiendo el otro. Así, cuando percibimos el sufrimiento de alguien, podemos sufrir con él; pero la compasión conlleva, además, el impulso hacia la actuación para eliminar o disminuir el sufrimiento. La autoestima aumenta cuando hacemos las cosas bien, la autocompasión se refiere a cómo nos tratamos cuando las cosas no van bien.
Partiendo de Gilbert, (2009) proponemos estos pasos para desarrollar la compasión:
Para llegar a la compasión hemos entender al otro, es decir, tener empatía; sentir con el otro, sentir simpatía y actuar

1.   Gilbert nos dice que para desarrollar la compasión es necesario practicar la atención hacia el sufrimiento de los demás.
2.   Desarrollamos luego la empatía hacia él. La empatía consiste en realizar un esfuerzo para entender el sufrimiento de esa persona. No se trata de justificarla, sino de entender intelectualmente su comportamiento.
3.   Un paso más allá es sentir simpatía.
4.   Finalmente, se potencia la compasión llevando a cabo conductas para paliar el sufrimiento percibido. Son conductas que pueden ir dirigidas a fomentar la oxitocina, por ejemplo, el contacto físico o trasmitiendo el mensaje de que nos importa, sufrimos con ellos y queremos eliminar su sufrimiento. Como en todas las emociones, el componente emocional de la compasión se incrementa al realizar la conducta a la que impulsa.

LA AUTOCOMPASIÓN

La autocompasión se refiere a cómo nos tratamos nosotros cuando las cosas no nos salen bien.
Podemos destacar tres clases de compasión la que dirigimos hacia otros, la que recibimos de otros y la que orientamos hacia nosotros mismos. La compasión hacia nosotros mismos es la autocompasión; parte de la emoción que nos lleva a neutralizar o superar nuestro propio sufrimiento. La compasión hacia los demás incluye la misma emoción que está involucrada en la autocompasión y, por ello, si el sufrimiento ajeno nos deja impasibles, podemos ser también implacables con el nuestro y viceversa. El sentimiento es el mismo y ser compasivos con otros puede ayudarnos a serlo con nosotros mismos y si somos críticos con los demás probablemente lo seremos con nosotros mismos.
Otra definición de la autocompasión la da Neff (2003, p. 224): “estar abierto y movido por nuestro propio sufrimiento, experimentando sentimientos de cariño, de bondad hacia uno mismo, tomando una actitud de entendimiento hacia los fallos y las incompetencias propias que no juzga y reconociendo que nuestra experiencia es parte de la experiencia de toda la humanidad”.
Esta autora (Neff, 2003) propone tres elementos primarios en la autocompasión: cariño hacia nosotros mismos, darnos cuenta de que somos parte de la humanidad y la conciencia plena (mindfulness).
La conciencia plena nos permite percibir nuestro sufrimiento, acercarnos a él y aceptarlo. Ser conscientes que participamos de las virtudes y debilidades de cualquier ser humano nos permite poner en perspectiva nuestro sufrimiento y considerar la parte de responsabilidad que tenemos en él, que es la misma que cualquier otro tendría en nuestro caso. Finalmente, el cariño hacia nosotros mismos, que no es egoísmo, nos permite tratarnos con el mismo cariño que podemos sentir hacia una persona querida.

EFECTOS DE LA COMPASIÓN


La compasión y la autocompasión nos producen calma y alegría.
La compasión y la autocompasión activan el sistema de bienestar. Nos producen alegría y calma. Nos ayudan a afrontar nuestros fallos, a tomar riesgos, a practicar y manejar nuestros fallos desde la competencia, a manejar las críticas y los conflictos, a crear mejores y más armoniosas relaciones. Puede llegar a ser el centro de nuestra identidad, si encontramos en ella el sentido de nuestra vida.
La compasión puede poner en marcha de nuevo el sistema de vínculo que puede haberse cerrado debido a conflictos emocionales, por haber sido abandonado o por haber sufrido abuso. Entonces se reactiva el sistema y aparecen las memorias emocionales relativas a los sucesos que provocaron el cierre pudiendo provocar miedo a sentir la compasión (Gilbert, 2009).

CONSTRUIR LA COMPASIÓN

La compasión surge del equilibrio entre los tres sistemas que regulan la emoción, labor que realiza el sistema de bienestar (Gilbert 2009, página 178)
para ejercitar la compasión hemos de percibir el sufrimiento, evaluarlo, sentir compasión, y actuar
La compasión incluye una emoción que tiene aspectos negativos, porque supone entrar en contacto con el sufrimiento y eso nos hace sufrir. Aunque el sufrimiento está presente en todo momento en la vida del hombre, nuestra sociedad nos aísla de él, porque es desagradable y no queremos verlo ni sentirlo cerca. La percepción del sufrimiento es una condición previa para sentir compasión. En este sentido, Atkins y Parker (2012) proponen varios pasos para fomentar la compasión:
1.   Percibir el sufrimiento. Para ser capaces de ponernos en contacto con el sufrimiento hemos de estar abiertos a sentirlo. El entrenamiento en mindfuness implica estar abiertos a la experiencia de lo que ocurre a nuestro alredor y a darnos cuenta de lo que les pasa a los demás con amplitud de mente y curiosidad. y elegir con más libertad nuestra actuación en esos momentos.
2.   Evaluarlo. La evaluación que hagamos de quien sufre influye de forma básica en que se dispare o no nuestra emoción. Cuando nuestra mente entra en funcionamiento, se producen dos tipos de evaluaciones: la de la situación externa y la de nuestra capacidad para afrontarla (Lazarus y Folkman, 1986). Si valoramos de forma negativa a aquel que sufre, la compasión no surgirá. Por ejemplo, si pensamos que se merece el sufrimiento porque no ha sido previsor o por cualquier otra causa, inhibiremos la emoción y justificaremos nuestra inacción. También valoramos nuestra posibilidad de ayudar, si no apreciamos que tengamos capacidad de ayudar, tampoco nos dejaremos llevar por nuestros sentimientos compasivos.
3.   Sentir la compasión. Hemos de tener capacidad de vivir plenamente los sentimientos y pensamientos negativos que surgen al entrar en contacto con el sufrimiento, propio o ajeno. Dejarnos llevar por la compasión puede implicar involucrarnos en el dolor ajeno por encima de las reacciones lógicas de protegernos.
4.   Actuar. De esa forma podemos dejarnos llevar por la compasión y, de acuerdo con el valor general, comprometernos en la ayuda del que sufre (Atkins y Parker, 2012). La flexibilidad psicológica que estos procesos psicológicos proporciona nos permite ser compasivos con mayor libertad.


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EL MIEDO A LA COMPASIÓN

La compasión nos puede provocar miedo, lo que puede ser una barrera a la hora de dejarnos llevar por ella:

El miedo a actuar compasivamente puede ser una de las barreras que encontremos para desarrollarla.

1.   También determinadas reglas de comportamiento pueden impedirnos sentirla.
o   Por ejemplo, podemos llegar a pensar que si somos felices hoy, vamos a sufrir mucho más la frustración de no serlo mañana o que si nos sentimos felices, no vamos a estar alerta para enfrentarnos a los peligros que se presentarán mañana.
o   Podemos sentir también miedo a mostrar compasión hacia otros porque podemos pensar que nos hace ser débiles o que atenta contra nuestra identidad masculina en los hombres.
2.   Porque no queremos ver el sufrimiento de los demás ya que despierta en nosotros emociones negativas.
3.   Como toda emoción positiva puede darnos miedo si tenemos una historia en la que nos han castigado cuando la hemos sentido.
o   Ya se ha indicado que sentir compasión implica que se pueden reavivar memorias asociadas a experiencias dolorosas; si de pequeños hemos sido abandonados o alguien allegado, que tendría que habernos cuidado, ha abusado de nosotros podemos tener miedo a la cercanía o a la ayuda.
o   Podemos tener miedo a que los otros nos cuiden, por nuestra historia. Sentir compasión por parte de otros genera en nosotros un sentimiento de pertenencia que nos provoca sensaciones de bienestar, pero en el trabajo clínico nos encontramos con que puede despertarnos pena por no haber recibido en otros momentos el cuidado que requeríamos.
4.   Miedo a la compasión porque puede atentar contra nuestros propios intereses o contra los del grupo al que pertenecemos, cuantas veces hemos oído que una empresa no es una ONG.
5.   También podemos sentir miedo a ser compasivos con nosotros mismos. Podemos pensar que no nos la merecemos o que nos va a hacer débiles. El miedo a la autocompasión está relacionado con el miedo a la compasión hacia otras personas.

1.   A la hora de potenciar la compasión tenemos que tener en cuenta estos miedos y considerar que pueden ser de una intensidad extrema, sobre todo si se refieren a la infancia, en la que dependemos totalmente de los demás para nuestra supervivencia.

EJERCICIOS PARA FOMENTAR LA COMPASIÓN

Estos ejercicios nos permiten sentir compasión hacia los demás y hacia nosotros mismos y pueden ser una ayuda importante en su construcción
1.   Situémonos en el presente, siendo conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones. Pensemos en alguien a quien queramos y que esté sufriendo. Seamos conscientes de las manifestaciones en las que podría verse ese sufrimiento, las hayamos observado directamente o no. Démonos cuenta de si han cambiado algo nuestras sensaciones. Pensemos en ayudar a esa persona a superar su sufrimiento, deseémoslo. Sabemos que nuestro cuerpo va a reaccionar a ese deseo. Pensemos en que vamos a decírselo a ella si procede o a cualquier persona que la pueda ayudar. Seamos conscientes de que con ese pensamiento ya estamos colaborando en su mejora. Mantenemos el pensamiento durante un buen rato. Durante todo el tiempo mantenemos la atención en las sensaciones que estamos sintiendo. Pensemos si hay acciones concretas que podemos realizar y comprometámonos a realizarlas en cuanto sea posible.
2.   Pensemos ahora en nuestro sufrimiento y traspasemos el deseo de mejorar a los otros a nosotros mismos.
3.   Pensemos ahora en otra persona a la que no conozcamos; pero que sepamos que está sufriendo y demos los pasos indicados en el párrafo anterior.
4.   Hacemos el mismo ejercicio con alguien que no nos caiga bien.
5.   Pensemos en aliviar el sufrimiento del mundo. Sentirnos unidos a la humanidad nos ayuda a ser auto-compasivos.

En cada caso, podemos incluir diferentes sufrimientos: desear que la persona esté libre de sus enemigos, de su sufrimiento psicológico, de su sufrimiento físico y que pueda cuidarse de si mismo y ser feliz.

MEDITACIÓN EN EL CARIÑO

Se trata de un ejercicio de conciencia plena, concentrándonos en tratar de generar sentimientos de compasión o de cariño. Está especialmente dirigida a personas que tienen tendencia a la hostilidad o a la ira.
Podemos hacerla visualizando a una persona a la que hemos cuidado y querido, como lo hemos hecho. La podemos imaginar sonriendo y recibiendo con agrado nuestro cariño. Podemos reflejar hacia nosotros el cariño que hemos sentido hacia ella. También podemos reflejar el sentimiento que hemos tenido cuando alguien ha sido cariñoso con nosotros. Podemos repetir la frase que mejor refleje ese cariño.
Puede que no seamos capaces de recordar a alguien que hayamos querido o no podamos en este momento sentir cariño. Podemos, entonces, pensar en el cariño que nos hubiera gustado sentir.

FORMAS INICIALES Y SENCILLAS DE FOMENTAR LA COMPASIÓN

Por ejemplo, podemos ir tomando conciencia de lo que hicieron otros siendo amables con nosotros o cuando lo fuimos nosotros y obtuvimos una recompensa emocional por ello.
Otra manera de comenzar es llevar la atención hacia estímulos presentes que pueden producir bienestar a la persona a la que se quiere hacer feliz. Si se atiende a estímulos que producen bienestar, vamos a activar el sistema de seguridad, apaciguamiento y bienestar. Por ejemplo, se puede aprender a ser conscientes de lo que comemos o de lo que vemos en ese momento, apreciando la belleza que nos rodea para poderlo transmitir al otro.
Hay que tener en cuenta que la autoconciencia de ser compasivo con otros nos prepara a ser compasivos con nosotros mismos

CONSTRUCCIÓN DE UNA IMAGEN COMPASIVA

Pretende realizar un proceso de construcción de una imagen compasiva. Se pueden construir una o varias, mantenerlas o cambiarlas a lo largo del tiempo.
Tenemos que tener presente que cualquiera que sea la imagen que construyamos es creación nuestra y responde a nuestro ideal personal, es decir, sobre cómo nos gustaría sentirnos cuidados y como nos sentimos cuando cuidamos nosotros a alguien. Partimos de ese sentimiento para generar la imagen que asociamos a él.
Sin embargo, en este ejercicio es importante que tratemos de dar a la imagen ciertas cualidades:

1.         Sabiduría,
2.         Fortaleza,
3.         Calidez y cordialidad
4.         Aceptación incondicional, sin crítica ni juicios.

1. Nos centramos en nuestra respiración y la dejamos libre, dejamos que la imagen surja. Si nos distraemos o no nos viene nada a la cabeza, volvemos al presente y al sentimiento de cariño y compasión que tenemos hacia alguien o el que alguna vez hemos sentido que han tenido hacia nosotros.
2.   Nos podemos plantear una serie de preguntas que nos pueden ayudar a construir la imagen.
3.   ¿Cómo nos gustaría que fuese la imagen, joven o vieja, hombre o mujer, ser humano o animal o el mar o una luz...?
4.   ¿Qué colores y sonidos asociaríamos a las cualidades de Sabiduría, Fortaleza, calidez, cordialidad, aceptación incondicional?
5.   La imagen produce compasión hacia nosotros y desde nosotros.
6.   Pensemos en las cualidades sensoriales que adjudicamos a la imagen:
7.   •           Las visuales ¿Cómo la vemos? ¿Qué aspecto tiene?
8.   •           Las sonoras: ¿Cómo la oímos? ¿Cómo sonaría su voz, que tono tendría?
9.   •           ¿Qué otras cualidades sensoriales tiene?
10.   •           ¿Como nos gustaría que se relacionase nosotros? ¿Qué nos gustaría que nos dijese o no hiciese?
11.   •           ¿Como nos gustaría relacionarnos con ella? ¿Qué nos gustaría hacerle?


Si tenemos dificultades en generar la imagen visual podemos dar más importancia a los sonidos o a las sensaciones. Podemos buscar caras compasivas en los periódicos, se ha demostrado científicamente que nos entrenan en ser más compasivos.
Una vez construida la imagen, la recordamos y nos relacionamos con ella durante 5 ó 10 minutos cada día.

LA COMPASIÓN Y EL CUERPO

Si nos fijamos en la variabilidad de la tasa cardiaca la podemos asociar a los sentimientos de compasión. Hay evidencias de que la compasión incrementa la variabilidad de la tasa cardiaca que es signo de que los sistemas nerviosos simpático y parasimpático están bien balanceados.
Ponemos una mano sobre nuestro pecho cerca del corazón; pero sin tocar el cuerpo. Imaginamos la bondad, el cariño que hemos sentido hacia alguien y cómo lo hemos mostrado emocionalmente. Como lo hemos trasmitido de forma verbal, es decir, lo que le decíamos o no verbal, o sea, lo que hacíamos. Si nos es más fácil podeos recordar el cariño que hemos recibido de alguien y cómo nos hemos sentido en esos momentos. Igualmente recordamos lo que nos decían o lo que nos hacían. Si no podemos recordar una escena de cariño incondicional, pensamos en cómo nos gustaría que nos tratasen y quisiesen, qué nos gustaría que nos dijesen o nos hiciesen.Dirigimos ese sentimiento que hemos rescatado al corazón a través de nuestra mano e imaginamos que el cariño se expande por nuestro pecho y en todo nuestro cuerpo. Nos damos del calor que sentimos y se nos trasmite en el lugar en el que está nuestra mano.  Acompasamos el envío del cariño con la respiración. Imaginamos que ese cariño y esa bondad nos calman y nos curan. Si no se nos ocurren otras, podemos emplear frases como: “vas a estar bien, vas a ser feliz y a estar libre de sufrimiento”.

Autor desconocido




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PAREJA, FAMILIA Y RELACIONES / ESTRATEGIAS PARA COMBATIR EL AISLAMIENTO Y LA SOLEDAD EN LA VEJEZ
« Último mensaje por lena en Marzo 30, 2021, 05:28:03 am »
ESTRATEGIAS PARA COMBATIR EL AISLAMIENTO Y LA SOLEDAD EN LA VEJEZ

Según los estudios, una cuarta parte de las personas de 65 años o mayores sufren de depresión. Más de la mitad de las visitas al médico involucran quejas por la tensión emocional. El 20% de los suicidios en los países desarrollados son cometidos por adultos mayores.
En el último reporte del Journal of the American Geriatrics Society (Revista americana de sociedad geriátrica) se expone que la depresión es una de las principales causas de la disminución de la calidad de la salud en los adultos mayores.

¿POR QUÉ LOS ADULTOS MAYORES SON MÁS PROPENSOS A SUFRIR DE DEPRESIÓN?

El médico Rafi Kevorkian, utiliza las 5 D para explicar esta propensión: discapacidad, descenso, disminución de la calidad de vida, demanda de cuidadores y demencia.
Esta propensión motivó a elaborar las 11 estrategias que pueden ayudar a romper la prisión de la depresión y ansiedad:

1. Separa la enfermedad de la depresión
Es más complicado identificar y tratar la depresión en los adultos mayores que en los sujetos más jóvenes, debido a las otras enfermedades que están involucradas. Por ejemplo, el mal de parkinson directamente afecta la química del cerebro y puede exacerbar los síntomas depresivos. Se estima que el 25% de los pacientes con cáncer sufren de depresión y 50% de los pacientes con accidentes cerebrovasculares son afectados también con la depresión.
Según Karen Swartz, directora del programa clínico en el reconocido centro medico John Hopkins: Los pacientes con depresión y con enfermedades crónicas tienden a centrarse más en las dolencias físicas y por lo tanto retrasan o impiden la plena recuperación del trastorno del estado de ánimo. Ella aconseja que se trate la depresión y la enfermedad crónica al mismo tiempo, así como establecer metas de tratamiento y que no se conforme con los resultados de un tratamiento de calidad inferior (si no encuentra resultado, cambiar de enfoque). Es importante también que haya una completa cooperación y comunicación entre el médico y el psicólogo.

2. Controla las bebidas
¿Crees que los adolescentes se encuentran en mayor riesgo de abusar de las sustancias? En realidad el abuso de alcohol y drogas es muy frecuente entre las personas mayores de 60 años y afecta al 17 % de los adultos mayores. Es algo común para los adultos mayores recurrir a la automedicación con alcohol y drogas como una forma de hacerle frente a la soledad o para tratar con el dolor crónico. Como sabemos, el alcohol es un depresor y deprime aún más en estas situaciones. Los sedantes pueden ser mortales, especialmente cuando se combinan con el alcohol. El alcohol y las drogas pueden interferir con los efectos de los medicamentos que se toman para la diabetes, enfermedades del corazón y otras enfermedades comunes entre los adultos mayores. Por último y no menos importante, el abuso de sustancias aumenta el riesgo de suicidio, sobre todo en los hombres mayores.

3. Trata el insomnio
El médico David N Neubauer, autor del libro “Understanding Sleeplessness: Perspectives on Insomnia” (Comprendiendo La falta de sueño: Perspectivas del Insomnio): nos ofrece un interesante dato:
“A medida que envejecemos, por lo general pasamos menos tiempo en los niveles más profundos del sueño REM (estadios 3 y 4) y pasamos más tiempo en los niveles más ligeros. Consecuentemente, las personas mayores sufren de un sueño fragmentado, se despiertan más seguido durante la noche y cerca del amanecer. Como respuesta a estos patrones de sueño, muchos adultos mayores han desarrollado pobres hábitos del sueño que agravan el problema”
Según las estadísticas el 80 % de las personas que están deprimidas experimentan problemas de sueño, y cuando más depresiva este la persona, más probable es que tenga problemas de sueño y viceversa. Por lo tanto es absolutamente esencial para el tratamiento de la depresión, ocuparse de tratar los problemas del sueño y practicar buenos hábitos de sueño: ir a la cama a la misma hora cada noche, despertarse a la misma hora en la mañana, reducir o eliminar la cafeína, etc.

4. Distinguir el dolor de la depresión
Las estadísticas dicen que para la edad de 65 años, las mitad de las mujeres serán viudas. Entre el 10 y 15 % de las esposas que experimentaron la pérdida, sufriran de depresión crónica. Lo que nos lleva a una pregunta fundamental: ¿Qué es el dolor normal y qué es la depresión? Kay Redfield Jamison, Doctora en Psicología y profesora de psiquiatría en la Universidad Johns Hopkins los distingue de la siguiente manera:
“La tristeza por el dolor o pérdida, por lo general, se presenta en oleadas, con mayor o menor intensidad y con periodos de llanto y sentimientos de tristeza, culpa, ira, irritabilidad o soledad. Sin embargo, una persona que experimenta dolor, puede disfrutar de algunas actividades. El dolor generalmente se presenta por un tiempo limitado y se resuelve por sí solo. En cambio la depresión es una tristeza más persistente y constante”
En otras palabras, una persona deprimida es incapaz de disfrutar de las actividades de la vida, También es posible que empiece a abusar del alcohol o de las drogas, experimentando dificultad para comer, y puede sufrir de problemas del sueño.

5. Conserva algunas fotos
Una forma fácil que sirve para protegerse de la depresión es llevar fotos de sus seres queridos y amigos en su billetera. Un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de California encontró que con solo mirar una fotografía de sus seres queridos un grupo de mujeres reportaron menos dolor a los estímulos en sus antebrazos que cuando miraban imágenes de un objeto o de un extraño. Según la autora de la investigación, Naomi Eisenberger: “el mero recordatorio de la pareja a través de una simple fotografía fue capaz de reducir el dolor. Este estudio concuerda con otros trabajos que enfatizan la importancia del apoyo social para la salud física y mental”

6. Haz nuevos amigos
Innumerables estudios han demostrado que las personas con fuertes redes sociales son más resistentes a la depresión y la ansiedad, especialmente en sus últimos años, desde que perdieron a sus amigos y familiares. Es especialmente importante para las personas mayores hacer un esfuerzo para conocer gente nueva. Algunas sugerencias que pueden facilitar esto son: probar el voluntariado, tomar una clase de noche, mantener conexión con compañeros y amigos antiguos, involucrándose en la iglesia o buscar un restaurante o cafetería para pasar el rato y salir un poco de la casa.

7. Usa Internet
Según un nuevo reporte publicado en EE.UU, pasar tiempo online puede reducir la depresión en casi un 20% en los sujetos de la tercera edad. La coautora del estudio, Sherry G. Ford, nos dice: “Mantener relaciones con amigos y familiares en un momento de la vida, cuando la movilidad es cada vez más limitada, es todo un reto para las personas mayores. El aumento del acceso a Internet permite conectarse con fuentes de apoyo social, cuando la interacción cara a cara se vuelve más difícil”.

8. Ejercítate
Los estudios publicados en Archives of Internal Medicine, (Archivos de Medicina Interna) demostraron que los adultos mayores que se ejercitan, incluso si lo hacen hasta los 85 años, viven vidas más largas y saludables. Experimentan menos descensos en su calidad de vida, están menos solos y son más propensos a seguir siendo independientes.

9. Revisa tus opciones
Es comprensible que los adultos mayores se sientan deprimidos, cuando pierden su independencia y su movilidad. Un estudio publicado en Journal of Leisure Research (Revista de Investigación de la Libertad) confirmó una teoría muy básica: Los seres humanos prosperan cuando tienen opciones y se sienten en control. Cuando no lo hacen se vuelven impotentes y pierden voluntad para vivir. Por lo tanto un buen ejercicio es hacer un inventario de nuestras opciones: la marca de dentífrico que desean, las novelas que leen, los programas de tv que prefieren, los cereales que les guste, la marca de café favoritos, los crucigramas, etc., incluso en medio de opciones limitadas siempre tenemos algo de control y una gran cantidad de posibilidades y basta con tomar notas de ellas.

10. Obtén un propósito
Una compañía de seguros, se preguntó qué era lo verdaderamente importante para los adultos mayores y le preguntó a 1000 personas entre 45 y 74 años ¿por qué te levantas por la mañana? ¿qué es lo que realmente importa al final? Contrariamente a lo que se piensa, los sujetos informaron que lo que era verdaderamente importante, incluso más que el dinero o la salud y a medida que la gente envejece, es el sentido de propósito.
Así que es importante que busquen un propósito, no importa cuán grande o pequeño: reciclar, cuidar a los nietos o a los niños de los vecinos, visitar al vecino, etc. No es necesario que se emplee una gran cantidad de tiempo, energía, dinero o poder.

11. Camina con el dolor
Parece que no hay escapatoria del dolor cuando envejecemos. Es totalmente comprensible que los adultos se sientan deprimidos y ansiosos, cuando se considera todos los sufrimientos físicos y las enfermedades crónicas que experimentan los adultos mayores. Por no mencionar el agonizante proceso de perder a sus seres queridos y experimentar la soledad aguda. El autor espiritual Henri Nouwen dijo que el dolor que sufrimos ahora tiene la intención de ponernos en contacto con la sanación de nuestro corazón. A veces lo mejor que se puede hacer con el dolor es simplemente entregarse a él e ir con el. Mi abuela muy sabia me dice “el dolor es lo que me recuerda que estoy viva, si algo no me duele entonces debo de estar preocupada. Agradezco cada día que tengo para disfrutarlo con mi familia”.
Como psicólogos podemos implementar algunas de estas estrategias. Todo lo que se necesita es un poco de motivación y un toque de amabilidad.

NOSOTROS AÑADIRÍAMOS:

13. ADOPTA UN PERRO
14. ÚNETE AL VOLUNTARIADO
15. VISITA O LLAMA A LOS VECINOS
16. SAL A LA CALLE

https://www.qmayor.com/salud/soledad-vejez-2/

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LO QUE REALMENTE BUSCAS ES ESTAR EN PAZ CONTIGO MISMO


En mi opinión, cada persona le llama de un modo distinto a eso que CREE estar buscando. Y digo que CREE porque es así de cierto. Casi nunca coincide lo que se busca con lo que de verdad se quiere encontrar. El hecho de no tener esto claro lleva a algunas personas a una pérdida de tiempo –que no es tiempo sino LA VIDA PROPIA-, y por tanto a una pérdida de sí mismo, sólo por no definir exactamente lo que busca.

Si no se tiene claro el objetivo se darán demasiadas vueltas  y posiblemente se pasará por encima de lo que busca… pero sin darse cuenta.

Quien busca solamente progresos y éxitos sociales, quien cree que en lo material encontrará lo que busca… comprobará, si consigue alcanzarlos, que no le ofrecen las ventajas y felicidad que les suponía. El objetivo estaba equivocado. Lograr esos éxitos sociales le proporcionará satisfacciones –posiblemente- y algunos placeres pero al final, si no se autoengaña, llegará a la conclusión de que TAMPOCO le proporcionan eso que aún no sabe qué es.

He tratado con cientos de personas que CREÍAN estar en el Camino, que DECÍAN estar en su búsqueda personal, en la del Sentido de su Vida, en su Desarrollo o su Espiritualidad, pero… estaban equivocados. Buscaban fuera lo que sólo se encuentra dentro. Insistían en saturarse de información intelectual, de conocimientos que eran ajenos y que no llegaban a comprender realmente, en tener en la memoria una colección de nombres de personas sabias y frases y más frases de esas pretenciosas y rimbombantes que no sirven más que para aparentar… si uno no es capaz de hacerlas suyas, integrándolas en su corazón y en su vida y no sólo en su mente.

¿Qué es lo que REALMENTE busco? Esta es una buena pregunta.

¿Busco o me busco? esta también es válida, pero cuidando de no equivocarse en quién y desde dónde hace la pregunta ¿la pregunta el Uno Mismo o la pregunta el ego?

¿Qué es lo que REALMENTE quiero? Esta es dura pero es IMPRESCINDIBLE afrontarla, y hay que hacerlo desde el corazón o aún mejor desde el alma, con toda nuestra honradez y honestidad colaborando plenamente implicadas, con total dignidad y conciencia, como uno de los actos más importantes al que asistirá, porque de la veracidad y certeza de la respuesta va a depender el resto de la vida de uno.

El tiempo de vida de acorta segundo a segundo –aunque no nos demos cuenta y aunque creamos que tenemos tantos que no importa perderlos- y algunos se equivocan y dan rodeos inútiles, le adjudican importancia a cosas que no son importantes, miran cómodamente hacia aquello incierto que es más atractivo que la realidad, se dañan con su autoengaño.

Todos, en algunos momentos de nuestra vida, estamos hartos de nosotros mismos por tantas contradicciones en las que incurrimos –y las contradicciones no son para sufrirlas sino para resolverlas o armonizarlas-, estamos enojados porque hacemos algunas cosas mal y no aprendemos, estamos furiosos con esas actitudes nuestras que son negativas y repetitivas… a veces sabemos lo que NO queremos, pero no sabemos lo que SÍ queremos.

En el camino hacia un destino desconocido no se avanza. ¿De qué sirve correr si no sabes hacia dónde vas? tal vez con eso lo que haces es alejarte cada vez más…

¿Cuándo estás a gusto contigo?, ¡cuando estás en paz contigo mismo!, ¡esa es la respuesta!

Eso es lo que buscamos: estar en paz, aceptarnos y amarnos a pesar de todos los conflictos personales –y quedarnos en paz-, sobrevivir a los desencuentros procurando salir lo más ilesos que sea posible –y en paz-, reconociendo nuestros fallos, las limitaciones personales, los desaciertos, dejando de reprocharnos tan a menudo, amándonos…

Esa tarea aplazada de fomentar el Amor Propio conviene afrontarla ya. Y será bueno revisar el concepto que uno tiene de sí mismo, quitarse los adjetivos negativos y borrar todos esos fallos que usamos como razón para flagelarnos de un modo inclemente. Será bueno asear la conciencia y relajar la excesiva o inmisericorde autoexigencia. Será bueno amarse. Será bueno tener la gentileza de tratarnos bien, de poner orden en nuestra Autoestima, de aceptarnos tal como somos en este momento porque somos lo único que tenemos, y de comprometernos, amable y generosamente, a deshacernos de lo contraproducente, a modificar lo que necesite ser modificado, y a incorporar todo aquello que nos haga sentirnos más nosotros mismos o más cercanos a la mejor versión de nosotros mismos.

No lo dudes: lo que realmente buscas es estar en paz contigo mismo. Emprende esa tarea y los beneficios que eso producirá se irán incorporando por sí mismos.

Te dejo con tus reflexiones…

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La reflexión que vas a leer a continuación no es solamente un conjunto de palabras correctamente ordenado, sino la esencia de una reflexión o de una experiencia.

Si la aprendes de memoria, estará bien; pero solamente surte su efecto si la lees con el corazón, y si la dejas que se repita dentro de ti para que la comprendas y la integres.

Déjala que peregrine dentro de ti… que se expanda… que te llene… que te hable más allá de lo condensado…


CADA DESACIERTO SE MERECE UNA REVISIÓN OBJETIVA Y UNA REFLEXIÓN QUE SE CONVIERTAN EN ENSEÑANZAS.
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CÓMO APRENDER A SUPERARSE A SÍ MISMO

Por Maite Nicuesa

La superación continua es un propósito vital, un objetivo de bienestar emocional porque tienes facultades vitales para materializar ese desarrollo personal de manera objetiva. Tu voluntad, tu sensibilidad y tu inteligencia te permiten avanzar en esta dirección de crecimiento interior. Aunque tu zona de confort te resulte muy cómoda, el aprendizaje está más allá de esos límites previsibles.

En Psicología-Online te damos ideas para lograrlo porque a través de tu compromiso vital puedes llegar a ser tu mejor versión, una versión más feliz, más vital y más valiente.


En este enlace está el artículo:

https://www.psicologia-online.com/como-aprender-a-superarse-a-si-mismo-3844.html
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TEST: ¿SUFRES APEGO Y DEPENDECIA EMOCIONAL?
Psicóloga Maria Elena Badillo

Charla de 16 minutos


https://www.youtube.com/watch?v=4rV0ag3I-eg

Descubre  contestando 6 sencillas preguntas si tu relación de pareja se fundamenta en el Apego y la Dependencia Emocional.  Nunca es tarde para tomar una decisión que puede cambiar el resto de tu vida, mereces vivir una relación sana, plena y libre.

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« Último mensaje por dona en Marzo 29, 2021, 05:58:10 am »
YO ME AMO, YO ME VALORO
-Escuela de Amor-


video de 39 minutos


https://www.youtube.com/watch?v=5aMKKX8wRco

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