Buscandome

Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

 


Traductor Google

Mensajes recientes

Páginas: 1 2 [3] 4 5 6 7 8 9 10
21
LA LEY DEL ESPEJO
Álex Rovira


charla de 7 minutos

https://www.youtube.com/watch?v=_Z5Sen6sMdM
22
ARTÍCULOS DE FRANCISCO DE SALES / ¿CÓMO ENCONTRAR LA SALIDA DE LOS PROBLEMAS?
« Último mensaje por Ser en Septiembre 14, 2021, 03:24:58 am »
¿CÓMO ENCONTRAR LA SALIDA DE LOS PROBLEMAS?


En mi opinión, cuando estamos encerrados en un problema no recurrimos a lo que más nos puede ayudar a salir de él: la objetividad, la calma, la consciencia, la imparcialidad de juicio.

Se sabe que la mejor forma de ver y entender un problema es salirse del problema. Algunos lo llaman “subir al balcón”, porque se supone que si uno se sube a un balcón –simbólico- lo va a ver desde fuera y desde arriba, como algo que no es propio y no le afecta, algo que está sucediendo fuera de sí mismo y entonces, sin la presión y la tensión que se crean ante la toma de decisiones que afectan directamente a la estabilidad emocional o financiera, se puede ver con más equilibrio.

Otro método que también se utiliza –y que es realmente eficaz si se hace bien- es el de imaginar que lo que le pasa a uno en realidad le pasa a una amiga que viene a pedirnos consejo sobre cómo resolver lo que le está pasando. Repito que es imprescindible hacerlo bien, ser capaz de salir del agobio propio y no partir desde el “no soy capaz de encontrar la solución”, entonces se produce la magia en la que uno es capaz de observar desde fuera lo que le pasa “a la amiga” y es cuando puede darle unos consejos que luego tomará para sí.

A otras personas les funciona el método de la silla vacía o alguna versión del mismo. Básicamente se trata de sentarse en una silla, con el respaldo recto para tener mejor postura, y cerrar los ojos para imaginar que una persona -que es uno mismo- sale de sí mismo y se dirige a una silla vacía que está en frente y hace que se siente en esa silla, que se calme, y entonces se le pregunta “¿qué te pasa?”, se escucha ese problema –que ya no es propio sino del que está sentado en la silla de enfrente- y se le aportan soluciones o puntos de vista distintos… que luego aprovechará uno.

Otras personas recurren a amigos o familiares de confianza que les han demostrado en otras ocasiones que son capaces de ayudar bien, o recurren a profesionales de la materia que se trate porque con sus conocimientos y experiencia pueden ayudar.

En estos métodos, y en otros similares que hay, se trata de lo mismo: salirse del problema para ver mejor el problema y no pretender resolverlo desde los nervios y la tensión en los que uno está, porque eso impide ver con claridad las posibilidades y las salidas.

Como sugerencia está bien esa de que “puede que la actitud positiva no sea suficiente para resolver los problemas, pero seguro que es indispensable”. No hace falta pensar mucho: hace falta pensar bien, porque la tendencia habitual es a dar vueltas y vueltas a lo mismo sin abrirse a nuevas soluciones o salidas.

La puerta de salida siempre estuvo ahí, la veíamos, intuíamos que saliendo del problema encontraríamos al otro lado la solución, pero… nos empeñamos en girar el picaporte y empujar con toda nuestra desesperación hacia afuera, cuando resulta que había que girar el picaporte y tirar suavemente hacia adentro.

Te dejo con tus reflexiones…


23
COLABORACIONES: ARTÍCULOS INTERESANTES / 7 CLAVES PARA DEJAR DE COMERSE LA CABEZA
« Último mensaje por Ser en Septiembre 14, 2021, 03:10:30 am »
7 CLAVES PARA DEJAR DE COMERSE LA CABEZA

Algunos tienen el hábito de sobrepensar todas las cosas. Es lo que popularmente se conoce como comerse la cabeza. Equivale a rumiar y rumiar los pensamientos, deteniendo la acción y llenándose de angustia. En otras palabras, pensar demasiado, hacer poco, sentirse mal por ello y no poder evitarlo.
Esto ocurre cuando estamos llenos de inseguridades o nos dejamos asaltar por los temores. Comerse la cabeza significa que tenemos dudas y eso, en sí, no está mal. Lo que sí es muy negativo es hacer de la duda y de la inacción una forma de vida.

“No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así”.
-William Shakespeare-

Casi nadie llega a conclusiones efectivas si se dedica al ejercicio de comerse la cabeza. A lo sumo consigue llenarse de ansiedad y temer cada vez más y más a la acción. Nunca se consigue lo que se busca en el fondo: un resultado certero, perfecto y libre de riesgos. Por eso, no vale la pena. Estos son algunos consejos para evitarlo.

1. FIJAR PLAZOS PARA TOMAR LAS DECISIONES
Si nos damos todo el tiempo del mundo para tomar una decisión y somos una de esas personas proclives a comerse la cabeza, lo más seguro es que nunca hagamos nada. Probablemente nos cuesta mucho renunciar a algunas cosas, para ganar otras. Y eso es lo que implica toda decisión.
La mejor manera de evitar esto es fijando un plazo para resolver lo que tenemos entre manos. Lo aconsejable es no tomarse mucho tiempo, aunque la decisión sea compleja. A lo sumo un día, aunque la mayoría de decisiones no deberían tomar más de una hora.

2. NO POSPONER LAS COSAS QUE SE DEBEN HACER
Cuando pospones lo que debes hacer solo consigues comenzar a enredar la situación. Si ya es claro que debes hacer algo, no hay razón para esperar a después. Hazlo, aunque haya obstáculos o tengas que vencer resistencias.
El problema es que lo pendiente solo llevan a comerse la cabeza. Debes organizar una y otra vez el plan para llevarlo a cabo. Eso te quita un tiempo valioso que podrías emplear en algo mucho más productivo.

3. DARLE UNA PERSPECTIVA TEMPORAL A LAS COSAS
A veces pensamos demasiado en cosas que no lo ameritan. Pequeñas situaciones o decisiones que no tienen mayor trascendencia. Como es posible que tengamos la manía de sobrepensarlo todo, terminamos convirtiendo las pequeñeces en algo más relevante de lo que son.
Una buena técnica es analizar qué tan importante será eso en una semana, en un mes o en un año. Qué consecuencias puede traer en esos lapsos. Si no es algo que afecte a mediano y largo plazo, no merece que lo pienses tanto.

4. DETENERTE A TIEMPO
Hay circunstancias que no favorecen el pensamiento lúcido. Por ejemplo, cuando estamos fatigados nos volvemos más lentos al razonar y también tendemos a estar más irritables. Por eso, fácilmente caemos en secuencias de pensamientos negativos.
Lo mismo ocurre cuando no hemos comido, estamos exaltados, tristes o con en un estado de ánimo no muy positivo. En esos casos, lo indicado es no permitirte pensar. Simplemente di “ahora no”. Espera un momento más propicio para hacerlo.

5. NO ALIMENTAR LOS TEMORES IMPRECISOS
No es nada difícil sentir temor. Diferentes temores están ahí acechándonos, porque vivimos en una sociedad medio paranoica y porque la incertidumbre es una constante en la vida, aunque tomemos toda suerte de medidas para evitarla.
Cuando experimentemos esa especie de miedo latente, resulta muy importante hacer el ejercicio de precisar de qué se trata. ¿Exactamente a qué le tememos? Lo más probable es que ese razonamiento nos lleve a ver que en realidad no hay motivos para sentirnos así.

6. SOLTAR EL CONTROL Y DEJAR DE COMERSE LA CABEZA
Debemos admitir que no existe nada en la vida que no implique algún riesgo. Cuando alguien duda constantemente y comienza a comerse la cabeza por todo, seguramente se debe a que quiere, en el fondo, tener control sobre lo incontrolable.
De una u otra manera, cada una de nuestras acciones es un pequeño salto al vacío. Si buscamos eliminar el riesgo solo conseguiremos meternos en un ciclo neurótico de inacción. Incluso la inacción contempla riesgos. Así que es mejor soltarse y dejar que las cosas sucedan como tengan que suceder.

7. DORMIR BIEN, DORMIR BIEN, DORMIR BIEN
Una gran parte de nuestra vida psíquica funciona bien gracias al sueño. Dormir bien nos proporciona una base fundamental para mantener la buena salud física y mental. La falta de sueño genera consecuencias graves. Entre ellas, hacer que nuestro pensamiento sea confuso y a divagar mucho.
Por eso la consigna debe ser la de dormir bien siempre. El sueño es una de esas actividades (porque es una actividad) que debemos cuidar celosamente. No permitir que nada la altere, mucho menos el ritual del sobrepensamiento.
Todos estas claves son pautas que si se convierten en hábitos podrían ayudarte mucho. Comerse la cabeza no lleva a ninguna parte. Es una de esas costumbres que están ahí solo para entorpecerlo todo y evitarnos llevar una vida más saludable.


https://lamenteesmaravillosa.com/7-claves-para-dejar-de-comerse-la-cabeza/

24
LA AUTOESTIMA: BASE DE LA PERSONALIDAD / 73 LIBROS DE AUTOESTIMA GRATIS EN PDF (GUÍAS Y MANUALES)
« Último mensaje por machuca en Septiembre 14, 2021, 03:08:44 am »
73 LIBROS DE AUTOESTIMA EN PDF (GUÍAS Y MANUALES)

Aquí te compartimos toda una antología sobre libros de Autoestima en PDF, entre los que encontrarás diversos contenidos que te ayudarán a valorarte más a ti mismo y mejorar tu autopercepción.


La autoestima es la capacidad de quererse y valorarse a uno mismo, es decir, es la opinión que tenemos de nosotros mismos y la confianza que nos tenemos como resultado de nuestros éxitos y fracasos.


Aprender a valorarnos es de suma importancia, ya que de nuestra autoestima dependerán las metas (que a corto o largo plazo) nos atreveremos a emprender y el cuidado que nos procuremos.


Con esta colección de libros de Autoestima en PDF esperamos apoyarte en tu proceso de autoconocimiento y autovaloración a través de guías escritas por profesionales. Ojalá que sea de tu agrado.


https://ayuda-psicologica-en-linea.com/psicologia-pdf/autoestima-pdf/
25
¿DÓNDE ESTÁN LAS MONEDAS?
Las claves del vínculo logrado entre hijos y padres (Psicología)

LEER O DESCARGAR GRATIS en pdf:

https://kupdf.net/download/donde-estan-las-monedas-joan-garriga-bacardi_5903ff66dc0d602c78959eae_pdf


Ya nos enseña Confucio que sólo puede ser siempre feliz el que sepa ser feliz con todo. En esta línea, huyendo de los conformismos pasivos y de falsa resignación, descubrimos que la contraseña que abre las puertas de la realización personal se compone de una simple sílaba: SÍ. SÍ. A la vida, tal como es. A nosotros tal como somos. A los demás, tal como son. A nuestros padres, tal como son y tal como fueron, vehículos providenciales de nuestra existencia y mucho más. Este es el mensaje que Joan Garriga Bacardí desvela en este libro, tan poético como inductor a la reflexión y al cambio, sobre un asunto esencial que nos concierne a todos: el proceso de asumir nuestro origen, nuestro legado familiar y de encontrar a través de ello nuestro lugar en el mundo. El texto celebra la vida sin restarle su realismo y su crudeza, alejándose de una psicología positiva artificial. ¿Dónde están las monedas? ofrece nuevas perspectivas para el alma, tanto a los que sufren al pensar en sus padres como a los que lo hacen con gratitud. Habla el lenguaje de la reconciliación y de la paz. Muestra el poder del amor y el camino para integrar y superar las heridas que obstaculizan la plenitud de la propia vida.
26
ENERGÍA POSITIVA
Dr. Mario Alonso Puig


charla de 20 minutos

https://www.youtube.com/watch?v=LOu1Vrx_ioo
28
AUTOESTIMA – CÓMO SANAR LA INFANCIA
(TODO COMIENZA EN LA INFANCIA)


La baja Autoestima se nutre sobre todo de los episodios de la infancia, porque ese es el momento en que la Autoestima se va construyendo, y es cuando se incorporan los elementos y las experiencias que la decantarán hacia la normalidad o hacia la escasez.

En los casos de baja Autoestima es común que hubiera en la infancia muchos momentos en que un sentimiento de maltrato emocional estuvo presente, o largos momentos de silencios y aislamiento, y la sensación de desatención y abandono y de no importarle a nadie precisamente cuando se necesitaba ser escuchado o reconfortado en el dolor y nadie se prestaba a ello.

Estábamos casi recién llegados a un mundo desconocido que había que transitar sin una guía detallada o un manual de instrucciones, sin capacidad de razonamiento para darnos cuenta, y sin una mente entrenada para salir de cada apuro; momentos de desconcierto porque nadie nos había explicado nada y no sabíamos que no éramos culpables de lo que nos estaba pasando; la incomprensión sobrevolaba cada uno de nuestros actos y conflictos, y además el tormento de los pensamientos que no se pueden expresar y se sufren en silencio y con dolor. Todo ello cayendo gravemente sobre la frágil conciencia de quien no sabe, está desconcertado, y además tiene que soportar cosas insoportables, y con tan malos y confusos elementos modelando sin darnos cuenta un concepto propio de inepto e inútil, de no ser amado y no ser importante, de ser ineficaz y no comprender.

Los progenitores y los educadores son proveedores directos de grandes frustraciones, de traumas abrumadores, de pesados complejos. En muchas ocasiones nos traspasan sus problemas y en otras ocasiones nos quieren hacer culpables de sus asuntos desgraciados y sus traumas.

Muchas personas arrastran el dolor de haber escuchado a su madre cómo les decía –o cómo les demostraba aunque fuese sin palabras- que “hubiera sido mejor que no nacieras”, porque “me has amargado la existencia”; “si no fuera por ti yo no estaría aquí aguantando lo que estoy aguantando”; “hay que ver lo que me sacrifico por ti y lo poco que me lo agradeces”. Y con esto, y otros reproches y acusaciones similares les crean a sus hijos un trauma para toda la vida.

Otros tampoco ayudan gran cosa, ya que nos controlan obsesivamente buscando qué no hacemos a su gusto, para poder reprochárnoslo, son muy estrictos –más bien intolerantes, teniendo en cuenta que tratan con niños-; parecen estar siempre encolerizados y consiguen transmitir ese sentimiento al niño para que este se considere el culpable –“¿qué habré hecho para que estén siempre enojados conmigo?”, se preguntarán a su modo-, o se burlan de las cosas que el niño, en su inexperiencia y con sus limitaciones, es capaz o incapaz de hacer. El maltrato verbal o emocional es tremendo.

Parece como que algunos padres se sintieran orgullosos de que su hijo sea tan “inútil”, porque de ese modo tienen alguien con quien meterse, y tienen con quien compararse y salir ganando. Es un patético enfrentamiento. Una torpeza imperdonable la suya. Y de unos resultados desastrosos. Son maltratos y no estímulos. Y la impotencia del niño que no sabe qué hacer porque nadie le dice de un modo instructivo y nutricio lo que tiene que hacer.

Los progenitores o educadores tienen la obligación de cimentar con su actitud una Autoestima sólida en el niño. Todos los niños tienen que aprender a andar y todos lo hacen del mismo modo: intentos y caídas, y cada vez más pasos seguros y menos caídas. Si la actitud que recibe ante cada caída es de estímulo y le aplauden el intento –“ánimo… es normal caerse… no pasa nada por caerse… inténtalo otra vez… ahora lo vas a hacer mejor…”-, comprende que en la vida que comienza va a ser así, y que, ante cada caída lo mejor es levantarse y seguir intentándolo, porque así se logran conseguir los objetivos.

Si, por el contrario, ante cada caída recibe críticas y amenazas –“si te vuelves a caer mamá no te quiere… qué torpe eres… otros niños con tu edad ya saben andar… aún no sabes andar y te vas a hacer daño si no lo haces como tienes que hacerlo, ten más cuidado que pareces tonto…”-, entonces se convence de que no es válido, que es mejor no intentar hacer las cosas, que los demás si valen pero él no, y esa será la actitud que tomará a partir de entonces y para todos los aspectos de su vida.

CÓMO SANAR LA INFANCIA

En bastantes casos nos proporcionaron una educación desastrosa, bien por su actitud errada o incoherente, o por su falta de equilibrio emocional, o por el amor que no nos dieron y lo cambiaron por desatención o desprecio.

Detrás de una baja Autoestima casi siempre se esconde un niño herido, atormentado por un pasado del que se siente responsable de algún modo, arrastrando una retahíla de preguntas sin respuesta que ya no se molesta en repetirse; es un niño asustado y acobardado, perpetuamente triste aunque a veces esconda su amargura tras la mueca de una falsa sonrisa; es una víctima inocente que ni siquiera reclama una pena para su verdugo, sino un alivio y una palabra, en forma de abrazo o caricia, que le rescate del fondo de su pozo particular.

Padeció una infancia desoladora que le llenó de incertidumbres. A veces ese niño se escapaba de su caos para tratar de alcanzar la felicidad que le correspondía, y por eso también aparecen breves episodios felices en su vida. El instinto de supervivencia le empujaba hacia adelante y hacia arriba.

Esa confusión, esas ideas y mandatos incrustados en la personalidad y en el inconsciente, requieren ser sustituidos por otros más acordes a la realidad y los conocimientos actuales.

Urge la reconciliación con ese niño o niña que ocupó nuestra infancia, y para ello sugiero un ejercicio un poco más adelante. Conviene deshacerse de todo lo negativo que condiciona nuestra actualidad; observarnos en las reacciones inconscientes, para averiguar de dónde vienen y por qué actuamos así. Es bueno preguntarse por las cosas que no hacemos de un modo voluntario consciente, para saber quién las decide y desde qué estado. Encontraremos que algunas o muchas de las veces es un niño asustado y desconcertado el que toma las decisiones por nosotros, pero desde el miedo y la inseguridad.

Conviene tomar la responsabilidad de nuestra vida y de nuestros actos para que seamos nosotros quienes dirijamos el rumbo del presente y del futuro, dándole descanso al niño que nos trajo hasta hoy, y deshacernos de los límites innecesarios, y de los miedos, que son tiranos y desconcertantes, y al mismo tiempo, marcar nuevas directrices para nuestra vida en la que no permitamos el acceso a nada ni nadie que nos pueda herir.

Será bueno acordar con nuestro Yo Observador que nos avise si se da cuenta de que estamos aplicando con los otros algunas actitudes de las mismas que a nosotros nos hirieron, para no hacerlo.


EJERCICIO DE RECONCILIACIÓN

Sugiero sentarse en una postura cómoda para estar bien, pero no lo suficientemente cómoda como para relajarse demasiado y quedarse dormido. Mejor que no sea por la noche si uno está un poco cansado. Una silla de respaldo recto está bien, mejor que una cama.

Hay que tener un tiempo suficiente en el que se tenga la seguridad de que nadie va a interrumpir. Es un ejercicio de relajación, y cada uno la hará del modo habitual. Cuando considere que ya está lo suficientemente relajado, que ya puede olvidarse del sí mismo actual y sus preocupaciones, es cuando puede comenzar el ejercicio.

Se trata de permitir que aparezca una imagen nuestra de cuando éramos niños. No hay que forzar el que la aparición sea con una determinada edad, sino que dejaremos al niño o la niña que se muestre en la edad que quiera. Como se puede repetir cuantas veces se quiera, en otra ocasión sí se puede “forzar” el que aparezca con la edad que se quiera, pero en esta primera ocasión se va a presentar el niño más herido de todos los que tenemos.

Conviene darle tiempo para que se sienta a gusto y vaya adquiriendo confianza con nosotros, ya que no nos conoce: no ha llegado a vernos en nuestra edad actual. Si está jugando, es mejor dejarle que siga con ello, y dedicarnos a disfrutar la visión.

Si aparece llorando y nos busca, o sentimos que nos necesita, está bien acercarse a él o ella, pero teniendo en cuenta estos requisitos: que no forcemos la situación, que cuando estemos a su lado nos pongamos de rodillas para estar a su altura, ya que si nos quedamos de pié, y porque somos grandes y desconocidos para ellos, se pueden asustar. Tenemos que mostrar una sonrisa que les inspire confianza y abrirle los brazos por si quiere recibir o dar un abrazo. Todo ello sin ninguna prisa.

Si le hablamos le hablaremos como al niño que es, de modo que nos pueda entender. Le repetiremos cuantas veces sean necesarias nuestra aceptación incondicional, nuestro Amor, y nuestro agradecimiento por cuanto hizo para que llegáramos a donde estamos hoy; le diremos, con palabras que sea capaz de entender, que somos conscientes de que lo hizo lo mejor que pudo, que no tenemos ningún reproche y que comprendemos que las circunstancias que tuvo que atravesar no fueron fáciles, cosa que valoramos. Le diremos lo importante que es para nosotros verle bien y feliz, y no le recriminamos nada.

También le escucharemos, porque si es importante lo que le digamos, es más importante aún  lo que nos tenga que decir. Esta situación se puede alargar el tiempo que sea necesario, siempre y cuando se respeten las premisas descritas.

Es un momento especial en nuestra vida –el reencuentro- y tenemos que ser conscientes de ello. Hay que hacerlo bien. Es el momento de la reconciliación con nuestro niño, con nuestro pasado, con nuestra historia.

Conviene terminar el ejercicio con otras muestras más de Amor, para que lo tenga muy claro, y ofrecerle un abrazo antes de terminar, a su altura, y si acepta el abrazo habremos adelantado mucho; iremos apretando el abrazo hasta que consigamos que se integre en nosotros, hasta que se meta en nuestro interior. Si no acepta el abrazo no hay que forzarlo. Es mejor volver en otra ocasión, ya que quizás se trate de un niño muy herido y todavía desconfiado.

Al salir del encuentro y volver al mundo, es bueno quedarse con las sensaciones que la experiencia ha aportado. Es bueno seguir en el estado en que nos hayamos quedado, y observarlo y observarnos, y no tratar de mentalizar lo que ha pasado: es más provechoso sentir que tratar de poner en palabras el sentimiento.

Como dije anteriormente, se puede repetir cuantas veces se quiera.

Ese encuentro puede aportar grandes cosas en el Proceso de Desarrollo Personal, porque puede eliminar muchas trabas que tenemos instaladas en este momento.

Al margen de esta reconciliación está el Trabajo Personal en el mejoramiento de la Autoestima, que siempre es algo gratificante. En estos enlaces tiene acceso a unos artículos relacionados con la Autoestima:

https://buscandome.es/index.php/board,62.0.html

https://buscandome.es/index.php/board,92.0.html



29
PAREJA, FAMILIA Y RELACIONES / CÓMO RECONOCER UNA RELACIÓN TÓXICA
« Último mensaje por juan vega en Septiembre 13, 2021, 05:52:13 am »
CÓMO RECONOCER UNA RELACIÓN TÓXICA

Una relación tóxica es una en la que al menos una persona se siente controlada, manipulada o constantemente menospreciada. Puedes estar en una relación tóxica con casi cualquier persona: una pareja sentimental, un amigo, un compañero de cuarto, un familiar o incluso un compañero de trabajo. Reconoce las señales de una relación tóxica para que puedas alejarte de ella o lidiar con esa persona.

https://es.wikihow.com/reconocer-una-relaci%C3%B3n-t%C3%B3xica
30
TODO SOBRE LA ANSIEDAD / CÓMO SABER SI LO QUE TENGO ES ANSIEDAD - vídeo de 11 minutos
« Último mensaje por juan vega en Septiembre 13, 2021, 05:51:06 am »
CÓMO SABER SI LO QUE TENGO ES ANSIEDAD
Vive sin ansiedad

vídeo de 11 minutos

https://www.youtube.com/watch?v=h4DWOo1juA0
Páginas: 1 2 [3] 4 5 6 7 8 9 10

TinyPortal 1.6.5 © 2005-2020